Motosierra sin fin: El Gobierno desaloja el histórico complejo de hoteles de Chapadmalal
Nacionales | La AABE intimó a unas 50 personas a dejar la Unidad Turística en un plazo de diez días corridos en el marco del...
Más de medio año después de que el histórico complejo de hoteles de Chapadmalal fuera cedido a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), el Gobierno intimó a unas 50 personas a desalojar la Unidad Turística en un plazo de diez días corridos, bajo apercibimiento de desalojo forzoso.
Según confirmaron fuentes cercanas a la AABE y a la Secretaría de Turismo al diario LA NACIÓN, las notificaciones comenzaron a cursarse este viernes y alcanzan a 30 empleados y a 20 personas sin vínculo laboral con el complejo.
Estas últimas serían familiares de trabajadores que residen en las inmediaciones desde hace dos décadas. El motivo central de las intimaciones habría sido la ocupación irregular de las propiedades por parte de esos allegados, indicaron las fuentes consultadas.
Desde el traspaso del complejo a la AABE, solo permanecían en el lugar trabajadores en funciones de guarda, seguridad y mantenimiento de limpieza, mientras se definía el futuro del emblemático predio.
Del turismo social a la AABE: el giro en la gestión
A mitad del año pasado, el entonces secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, trasladó las Unidades Turísticas de Chapadmalal a la AABE, organismo encargado de administrar y definir el destino final de los inmuebles del Estado nacional.
En ese marco, Scioli declaró la innecesaridad de las unidades y fundamentó el traspaso en la emergencia pública en materia administrativa, económica y financiera. La decisión se tomó luego del fracaso de una prueba piloto que buscaba que el Turismo Social fuera autosuficiente.
El complejo, sin embargo, no puede venderse directamente porque se ubica en tierras expropiadas y fue declarado patrimonio histórico cultural en 2013. Por normativa, la AABE es la única habilitada para avanzar en eventuales procesos de venta o concesión.
Concesión a 30 años y rol del sector privado
A fines de marzo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, informó en conferencia de prensa que el Gobierno avanzó con una concesión a 30 años del complejo de Chapadmalal, con el objetivo de atraer inversión privada que restaure y eleve su calidad.
El propósito oficial, según detalló, es que el predio pase finalmente a estar al servicio de la gente y que se reduzca la carga de su mantenimiento para el Estado, en línea con la política de recorte del gasto público y de apertura al capital privado en áreas tradicionalmente gestionadas por el sector público.
En paralelo, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, respaldó la medida y sostuvo que el Estado no debe proveer el servicio de hotelería, al considerar que se trata de una actividad compleja para la que no tiene ninguna ventaja competitiva y no conoce, reforzando así el criterio de retiro estatal de la explotación directa de servicios turísticos.
Un emblema del peronismo y del turismo social
El complejo de Chapadmalal fue construido durante la presidencia de Juan Domingo Perón con el objetivo de brindar alojamiento a jubilados, pensionados y personas de bajos recursos bajo el concepto de Turismo Social.
El decreto para su creación, firmado en 1945, poco antes de que Perón asumiera la presidencia, impulsó la construcción de una ciudad balnearia para empleados públicos nacionales y trabajadores de distintas ramas, con tarifas accesibles.
Ese modelo significó un cambio profundo en el turismo argentino, hasta entonces reservado casi exclusivamente a la clase alta. Millones de familias obreras y de sectores populares pasaron sus primeras vacaciones frente al mar en este establecimiento, que ocupa casi 75 hectáreas de bosques y playas sobre la costa bonaerense.
El complejo cuenta con nueve hoteles de tres plantas, 19 bungalows o chalets, un polideportivo y edificios destinados a administración, correo y ermita. Sin embargo, en las décadas posteriores sufrió un marcado abandono y deterioro, con períodos de cierre parcial y falta de mantenimiento.
Reformas recientes y nuevo deterioro
Durante el gobierno de Alberto Fernández, la administración nacional decidió encarar una amplia reforma y reinauguración del complejo en 2022, con una inversión que superó los $7.500 millones. Las obras estuvieron a cargo del entonces ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens, predecesor de Scioli en el área.
No obstante, con el paso del tiempo, las unidades volvieron a deteriorarse por falta de mantenimiento. En el entorno del complejo señalan además abandono de la gestión libertaria, en un contexto de fuerte ajuste del gasto y redefinición del rol del Estado en materia de turismo social.