Contacto

Volver a la portada
Nacionales
Pagina 12 hace 4 días 10 min de lectura

Semana del Cine Italiano: la cartelera porteña se tiñe de verde, blanco y rojo

La muestra ofrece un panorama de la producción cinematográfica reciente del país europeo. Se verán títulos populares y otros más cercanos al concepto del cine autoral, y films de género compartirán catálogo con obras no tan sencillas de clasificar.

Semana del Cine Italiano: la cartelera porteña se tiñe de verde, blanco y rojo
Foto: Pagina 12

Más vale tarde que nunca: este año la tradicional Semana de Cine Italiano, que todas las temporadas tiñe la cartelera porteña de verde, blanco y rojo, cambió sus fechas, usualmente cercanas al inicio del otoño. Será cuestión entonces de esperar la llegada de la primavera frente a la gran pantalla, nuevamente abierta, durante siete días, a una selección de películas producidas en el país de Visconti, Fellini y Pasolini.

Desde luego, no serán de la partida los grandes clásicos, ya que el encuentro anual que en esta ocasión se ofrece de manera simultánea en otras siete ciudades latinoamericanas está dedicado a ofrecer un panorama de la producción cinematográfica reciente del país con forma de bota. Nuevamente en las salas de Cinépolis Recoleta, su ámbito natural, podrán verse desde este jueves una docena de largometrajes que, tomados en conjunto, ofrecen un posible estado de situación de esa cinematografía. Títulos populares y otros más cercanos al concepto del cine autoral, films de género compartiendo catálogo con obras no tan sencillas de clasificar, cineastas consagrados y primeras realizaciones. Como suele ser la costumbre, además, habrá visitas que presentarán algunas de las funciones, permitiendo el diálogo entre los creadores y el público.

La vida es así, el largometraje más reciente de Riccardo Milani, fue elegido como el título de apertura de la 12° Semana de Cine Italiano. Una opción lógica, habida cuenta de las cualidades populares de su fondo y sus formas. Basada en una historia real, aunque engalanada con los toques dramáticos que solo la ficción puede ofrecer, Milani que estará presente en la función inaugural para presentar el film narra la historia de Ovidio Marras, un pastor sardo de edad avanzada empeñado en proteger su lugar en el mundo ante el avance de una empresa constructora que desea construir un resort lujoso en ese mismo lugar. La presión de ajenos y propios (el pueblo ganaría muchos puestos de trabajo a partir de la puesta en marcha del hotel) y las ofertas cada vez más generosas de dinero para vender la parcela se chocan con la decisión de proteger el terruño, poniendo en juego no solo la dignidad personal sino la defensa del bien común.

Drama con toques ostensibles de comedia, esta historia sobre un David que tiene todas las de perder frente a un gigantesco Goliat inmobiliario regala todas las marcas registradas del cine hecho a medida del público local e internacional, además de brindar una serie de impagables paisajes de la Cerdeña profunda.

En otro extremo posible del prisma cinematográfico, y sin estreno comercial pautado a futuro a diferencia del film de Milani, La ciudad prohibida hace de los cruces geográficos y culturales una parte fundamental de su esencia. A tal punto que la película de Gabriele Mainetti está hablada en un porcentaje importante en mandarín, consecuencia del origen de uno de sus personajes. La joven Mei nació en China, oculta ante las autoridades durante los años de la política del hijo único, y en tiempo presente viaja a Roma para intentar hallar a su hermana, atrapada en una red de prostitución.

La ciudad prohibida, sin embargo, no es un típico drama social, sino un cabal ejemplo del cine de género, que mezcla el melodrama moderno con las acrobacias de las artes marciales, como lo confirma la primera y estupenda escena de acción en un restaurante, coreografiada impecablemente a la vieja usanza física, sin ayuda de efectos digitales. El enfrentamiento entre un clan chino y un pequeño maffioso romano, interpretado por el experimentado Marco Giallini, es el trasfondo de una historia de amores, traiciones y venganzas con el choque de culturas como otro motor de las acciones.

