El sueño argentino y el rezo de su gente en la Gruta de Lourdes
Miles de fieles llegaron este sábado a Alta Gracia para agradecer y pedir por el bicampeonato de la Selección argentina.
Una fe Mundial. El sueño argentino y el rezo de su gente en la Gruta de Lourdes
Miles de fieles llegaron este sábado a Alta Gracia para agradecer y pedir por el bicampeonato de la Selección argentina.
La fe mueve montañas, asevera la cita bíblica y ese parece ser el sentido que le dieron los miles de peregrinos que durante todo el fin de semana acudieron a la Gruta de la Virgen de Lourdes, en Alta Gracia, en una procesión que casi nunca se detuvo.
Como ocurre habitualmente, los fieles se acercaron por distintos motivos: pedir salud, trabajo o agradecer los milagros del camino.
Sin embargo, en los últimos días, la bandera celeste y blanca y las camisetas de la selección argentina empezaron a ganar protagonismo entre el altar, las rejas que rodean a la Virgen y los bancos de oración.
Santiago, Ignacio, Lautaro y Bruno son de Monte Cristo y este sábado cumplieron la promesa que hicieron antes del triunfo de Argentina frente a los ingleses. Viajaron en remís hasta el predio de la Universidad Católica de Córdoba en la capital provincial y, cerca de las 7:30, partieron caminando hacia Alta Gracia.
Tal como lo habían jurado, el último tramo lo hicieron al trote: un sacrificio para ofrendar a la Virgen e imitar, en parte, el esfuerzo de los jugadores en el Mundial. De la final del domingo se habla poco; se pide, pero por sobre todas las cosas, se agradece.
Luciano llegó desde Córdoba con una réplica de la camiseta que Diego Maradona usó ante Inglaterra en México 86. Me la regaló mi hermano hace muchos años. Ahora la sacamos del cajón y se la vinimos a ofrecer a la Virgen para que la selección tenga un buen partido y podamos salir campeones, expresó emocionado junto a su esposa, Lorena.
Vengo siempre; rezamos un rosario con mi esposa. Es un lugar de oración y silencio donde nuestra madre nos acompaña, agregó.
Belén, Yamila y Florencia, vecinas de Córdoba capital, también arribaron a la Gruta para cumplir su promesa mundialista. Prometimos venir si pasábamos a la final y hoy estamos cumpliendo. Dejamos el auto antes de entrar a Alta Gracia y caminamos el resto, relató Belén.
Vimos a mucha gente en la ruta con camisetas y banderas; está bueno saber que estamos todos en la misma, sumó Florencia, quien adelantó que, si Argentina gana el domingo, la próxima promesa será caminar desde Córdoba capital.
Alberto y Verónica llegaron desde Villa Allende con sus nietos Ema, Ceferino y Emiliano para celebrar y agradecer. Está casi toda mi familia acá, contó Alberto, mientras Verónica señalaba que la idea principal era que los chicos conocieran el santuario. Vengo para que mis nietos conozcan a la Virgen de Lourdes y también para alentar a una Argentina que está tan golpeada, añadió.
Por su parte, Eugenia y sus hijos, Tiziana y Lautaro, se tomaron dos colectivos desde La Calera. No es sólo un partido; tenemos la esperanza de volver a ganar, pero también venimos a pedir y agradecer por todo lo que recibimos, reflexionó.
Si algo demostró este Mundial, es que los jugadores de la selección no perdieron la fe hasta el último minuto. Su gente, unida en la emoción de ser argentinos, alimenta ese sueño con rezos y oraciones. En días donde los nervios y la ansiedad no cesan, la fe parece ser el motor que sostiene al pueblo y a sus héroes del fútbol.