Lennard Sill, gamer multimillonario que dejó la escuela para jugar Fortnite: A nadie le recomiendo mis decisiones
El jugador alemán, conocido como Rezon, se hizo millonario antes de cumplir 18 años gracias a Fortnite, los torneos y la creación de contenido.
Lennard Sill tenía apenas 17 años cuando ya había conseguido una fortuna gracias a Fortnite. Conocido en el mundo gamer como Rezon, el joven alemán se convirtió en uno de los nombres más destacados de los e-sports en su país y en un ejemplo llamativo de cómo la industria de los videojuegos puede transformar una pasión adolescente en una carrera millonaria.
Su historia, sin embargo, está lejos de ser una invitación liviana a dejarlo todo por jugar. Él mismo se encarga de aclararlo con una frase contundente: A nadie le recomiendo mis decisiones.
El recorrido de Rezon empezó de manera poco convencional. Abandonó la escuela en noveno grado para dedicarse de lleno a Fortnite, una decisión que en su momento parecía impulsada por el talento, la obsesión competitiva y la oportunidad de crecer en un mercado nuevo.
Con el tiempo, ese riesgo le dio resultados extraordinarios. Compitió en torneos de alto nivel como la Fortnite Champion Series, logró posiciones destacadas y se consolidó como uno de los mejores jugadores de Alemania.
Pero su éxito no se explica solo por la competencia. Como ocurre con muchas figuras actuales del mundo gamer, una parte central de sus ingresos llegó por la creación de contenido.
Las plataformas de streaming, las redes sociales y los programas de recompensa para creadores abrieron una economía paralela donde los jugadores más influyentes pueden ganar cifras enormes.
Según los datos difundidos, Epic Games, la empresa detrás de Fortnite, repartió alrededor de 352 millones de dólares entre desarrolladores y creadores de contenido en 2024, con casos de gamers que superaron los 10 millones de dólares en ingresos.
Rezon fue uno de los beneficiados por ese ecosistema. En diciembre de 2024, aseguró haber generado hasta 600.000 euros en un solo mes. La cifra impresiona, sobre todo por su edad, pero también muestra el costado excepcional de su caso.
Una fortuna temprana, gastos extremos y aprendizajes duros
El dinero llegó rápido y, como suele ocurrir cuando la riqueza aparece a una edad tan temprana, también llegaron decisiones impulsivas. En entrevistas con el portal Bild, Rezon habló de gastos lujosos, inversiones fallidas y momentos de vacío. Destinó unos 15.000 euros a accesorios de diseñador, invirtió alrededor de 200.000 euros en joyería, incluyendo un reloj de 60.000 euros, pulseras de hasta 40.000 y una cadena de Tiffanys, y gastó otros 5.000 euros en perfumes.
También reconoció errores más preocupantes. Contó que desarrolló una adicción al juego y perdió cerca de 50.000 euros. Además, se metió en memecoins, criptomonedas extremadamente volátiles, y llegó a perder 60.000 euros en apenas una hora. Nunca me sentí tan vacío, dijo al recordar esa experiencia.
Aun así, no todo fue derroche. Rezon también invirtió en viajes, experiencias, regalos para familiares y amigos, salarios de empleados y proyectos propios. Destinó 65.000 euros a vacaciones, 35.000 a restaurantes y unos 50.000 a obsequios para personas cercanas. Además, puso 300.000 euros en salarios de su equipo, 25.000 en una casa influencer y 115.000 en una empresa de equipamiento gamer para desarrollar teclados y accesorios.
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Rezon no es solo el adolescente que dejó la escuela y ganó millones jugando, también es alguien que conoció muy rápido los riesgos de una fortuna temprana, desde los excesos hasta las pérdidas financieras. Él mismo se encarga de aclararlo con una frase contundente: A nadie le recomiendo mis decisiones.