La Defensoría del Pueblo de Formosa advirtió que la desaceleración inflacionaria no detiene la caída del poder adquisitivo - Diario La Mañana
Desde la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Formosa se remarcó que el fin de mes cambió de fecha en el calendario, ya que no se ubica en el día 30 o 31; para la gran mayoría de la población, dado el límite financiero actual, se afianzó alrededor del día 20 de cada mes. Además, alertó que la desaceleración inflacionaria no detiene la caída del poder adquisitivo . Más del 61% de los argentinos agota sus ingresos antes del día 20 de cada mes y su poder adquisitivo continúa en descenso debido a que la velocidad de los precios de tarifas y alimentos supera el techo impuesto a las paritarias por el Gobierno nacional, se explicó. Esto evidencia cómo el agotamiento de los ingresos familiares dejó de ser una percepción aislada para convertirse en un patrón sistemático de la economía diaria, agregó. Asimismo, se indicó que este agotamiento del dinero no afecta únicamente a los sectores informales o desocupados. La mayoría de ese 61% representa a ciudadanos con empleo formal (e incluso pluriempleo) cuyos ingresos son devorados en tres semanas por los gastos fijos obligatorios: alquileres, tarifas de servicios, transporte y la Canasta Básica Alimentaria, se acotó. Durante los últimos 10 días del mes, los trabajadores se financian mediante tarjetas de crédito, endeudamiento familiar o recortes drásticos de consumos esenciales, se precisó. El ombudsman provincial, José Leonardo Gialluca , señaló que según una encuesta, el 86,1% de los consumidores argentinos aseguran que sus ingresos continúan perdiendo la carrera contra la inflación. Este indicador encendió alarmas políticas en el Gobierno nacional, debido a su alcance: la percepción de pérdida no distingue identidades partidarias, alcanzando incluso al 70,2% de los propios votantes del partido oficialista (La Libertad Avanza) y trepando al 96,6% entre los sectores opositores, reveló. Por otra parte, lo más grave es que el 55% de los argentinos sostiene que lo peor de la situación económica aún no pasó, un indicio de desconfianza que frena cualquier posibilidad de reactivación genuina del consumo interno, expresó. Cuando la proyección familiar inmediata consiste en crear estrategias para sobrevivir a los últimos diez días del mes, la planificación a largo plazo, la inversión doméstica y las compras de bienes durables quedan suspendidas por tiempo indeterminado. Por ello, desde noviembre de 2023, los salarios formales resignaron el equivalente a un sueldo por la inflación, y su poder adquisitivo permanece por debajo de los niveles previos al salto cambiario de diciembre de 2023, manifestó José Gialluca .