Comer en la Rural: del choripán a un almuerzo de $77.000 - Informe Digital
La oferta va de empanadas a menú ejecutivo y muestra cuánto cuesta parar a comer en Palermo sin perder tiempo ni presupuesto.
La Exposición Rural de Palermo volvió a mostrar que, además de ganado y maquinaria, la comida es uno de sus grandes imanes. Entre pabellones, pistas y stands, los patios gastronómicos concentran las filas más largas: desde temprano salen las parrillas y al mediodía se multiplican los visitantes que buscan un choripán, una hamburguesa, una pizza o un plato más elaborado.
La edición de este año amplió la oferta con opciones para distintos bolsillos. Hay propuestas rápidas para seguir recorriendo la muestra y también restaurantes con servicio de mesa y carta más sofisticada. Los precios arrancan en $5000 y pueden superar los $70.000 por persona en los espacios más exclusivos.
En un recorrido de LA NACION, se relevaron los valores clave para calcular cuánto dinero hace falta para almorzar o picar algo en familia. La oferta va desde un cono de fritas hasta una mesa en el restaurante Central o en los patios de los pabellones internos.
El choripán sigue siendo el rey de las comidas rápidas en la Rural. El precio cambia bastante según el puesto: Braford, Abuelo Julio y Chano María lo venden a $12.000; en Los Petersen Cocineros & Cía., en el Patio Brangus, cuesta $15.000; Las Brasas lo ofrece a $15.000 y Shorthorn, a $18.000.
Los sándwiches de carne marcan el siguiente escalón. Los de vacío, bondiola, bife o pernil oscilan entre $20.000 y $30.000, según el puesto y la preparación. En Braford el vacío cuesta $20.000; en Petersen, pan y carne sale $24.000; en Hereford, el de pernil vale $24.000/$25.000; en Las Brasas, el de bife cuesta $25.000; y en Shorthorn, el de vacío llega a $30.000.
En hamburguesas y otras comidas rápidas sobre los pasillos de la exposición, el rango va de $15.000 a $19.000. En los foodtrucks, donde fijaron valores de referencia, el pancho cuesta $10.000 y las empanadas arrancan en $5000. La porción de papas fritas está en $15.000 y la picada Shorthorn, en $45.000.
En el pabellón Azul también hay opciones más clásicas. La pizza individual arranca en $19.000 y la grande, pensada para compartir en familia, cuesta $32.000.
Quienes tienen más tiempo y buscan una experiencia más ejecutiva pueden ir a El Central Bistro de Campo, la propuesta más sofisticada de la muestra. Allí, el ojo de bife cuesta $61.500, el bife de chorizo $61.500, el cordero braseado $65.000 y las mollejas $45.000. Un almuerzo con ojo de bife, bebida y servicio de mesa supera los $77.000, sin postre. El servicio de mesa vale $7500 y el menú corporativo cuesta $240.000 por persona, sin bebida incluida.
Otra alternativa es el sector de cafeterías. En Juan Valdez, un café cuesta $6500 y la promo de café más dos medialunas sale $10.500. En algunos puestos también hay empanadas dulces, pastelitos, rogel y brownies.
Como cada año, la gastronomía volvió a ser uno de los grandes atractivos de la Exposición Rural. Más allá de los animales y la maquinaria, muchos visitantes aprovechan la jornada para almorzar o hacer una pausa en alguno de los patios gastronómicos de la muestra.