Google conectó "Nuvem", el cable transatlántico para potenciar la IA entre EE.UU. y Europa
Google conectó con éxito un nuevo cable submarino transatlántico. La infraestructura fue bautizada como Nuvem, la cual en portugués que significa "nube".
En una apuesta clave por acelerar la autopista digital global, el gigante tecnológico Google anunció la conexión exitosa de su nuevo cable submarino transatlántico en la localidad de Sines, al sur de Lisboa. La infraestructura fue bautizada como Nuvem, la cual en portugués que significa "nube", y habilita una ruta estratégica de transmisión de datos entre los Estados Unidos y Europa, diseñada especialmente para absorber el vertiginoso aumento en la demanda de inteligencia artificial y computación en la nube.
El sistema de fibra óptica se extiende a lo largo de 7.000 kilómetros para unir Myrtle Beach, en el estado de Carolina del Sur, con la costa portuguesa, haciendo escalas técnicas en los archipiélagos de Bermudas y Azores. Con una arquitectura compuesta por 16 pares de fibra, Nuvem alcanza una capacidad total de diseño cercana a los 384 terabits por segundo, un aporte fundamental considerando que los cables submarinos constituyen la columna vertebral de la red mundial al transportar más del 95% del tráfico global de datos.
"Portugal se está convirtiendo en lo que su geografía siempre nos ha invitado a ser: la puerta atlántica de Europa, el punto de encuentro de tres continentes: Europa, África y América", destacó el ministro de Reforma Estatal e Innovación de Portugal, Gonçalo Matias.
Por su parte, Giorgia Abeltino, directora de Asuntos Gubernamentales y Políticas Públicas de Google Cloud para la región EMEA, subrayó durante el acto de inauguración que la puesta en marcha del tendido forma parte de una visión de largo plazo para que Europa invierta en la infraestructura estratégica que sostiene la economía digital moderna.
La llegada de Nuvem consolida a Sines como un nodo central de telecomunicaciones internacionales. En esa misma estación de amarre ya operan otros dos tendidos de alta capacidad: el cable Equiano, también propiedad de Google, que conecta con Sudáfrica, y el sistema EllaLink, que une directamente la costa portuguesa con Brasil. Esta densidad de conectividad, sumada a una oferta proyectada de más de 2,6 gigavatios en energías renovables (hidroeléctrica, solar y eólica) de bajo costo, posiciona al país europeo como un centro neurálgico para el radicado de gigantescos data centers enfocados en procesar modelos de inteligencia artificial.
Con información de Reuters. Reportaje de Sergio Goncalves; edición de Jan Harvey, Editado en español por Juana Casas