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Ciencia
Cadena3 hace 10 horas 6 min de lectura

Los 'silly sprinklers' resuelven el enigma de Feynman sobre la física del riego

Un equipo de matemáticos utilizó curiosos rociadores para desentrañar un enigma físico que desafiaba a los científicos desde hace décadas. Sus experimentos demostraron que la rotación de los rociadores depende del impulso del agua.

Los 'silly sprinklers' resuelven el enigma de Feynman sobre la física del riego
Foto: Cadena3

Los 'silly sprinklers' resuelven el enigma de Feynman sobre la física del riego

Un equipo de matemáticos utilizó curiosos rociadores para desentrañar un enigma físico que desafiaba a los científicos desde hace décadas. Sus experimentos demostraron que la rotación de los rociadores depende del impulso del agua.

Durante cada verano, los jardines se llenan de coloridos "silly sprinklers", esos rociadores con tubos que giran y retuercen el agua en patrones inusuales. Aunque su diseño puede parecer juguetón, un grupo de investigadores ha utilizado estos dispositivos de jardín para abordar una cuestión física seria que ha desconcertado a la comunidad científica durante décadas.

Este enigma es conocido como el Problema del Rociador de Feynman. Este plantea qué sucede cuando un rociador opera en reversa, es decir, cuando aspira agua en lugar de expulsarla. A través de la construcción y prueba de rociadores de diferentes formas, el equipo de matemáticos ha logrado proporcionar una respuesta experimental clara. Los resultados también ofrecen una visión más amplia sobre cómo los fluidos en movimiento empujan, giran y rotan las estructuras físicas.

"Este trabajo proporciona la respuesta experimental al Problema del Rociador de Feynman al demostrar, a través de varios tipos de rociadores, cómo el momento angular de los flujos de agua impulsa la rotación de los rociadores", explicó Leif Ristroph, profesor asociado en la Courant Institute School of Mathematics de la New York University y autor principal del estudio, publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

Importancia del Problema del Rociador

Los investigadores afirmaron que los hallazgos son útiles más allá de resolver un famoso rompecabezas científico. Comprender cómo reaccionan los objetos a los fluidos en movimiento podría ayudar a los ingenieros a mejorar las máquinas que capturan o convierten energía a partir de líquidos en movimiento. "Nuestros hallazgos proporcionan un entendimiento más firme sobre cómo los componentes responden a los flujos de fluidos, un conocimiento que puede guiar futuros avances tecnológicos para dispositivos como las turbinas, que convierten estos flujos en energía", indicó Brennan Sprinkle, profesor asistente en la Colorado School of Mines y coautor del artículo.

El equipo comenzó a estudiar el Problema del Rociador de Feynman en un trabajo publicado en 2024. La cuestión se hizo ampliamente conocida durante la década de 1980, después de que el físico Richard Feynman describiera sus propios intentos fallidos de investigarla experimentalmente. Investigaciones anteriores mostraron que un rociador en reversa gira aproximadamente 50 veces más lento que un rociador convencional, a pesar de que ambos dependen de mecanismos físicos estrechamente relacionados.

Un rociador convencional se comporta de manera similar a un cohete rotatorio. El agua sale disparada de los brazos, produciendo fuerzas que hacen girar el dispositivo. En cambio, un rociador inverso funciona más como un "cohete al revés", ya que los chorros de agua viajan hacia adentro y entran en la cámara central donde se conectan los brazos. Dentro de esa cámara, los dos chorros entrantes colisionan. Sin embargo, no chocan perfectamente de frente. Esta ligera desalineación crea fuerzas que hacen que el rociador gire en la dirección opuesta.

Teoría del flujo de momento

Ristroph, Sprinkle y sus colegas describieron esta explicación como la teoría del flujo de momento, que se centra en la forma en que el agua en remolino transporta momento a través del rociador. Los experimentos de 2024 se centraron únicamente en rociadores estándar con brazos en forma de S, dejando abierta la posibilidad de que rociadores con formas más complejas, incluidos los tubos curvados y en bucle de los "silly sprinklers", pudieran comportarse de manera diferente.

El estudio anterior tampoco había descartado completamente otras explicaciones importantes sobre el movimiento del rociador. Para la nueva investigación, el equipo construyó una colección de "silly sprinklers" con diferentes contornos. Cada dispositivo se probó en dos configuraciones: en modo normal, el agua se rociaba hacia afuera como lo haría un rociador de jardín ordinario; en modo reverso, el agua se aspiraba hacia el rociador.

Las formas inusuales permitieron a los investigadores examinar varias características a la vez. Registraron cómo rotaban los rociadores, observaron el movimiento del agua tanto dentro como fuera de los dispositivos, y midieron el torque o fuerza de torsión producida cuando se impedía que los rociadores giraran.

Pruebas de teorías físicas competidoras

Los científicos compararon su teoría del flujo de momento con otras dos explicaciones que se habían propuesto a lo largo de los años. La primera data de la década de 1880 y fue introducida por el físico Ernst Mach. Sugiere que el fluido rota en una dirección mientras que el rociador gira en la dirección opuesta. Sin embargo, la explicación de Mach no pudo explicar las rotaciones inversas y los torques medidos durante los nuevos experimentos.

Una segunda teoría, asociada con Feynman y otros investigadores posteriores, se centra en el agua que fluye cerca de los extremos exteriores de los brazos del rociador. Las nuevas pruebas mostraron que ni las secciones exteriores de los brazos ni el agua que se mueve a su alrededor afectaron el movimiento o el torque del rociador.

Los resultados, en cambio, apoyaron fuertemente la teoría del flujo de momento. Los investigadores ampliaron la teoría y encontraron que describía con precisión tanto el funcionamiento normal como el inverso en cada forma de rociador que probaron. Los experimentos también revelaron que cambiar la forma de los brazos puede alterar y controlar los chorros de agua, una habilidad que podría resultar útil al diseñar dispositivos prácticos basados en fluidos.

"Al demostrar que el flujo de momento es la respuesta al Problema del Rociador de Feynman, nuestros hallazgos abordan un problema abierto de larga data en la física de flujos y proporcionan conocimiento útil sobre cómo funcionan estos dispositivos y su efectividad", concluyó Ristroph.

Lectura rápida

¿Qué problema resolvieron los investigadores?

Resolvieron el Problema del Rociador de Feynman, que indaga sobre el funcionamiento de un rociador en reversa.

¿Quiénes realizaron el estudio?

Un equipo de matemáticos de la New York University llevó a cabo la investigación.

¿Cuándo se publicaron los resultados?

Los resultados fueron publicados el 17 de julio de 2026.

¿Dónde se llevó a cabo la investigación?

La investigación se realizó en la New York University.

¿Por qué es relevante este estudio?

Proporciona una comprensión más profunda de cómo los fluidos en movimiento afectan las estructuras físicas, lo que podría beneficiar el diseño de dispositivos energéticos.

Cadena3 Esta nota se publicó originalmente en el medio.
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