El crimen de Santiago Aguilera: confirmaron procesamientos y el "tramo 2" de la causa avanza a paso firme
La Cámara Federal de Apelaciones ratificó la acusación contra cuatro imputados por el salvaje asesinato. Seguirán presos por secuestro extorsivo triplemente calificado. El "tramo 1" terminó con la condena a perpetua a un joven y una bochornosa senten
Justicia Federal El crimen de Santiago Aguilera: confirmaron procesamientos y el "tramo 2" de la causa avanza a paso firme
La Cámara Federal de Apelaciones ratificó la acusación contra cuatro imputados por el salvaje asesinato. Seguirán presos por secuestro extorsivo triplemente calificado. El "tramo 1" terminó con la condena a perpetua a un joven y una bochornosa sentencia contra un inocente.
La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba confirmó el procesamiento contra cuatro acusados del secuestro y crimen de Santiago Aguilera, el joven de 18 años que fue capturado en Traslasierra en agosto de 2022 y cuyo cuerpo fue hallado días después con signos de violencia. La resolución ratifica la medida dictada previamente por el Juzgado Federal N° 2 y se mantiene la prisión preventiva para tres de los implicados y un embargo millonario sobre sus bienes. A un cuarto acusado que no había apelado se le confirmó el procesamiento.
La decisión fue tomada por la Sala A del tribunal, integrada por las juezas Liliana Navarro, Carolina Prado y María Noel Costa. Los magistrados rechazaron los planteos de las defensas y consideraron que existen pruebas suficientes para sostener que Lucas Ramón Flores, Matías Nahuel Castro y Reinaldo Rubén Rejas participaron activamente en el plan que terminó con la vida del adolescente.
En el caso de un cuarto implicado, Carlos Eduardo Hualpa, la Cámara dio por desistido su recurso de apelación.
Todos están procesados como presuntos coautores de secuestro extorsivo, agravado por la participación de tres o más personas, por las lesiones sufridas por la víctima y por haber causado su muerte de forma intencional. Además, se les imputa el delito de robo en concurso real.
Todo este tramo se trata de la "causa 2" por el crimen de Santiago Aguilera.
En la causa 1 fue condenado a prisión perpetua Walter Gil, quien era amigo de Santiago y trabajaba junto a su padre en un corralón de Villa Dolores. Según la Justicia, Gil engañó a Santiago y lo entregó a una banda de cómplices con la idea de sacarle dinero a los Aguilera. Fue condenado a perpetua por el Tribunal Oral Federal 3 de Córdoba.
En paralelo, y en una situación bochornosa, otro joven llegó a ser condenado por el mismo TOF 3 y era inocente.
Se trata de Julio Ramírez, quien fue llegó a ser condenado a 12 años con prueba falsa. Al joven se le adjudicó haberse introducido al wifi y al correo electrónico de la víctima, en medio del secuestro, cuando no era así.
Un empleado del fiscal Enrique Senestrari fue quien lo había hecho, según se conoció después. Por esta grave irregularidad, Senestrari fue apartado y denunciado ante el Consejo de la Magistratura.
La causa recayó entonces en el fiscal Maximiliano Hairabedian, quien le dio un fuerte impulso a la causa 2.
Secuestro, tortura y crimen
Santiago Aguilera fue secuestrado el 16 de agosto de 2022 en las afueras de Villa Dolores. Mientras duraba su secuestro, y la familia de la víctima negociaba el pago de rescate, el joven fue torturado y asesinado. Sus restos fueron hallados abandonados en un descampado.
La investigación del fiscal Hairabedian derivó en cuatro detenciones.
Sobre los últimos cuatro, días atrás, la Cámara Federal de Apelaciones confirmó los procesamientos. De esta manera, Hairabedian avanza en terminar la pesquisa con el objetivo de elevar todo a juicio.
La resolución de la Cámara Federal se apoya fuertemente en el análisis de las comunicaciones telefónicas y la ubicación de los celulares a través de las antenas de telefonía móvil. Según los informes del Departamento Antisecuestros de la Policía de Córdoba, se detectó una estructura organizada que gestionó la planificación y ejecución del hecho criminal.
Uno de los puntos clave de la investigación sitúa a Lucas Flores y Matías Castro en la zona de "Piedra Pintada" durante la noche del sábado 20 de agosto de 2022. El registro de las antenas indica que ambos estuvieron en el mismo sector de cobertura donde, horas más tarde, fue hallado el cuerpo sin vida de Santiago.
Este dato coincide con la franja horaria en la que, según los peritos forenses, se produjo el crimen del joven. Para los jueces, esto descarta la versión de Flores, quien había asegurado que al momento del crimen se encontraba trabajando en Buenos Aires.
El tribunal valoró el testimonio de una vecina, quien relató un episodio ocurrido en la madrugada del domingo 21 de agosto. Según su declaración, vio llegar una camioneta gris a alta velocidad a la casa de Matías Castro. Del vehículo bajaron dos hombres que se encontraban en un estado de gran alteración.
De acuerdo con el relato de la testigo, uno de los hombres exclamó: "Se nos fue todo de las manos", a lo que Castro respondió pidiendo silencio por la presencia de vecinos, según la causa. Y habría ordenado: "Borren todo de los teléfonos". Para la justicia, esta orden de eliminar pruebas es un indicio claro de la peligrosidad procesal y de la voluntad de ocultar el asesinato.
Por otro lado, la investigación acreditó que el grupo mantenía reuniones frecuentes en un taller mecánico ubicado en Villa Dolores, propiedad de Reinaldo Rejas y su hijo Lucas. En ese domicilio se habrían coordinado los pasos previos al secuestro, con la participación de Walter Gil, el ya condenado.
Plan organizado
La resolución de la Cámara destaca que no fueron hechos aislados o coincidencias, sino de un plan con división de tareas. Se determinó que los acusados mantuvieron contacto antes, durante y después del cautiverio de Santiago.
Incluso se detectaron movimientos sospechosos días posteriores al hallazgo del cuerpo, coincidiendo con los allanamientos policiales. En el caso de Lucas Flores, la Justicia remarcó que presuntamente intentó vender con urgencia un Fiat Duna pocos meses después del crimen, vehículo cuyas dimensiones coinciden con las huellas halladas cerca del lugar donde fue depositado el cadáver.
Al confirmar la prisión preventiva, las juezas señalaron que existe un riesgo real de que los acusados intenten entorpecer la investigación si recuperan la libertad. La complejidad del caso, la gravedad de la pena en expectativa y el hecho de que todos pertenezcan a una comunidad pequeña como Villa Dolores, donde podrían influir sobre los testigos, justifican que sigan encarcelados hasta el juicio.
La investigación judicial sostiene que Walter Gil, el condenado a perpetua, fue una pieza fundamental en el inicio del hecho delictivo. Fue quien engañó a Santiago y lo entregó a la banda.