Una breve historia de amor es, como su título lo indica, una película sobre esa emoción tan humana que, muchas veces, se confunde con el simple deseo. Pero la ópera prima de Ludovica Rampoldi esconde un no tan pequeño truco que, en el tercer acto, da vuelta como una media lo visto y oído hasta ese momento. A grandes rasgos, el encuentro de Rocco (Adriano Giannini) y Lea (Pilar Fogliati), ambos casados, dispara la posibilidad del amorío secreto, que comienza en bares y calles y continúa en una habitación de hotel. Más temprano que tarde Lea comienza a hacer gala de cierta intensidad que la acerca bastante al stalking obsesivo, con súbitas apariciones en público peligrosas para el statu quo del caballero, cuya esposa, psicóloga de profesión, está encarnada por ese gran valor llamado Valeria Golino.

Con pasos de thriller y otros de comedia un tanto intempestivos, entre temas de Blur y Depeche Mode, Una breve historia de amor parece reflexionar sobre el deseo durante la crisis de la mediana edad, pero cuando llega la hora de los postres, gracias a su vuelta de tuerca casi shyamalanesca, demuestra ser otra cosa, muy distinta.

Rampoldi aparece en los títulos de otra película presente en la programación de la Semana, como coguionista de Primavera, drama histórico de Damiano Michieletto. Lo mismo puede decirse de la Golino, cuya trayectoria actoral tanto en su Italia natal como en los Estados Unidos es imposible de resumir en estas líneas. La actriz de Rain Man y Retrato de una mujer en llamas, entre otras varias docenas de películas, está prácticamente irreconocible en La alegría (La gioia), cuyo título juega con el nombre del personaje. Maquillada y vestida a tono con el arquetipo de mujer solterona, Golino es Gioia, una profesora de francés en una escuela secundaria que, a pesar de atravesar su mediana edad, aún vive con los padres.

Podría pensarse que la película de Nicolangelo Gelormini otro de los visitantes de esta edición de la Semana de Cine Italiano es una versión siglo XXI de Teorema, pero Alessio, el joven interpretado por Saul Nanni, tiene planes mucho más mundanos que los de su par pasoliniano. Retrato sobre soledades y vidas conflictuadas por demás, el vínculo entre Gioia y Alessio, extraño y, sobre el final del camino, tremebundo, está basado en un caso real, aunque el film está bien lejos de asomarse al terreno del policial.

Road movie peculiarísima, La última copa encuentra a dos amigotes del alma, ambos cincuentones, en viaje al aeropuerto para recoger a otro compañero, exiliado durante muchos años en el exterior. En el fondo se trata de una excusa para salir de copas, como posiblemente lo vienen haciendo desde hace décadas. Que al dúo se le sume un tercer personaje, un joven universitario muy diferente a ellos, suma a la historia un elemento más de excentricidad.

El segundo largometraje del realizador Francesco Sossai es algo así como una versión mediterránea de Entre copas, aunque el tono y los ambientes de Le città di pianura, su título original, poco y nada tienen que ver con el clásico moderno de Alexander Payne. Comedia dramática de tonos medidos que juega con elementos familiares para subvertirlos ligeramente, el de Sossai es uno de los títulos más atractivas de esta selección, una película que puede pasar de la visita intempestiva a un pequeño palacete, a punto de ser destruido para construir una autopista, a una reflexión sobre el arte arquitectónico de Carlo Scarpa. Siempre, desde luego, con un trago en la mano.

Pero tal vez la película más atrevida en términos creativos de la 12° Semana de Cine Italiano sea Testa o croce?, el nuevo largometraje de la dupla de cineastas integrada por Alessio Rigo de Righi y Matteo Zoppis, que ya tuvo varias proyecciones en festivales locales pero cuyo lanzamiento comercial aún no está confirmado. John C. Reilly encarna nada menos que al celebérrimo Buffalo Bill, que los realizadores imaginan de paso por Italia a comienzos del siglo XX.

