Terremoto y actividad volcánica en Colombia: cenizas del Puracé obligaron a suspender los vuelos en Popayán - MisionesOnline
El volcán Puracé registró nuevas emisiones de ceniza y gases poco después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes 10 de agosto de 2026,
El volcán Puracé registró nuevas emisiones de ceniza y gases poco después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia este lunes 10 de agosto de 2026, una situación que elevó la preocupación en el departamento del Cauca y llevó a la suspensión temporal de las operaciones en el aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán. Según el Servicio Geológico Colombiano, las columnas de ceniza alcanzaron hasta 300 metros sobre el cráter y la sismicidad y las descargas de gases permanecen por encima de las líneas base históricas, mientras las autoridades mantienen una vigilancia permanente sobre la cadena volcánica Los Coconucos.
Una nueva emisión de ceniza y gases del volcán Puracé, registrada poco después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026, elevó la alerta en el departamento del Cauca y llevó a la suspensión de las operaciones en el aeropuerto de Popayán, según informaron el Servicio Geológico Colombiano (SGC) y la Aeronáutica Civil.
El episodio incrementó la preocupación en la región, donde la cadena volcánica Los Coconucos mantiene una marcada inestabilidad y permanece latente la amenaza de una eventual erupción mayor.
Puracé: incremento de actividad y riesgo volcánico
El volcán Puracé está ubicado a 27 kilómetros de Popayán y figura entre los volcanes más activos de la cadena Los Coconucos. El sistema permanece en alerta naranja desde el 1 de agosto, mientras los organismos técnicos mantienen un seguimiento permanente de su comportamiento.
El SGC confirmó que distintos indicadores instrumentales del volcán, entre ellos la sismicidad y la emisión de gases, superaron ampliamente los valores considerados normales para este sistema volcánico.
Hemos registrado tres emisiones de ceniza en menos de 24 horas, con alturas que alcanzan los 300 metros sobre el cráter, detalló el organismo.
Las recientes emisiones de dióxido de azufre (SO) y el incremento de dióxido de carbono (CO) detectado en el suelo evidencian una dinámica interna acelerada. De acuerdo con el SGC, los parámetros de actividad permanecen por encima de las líneas base históricas, por lo que continúa la vigilancia técnica y la coordinación con los organismos encargados de la gestión del riesgo.
Suspensión de vuelos y afectaciones en zonas rurales
La coincidencia de los fenómenos naturales obligó a suspender las operaciones del aeropuerto de Popayán y generó además afectaciones en zonas rurales, particularmente en cultivos, mientras las autoridades reforzaron la vigilancia sobre la cadena volcánica Los Coconucos.
La Aeronáutica Civil (Aerocivil) ordenó la suspensión temporal de las operaciones en el aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán debido a la presencia de ceniza. La situación se sumó al cierre de otras siete terminales aéreas afectadas por el terremoto registrado en el occidente colombiano.
Las operaciones aéreas en el aeropuerto de Popayán se encuentran suspendidas temporalmente debido a presencia de ceniza del volcán Puracé reportada por el Servicio Geológico Colombiano, informó la entidad a través de un comunicado.
Habitantes de zonas cercanas, entre ellas las veredas Cristales y Cobaló, además de la localidad de Coconuco, reportaron caída de ceniza y problemas de visibilidad.
El material particulado también llegó hasta sectores urbanos de Popayán, donde generó molestias entre la población y complicaciones logísticas para la movilidad regional.
Daños en cultivos y preocupación por la economía rural
La caída continua de ceniza y la dispersión de gases provocaron daños directos en cultivos, pastizales y fuentes de agua de la zona rural del municipio de Puracé.
Las autoridades locales advirtieron que la contaminación de insumos agrícolas y de los recursos hídricos afecta la productividad y la salud del ganado, lo que compromete la economía de numerosas familias campesinas de la región.
El monitoreo técnico se mantiene desde el 1 de agosto, con incrementos de SO y CO detectados en el área. Los equipos de vigilancia trabajan de manera coordinada con los gestores del riesgo ante la posibilidad de que se produzcan cambios súbitos en la actividad volcánica.
Ante este escenario, el llamado de las autoridades apunta a fortalecer la capacidad de respuesta regional, disponer de refugios temporales y garantizar el abastecimiento de insumos alimentarios y sanitarios.
Además, las rutas de evacuación requieren un mantenimiento permanente para facilitar una eventual movilización masiva en caso de que la alerta llegue a escalar al nivel rojo.
El terremoto provocó una crisis en la infraestructura
El terremoto de magnitud 7,4, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, departamento de Chocó, se convirtió en el mayor registrado en Colombia durante la última década, según el Servicio Geológico Colombiano.
El movimiento telúrico provocó daños estructurales en aeropuertos, viviendas y edificios de distintas ciudades, entre ellas Manizales, Pereira, Quibdó, Cali, Armenia, Cartago y Buenaventura.
De acuerdo con los reportes, la avenida Santander de Manizales presenta más de diez edificios colapsados y al menos 20 viviendas caídas, con víctimas mortales confirmadas.
La coincidencia temporal entre el terremoto y la emisión de ceniza del Puracé generó preocupación entre los habitantes de la zona. Sin embargo, tanto el Servicio Geológico Colombiano como el Cuerpo de Bomberos de Popayán fueron enfáticos en descartar una relación causal entre ambos fenómenos.
Se trata de procesos geológicos independientes, explicó el comandante Francisco Arboleda.
Prevención y monitoreo permanente
Frente al escenario de inestabilidad, el SGC reiteró la necesidad de que la población evite acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido al riesgo de nuevas emisiones repentinas de ceniza o gases.
Las autoridades también recomendaron mantener activos los planes de evacuación, conservar botiquines de emergencia y consultar únicamente los reportes oficiales para evitar la circulación de información falsa en redes sociales.
El monitoreo técnico permanece en nivel naranja, con vigilancia permanente sobre los niveles de sismicidad, la composición de los gases y la temperatura de las emisiones.
El SGC advirtió que una eventual disminución de la actividad no significará necesariamente el regreso inmediato a una situación de estabilidad. Por ese motivo, la observación continuará durante un período antes de considerar un eventual cambio a alerta amarilla.
La cadena volcánica Los Coconucos, integrada por 15 centros volcánicos, permanece bajo especial atención de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), organismo que coordina la respuesta institucional frente a las afectaciones registradas en el Cauca y en el resto del suroccidente colombiano.
Mientras continúan los trabajos de monitoreo y asistencia tras el terremoto, las autoridades mantienen especial atención sobre la evolución de la actividad del Puracé, la dispersión de cenizas y gases y las posibles consecuencias para las comunidades cercanas, la infraestructura, el transporte aéreo y la actividad agropecuaria de la región.
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misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024