Advierten que el sistema turístico de Entre Ríos atraviesa una verdadera emergencia", aseguró
La Cámara Entrerriana de Turismo confirmó que la ocupación promedió el 30% durante las vacaciones de invierno, con un leve repunte en el fin de semana largo gracias a escapadas de dos noches. Días atrás, el presidente de la entidad había anticipado a
Advierten que el sistema turístico de Entre Ríos atraviesa una verdadera emergencia", aseguró
Según explicó el revisor de cuentas suplente de la Cámara Entrerriana de Turismo, Juan Enrique Solari, la ocupación promedio provincial apenas alcanzó el 30% durante la primera semana del receso escolar. El fin de semana largo del 9 al 12 de julio permitió una leve recuperación hasta el 40%, aunque impulsada principalmente por escapadas de apenas dos noches.
Para el dirigente, esos porcentajes están muy lejos del nivel necesario para que hoteles, complejos turísticos, restaurantes y demás prestadores puedan cubrir sus costos operativos. "La situación es sumamente preocupante. El sistema turístico de Entre Ríos atraviesa una verdadera emergencia", aseguró.
Demanda en baja
Sostuvo que el escenario actual no responde únicamente a una mala temporada, sino a una tendencia que se viene profundizando desde hace aproximadamente dos años y medio. Explicó que la demanda turística viene disminuyendo de manera sostenida y que cada temporada presenta indicadores inferiores a la anterior.
Uno de los cambios más notorios es la desaparición de las reservas anticipadas. Si antes las vacaciones se planificaban con semanas o incluso meses de anticipación, hoy la mayoría de los viajeros decide sobre la fecha de partida a último momento o directamente cancela sus planes. Esa incertidumbre dificulta la planificación comercial de las empresas y vuelve prácticamente imposible proyectar inversiones o administrar recursos.
Aunque el impacto alcanza a prácticamente toda la provincia, algunos destinos lograron diferenciarse gracias a su perfil termal.
Federación y Villa Elisa fueron las excepciones dentro del panorama general, con niveles de ocupación que oscilaron entre el 60 y el 65%, impulsados por el atractivo permanente de sus complejos termales. Sin embargo, la mayoría de las localidades turísticas registró cifras considerablemente inferiores.
La gente viaja menos
Desde la Cámara sostienen que el problema no radica en una pérdida de atractivo de Entre Ríos como destino, sino en una retracción general del turismo interno argentino.
Los principales mercados emisores de visitantes (como Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) también muestran una fuerte caída en la cantidad de viajeros como consecuencia del deterioro del poder adquisitivo.
"La gente viaja menos, acorta la cantidad de noches o directamente decide no salir de vacaciones. La pérdida del poder adquisitivo afecta a todos los destinos turísticos del país y Entre Ríos no es la excepción", explicó Solari.
A esa menor demanda se suma otro problema que golpea con fuerza al sector: el incremento permanente de los costos de funcionamiento. El aumento de tarifas de servicios públicos, los mayores costos laborales, la presión tributaria y el encarecimiento de insumos redujeron considerablemente la rentabilidad de las empresas, publicó R2820.
Según explicó el dirigente, muchos establecimientos trabajan actualmente con márgenes mínimos e incluso registran pérdidas, ya que trasladar todos esos incrementos a las tarifas implicaría perder aún más clientes en un contexto de fuerte retracción del consumo. (APFDigital)