El INTA insta al campo a prepararse con planificación ante "El Niño"
El investigador Ditmar Kurtz afirmó que el fenómeno ya comenzó a desarrollarse y recomendó a los productores agropecuarios anticiparse con medidas preventiv
El fenómeno climático de "El Niño" ya comenzó a desarrollarse y, aunque sus efectos más importantes aún no se manifiestan plenamente, los pronósticos anticipan un escenario de mayores precipitaciones para la región del litoral argentino durante los próximos meses.
Ante este panorama, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Corrientes llamó a los productores a prepararse con anticipación y utilizar las herramientas disponibles para reducir los riesgos.
"El sector productivo debe prepararse ante la llegada del fenómeno y no entrar en pánico. Hoy contamos con información científica para el monitoreo y la evaluación de los riesgos", afirmó Ditmar Kurtz, investigador del Grupo de Recursos Naturales de la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
Ingeniero agrónomo, máster y doctor en Ciencias Agrarias, Kurtz explicó que la comunidad científica coincide en que el fenómeno ya está en marcha y que durante la primavera y el verano aumentarán las probabilidades de lluvias superiores a los valores normales.
"El fenómeno del Niño está desencadenado. Todavía los efectos puntuales no se están sintiendo, pero la investigación y la ciencia nos indican que se desarrollará en el corto plazo. Hoy tenemos herramientas científicas que nos permiten anticiparnos", señaló el especialista.
Para proyectar los posibles impactos, el INTA utiliza imágenes satelitales de eventos extremos ocurridos en el pasado. El académico recordó especialmente las inundaciones de abril y mayo de 1998, cuando en pocos días cayeron cerca de 600 milímetros de lluvia en amplios sectores de la provincia de Corrientes.
"Tomamos imágenes satelitales de ese momento para identificar qué superficies quedaron cubiertas por agua y luego las comparamos con la situación actual. Eso nos permite estimar qué áreas podrían volver a verse afectadas por una eventual ocurrencia de lluvias", explicó.
Kurtz indicó que la provincia presenta una vulnerabilidad particular debido a su relieve plano. "No solamente sufrimos inundaciones por el desborde de ríos y lagunas. También se producen anegamientos por las lluvias locales y el escurrimiento del agua hacia las zonas bajas", precisó.
El investigador aclaró que "El Niño" es un fenómeno climático recurrente, con una frecuencia de entre dos y ocho años, aunque todavía existe incertidumbre sobre la intensidad qué alcanzará este episodio.
"Todos los pronósticos coinciden en que el fenómeno va a ocurrir. Lo que aún debemos esperar es cuál será finalmente su intensidad", sostuvo.
Frente a este escenario, insistió en que la principal recomendación es actuar con planificación y evitar decisiones apresuradas.
"Lo primero, sin entrar en pánico, es informar sobre esta situación. Después hay que recorrer los campos, identificar las zonas altas y bajas; revisar caminos, alcantarillas y drenajes. Esa preparación puede reducir considerablemente los daños", indicó.
Como parte de esa estrategia preventiva, el INTA desarrolló una plataforma digital destinada a las más de 37.300 explotaciones agropecuarias de Corrientes. Mediante el número de registro catastral, cada productor puede conocer cuáles son las áreas más elevadas y aquellas con mayor probabilidad de inundación.
"Esa información permite planificar con anticipación qué hacer si finalmente se concreta un Niño tan intenso como el que hoy se pronostica", destacó.
En la ganadería recomendó acondicionar corrales con buen drenaje, disponer de sectores elevados para el rodeo y asegurar reservas de forraje.
También, advirtió que los animales no deben permanecer mucho tiempo sobre terrenos inundados para evitar problemas sanitarios.
Para el arroz, anticipó que el exceso de humedad dificultará el ingreso de maquinaria y favorecerá la aparición de enfermedades fúngicas, por lo que consideró que los drones tendrán un rol clave para realizar tareas en lotes donde no pueda ingresar el equipamiento convencional.
En la producción hortícola aconsejó reforzar los drenajes, construir camellones altos y evitar implantar cultivos en sectores bajos o con la napa freática cercana a la superficie.
Consultado sobre las zonas más vulnerables, Kurtz señaló que los sectores ubicados al este de los Esteros del Iberá, el valle aluvial del río Corriente y el sudoeste provincial, especialmente Esquina y Goya, presentan mayor riesgos de anegamientos. También mencionó amplias áreas del oeste y noroeste correntino por la presencia de esteros, bañados y malezales.
Además, recomendó seguir diariamente los pronósticos meteorológicos y monitorear la evolución de los ríos Paraná y Uruguay a través de la información publicada por el Instituto Nacional del Agua.
Finalmente, recordó que "El Niño" produce efectos diferentes en distintas regiones del planeta. Mientras en el litoral argentino incrementa las precipitaciones, otras zonas podrían sufrir severas sequías.
"La mejor herramienta sigue siendo la información. Con monitoreo permanente, planificación y el uso de tecnología es posible reducir significativamente los riesgos que puede generar este fenómeno climático", concluyó el investigador.