Veteranos de Malvinas replicaron la bandera de la Selección - Informe Digital
En Palermo, excombatientes agradecieron el gesto tras el triunfo ante Inglaterra y lo convirtieron en homenaje.
La imagen de integrantes de la selección argentina con una bandera improvisada tras el partido con Inglaterra, que reivindicaba la soberanía nacional sobre las Islas Malvinas, tuvo una respuesta inmediata de excombatientes en la Exposición Rural de Palermo. Allí decidieron replicar el estandarte y convertir el gesto en un homenaje propio.
La iniciativa fue impulsada por Gustavo Funes, Marcelo Aceto, Carlos Felizzola, José Cruz, Luis Giorgi, Miguel Paz y Omar Brunner. Brunner dio el primer pincelazo sobre el manto blanco para que también los chicos que pasaban por la muestra pudieran sumarse a la propuesta.
Para nosotros, que digan que las Malvinas son argentinas, que es una causa por la que trabajamos todos los días, es muy importante. Es fundamental que nos hayan reconocido, que estemos presentes como un símbolo de la patria, de la argentinidad, explicó Funes, integrante de la asociación Malvinas, Educación y Valores.
La bandera que mostró la Selección tras el triunfo ante Inglaterra no fue un detalle menor. Exponer un reclamo de esa magnitud en una competencia internacional implica desafiar los reglamentos de la FIFA y asumir riesgos profesionales.
Para Funes, la reacción del plantel puso por delante los principios antes que la conveniencia. Ellos, a pesar de la posible acción en contra que puedan llegar a tener en Europa, lo hicieron igual, destacó. Y agregó: Hay valores que son morales, hay valores que son éticos, que van por encima de los valores económicos. Y ellos pusieron los valores primero; los valores de su identidad como nación los pusieron primero. Yo me siento orgulloso de lo que hicieron.
Más allá del acto simbólico, los veteranos encuentran en el equipo dirigido por Lionel Scaloni un modelo a seguir. Dicen que la dinámica del plantel les recuerda la hermandad forjada en tiempos de guerra. Ese ejemplo que dan de familia, de hogar, de unidad, de equipo, de sentimiento, de trabajo en equipo, es exactamente lo que nosotros pregonamos, afirmó Funes. También destacó la naturalidad del grupo en los momentos de mayor tensión deportiva: No hay gritos, no hay órdenes, hay un trabajo en equipo. Ese trabajo en equipo, esa hermandad, esa unidad eso es maravilloso.
La réplica de la bandera no buscó sumar presión diplomática, sino tender un puente de gratitud. Ellos no son veteranos de Malvinas; ellos juegan y no ponen la vida en juego. Nosotros pusimos la vida en juego, y es muy valioso lo que hicieron para nosotros porque es difundir una causa. Nosotros con esta bandera les estamos rindiendo un homenaje a ellos y les estamos agradeciendo, sostuvo.
Para Funes, el vínculo con las islas es indeleble. El 2 de abril de 1982 arribó en el primer avión de la Fuerza Aérea y fue uno de los encargados de arriar la bandera británica para izar la argentina después de 149 años, un momento que define como uno de los días más maravillosos de su vida.
Hoy, a sus 65 años, el peso del recuerdo no disminuye. Cada abril pega más. Me gusta cuando viene el viento fuerte del sur y me pega en la cara; capaz que agarro un vaso de whisky y me quedo solo, pensando en Malvinas, confesó. Al pensar en los 649 compañeros caídos, que en sus palabras están velando por nuestra soberanía, recalcó la obligación de mantener viva la memoria.
La idea de hacer partícipes a los chicos del momento artístico, mencionó, es transmitir esa llama a las nuevas generaciones y dejar una huella perdurable. Se empieza por algo simbólico, pero los chicos se lo llevan en el recuerdo. Se lo llevan para siempre, concluyó Funes, y recordó que la causa Malvinas, al igual que los colores de la Selección, le pertenece a todos los argentinos.