Observadora meteorológica santiagueña viajará a la Base Marambio
Se trata de Marcela Díaz, que ya se encuentra en Buenos Aires. En diálogo con Nuevo Diario, la comprovinciana compartió detalles de la campaña en el continente blanco.
Marcela Díaz, observadora meteorológica del Servicio Meteorológico Nacional de Santiago del Estero, viajará esta semana a la Base Antártica Conjunta Marambio, la principal estación científica y militar permanente de Argentina en la Antártida.
Díaz, que ya se encuentra en Buenos Aires, dialogó ayer con Nuevo Diario.
- ¿Qué nos podés contar de esta campaña?
- En los próximos días partiré hacia la Antártida, como parte de una campaña. El traslado se realizará en varias etapas, dependiendo de las condiciones meteorológicas y logísticas, ya que el acceso al continente blanco requiere una planificación muy precisa. Mi destino es la Base Marambio, donde desempeñaré funciones como observadora meteorológica. Allí trabajaré junto a un equipo de científicos, además de otros colegas y personal de apoyo, que desarrolla distintas actividades de investigación y operación. La Base Marambio es un lugar único, tanto por sus condiciones naturales como por la importancia que tiene para la investigación científica.
- Observadora meteorológica ¿Podés ampliar?
- Mi principal tarea será realizar observaciones meteorológicas de manera continua y registrar variables como temperatura, presión atmosférica, humedad, viento, fenómenos, etcétera. Estos datos son fundamentales para elaborar pronósticos, contribuir a estudios sobre el clima y respaldar investigaciones relacionadas con el comportamiento de la atmósfera en una de las regiones más importantes del planeta para comprender el cambio climático. Es un trabajo que requiere mucha precisión y constancia.
- ¿Cuánto tiempo estarás en la Base?
- La duración de la campaña será de un año, aproximadamente. Durante ese periodo, cumpliré turnos de observación y también colaboraré en otras tareas relacionadas con el funcionamiento de la Base.
- ¿Qué significado tiene esta campaña?
- Es un gran honor y, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. Ser parte de una campaña antártica implica representar a mi institución y contribuir con información científica de gran valor. También significa asumir el compromiso de trabajar en un entorno exigente, donde el profesionalismo, el trabajo en equipo y la disciplina son esenciales. Un desafío muy grande. Trabajar en un ambiente extremo no debe ser nada fácil.
- ¿Cómo te preparaste?
- La preparación incluyó capacitación técnica, preparación física y mental para afrontar bajas temperaturas, aislamiento y condiciones particulares de la vida antártica.
- ¿Cuáles son tus expectativas?
- Espero crecer tanto profesional como en lo personal. Me entusiasma la posibilidad de aprender de un entorno único, colaborar con la comunidad y vivir una experiencia que muy pocas personas tienen la posibilidad de conocer. Contemplar los paisajes antárticos, observar su fauna y regresar con nuevos conocimientos y experiencias que puedan aportar a mi trabajo y a quienes tengan interés en la ciencia y la Antártida. Aprender desde lo humano: convivir con personas de distintas especialidades y aportar mi trabajo a una misión científica de tanta importancia. Regresar con grandes recuerdos y una mirada diferente sobre el valor de la ciencia.