Una apuesta y un asesinato derivan en la fuga de la esposa de un poderoso empresario junto a un spaguetti cowboy, punto de partida de una historia que desmonta y reconstruye elementos muy propios del western. Salir a la aventura, cuidarse de los enemigos, entablar vínculos de todo tipo en medio del peligro, construir mitologías. Por ahí van los tiros de una película inquieta e idiosincrática rodada en 16 y 35mm, en la cual conviven una heroína resiliente (la francesa Nadia Tereszkiewicz), un anarquista más argentino que el dulce de leche y una cabeza parlante, a pesar de estar escindida de su cuerpo. Un film imperdible en cuyo reparto coinciden el mencionado Reilly, Peter Lanzani y Gianni Garko, veterano de mil westerns realizados en los años 60 y 70 en Italia.

De corte muchísimo más realista, Tres adioses, de la española Isabel Coixet, encuentra a Marta (Alba Rohrwacher), enfrentada a la súbita decisión de su pareja de separarse de ella. El film de la directora de Cosas que nunca te dije, una coproducción rodada íntegramente en Italia, comienza como una reflexión sobre el limbo emocional de la protagonista a partir de su nuevo estado de soledad, pero rápidamente la trama suma un elemento novedoso y radical: a Marta le diagnostican cáncer y, a partir de ese momento, deberá aprender a lidiar con tratamientos y esperanzas. La hermana de la realizadora Alice Rohrwacher ofrece otra de sus sobrias y sutiles actuaciones en un relato típico de la cineasta catalana, además de la primera performance en perfecto italiano del madrileño Francesco Carril, el rostro de muchos largometrajes de Fernando Trueba y coprotagonista de la exitosa serie Los años nuevos.

Tres adioses no es la única película que aborda el tema de una enfermedad grave: en Cosas que no olvidaré, de Alessandro Aronadio, su protagonista comienza a perder de a poco la memoria, afectado por un Alzheimer precoz. Drama de revinculación a partir de una instancia inesperada e irreversible, el personaje interpretado por Edoardo Leo intenta acercarse a su hijo de once años como quizás no lo ha hecho nunca antes, en un film que grita preparen los pañuelos desde la primera escena.

El secuestro de Arabella, segundo largo de Carolina Cavalli, estrenado el año pasado en el Festival de Venecia, apila personajes excéntricos desde el minuto uno: una niña que detesta a su padre decide subirse al automóvil de una mujer joven (Benedetta Porcaroli), quien, a su vez, cree ver en la chica una versión de sí misma durante la infancia. Lo que sigue es un escape por rutas italianas donde el encuentro con otros personajes sigue sumando extrañezas, mientras a la peculiar pareja viajera la persigue la policía y un agente de la ley enamorado. El de la jovencita Lucrezia Guglielmino en el rol de Arabella es otro de esos debuts infantiles rutilantes.

La programación de la Semana de Cine Italiano se completa con la comedia popular Que Dios perdona a todos, del realizador y comediante Pierfrancesco Diliberto, más conocido como Pif, quien también forma parte de la comitiva y estará presente en la sala para conversar con el público, y Un año de escuela, de Laura Samani, película que, según afirma el texto introductorio del encuentro, está inspirada en una novela de Giani Stuparich y trabaja el espacio escolar como un microcosmos social, donde la institución educativa es también un escenario de deseo, jerarquías y descubrimiento. Lo dicho: siete días, doce películas, variedad de temas y estilos. Pero siempre allitaliana.

12° Semana de Cine Italiano

Del jueves 3 al miércoles 9 de septiembre.

Cinépolis Recoleta (Vicente López 2051)

Programación completa, días y horarios en https://www.facebook.com/semanadecineitaliano

Venta de entradas en https://www.cinepolis.com.ar

Pagina 12 Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Pagina 12 y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026