Contacto

Volver a la portada
Radio
El litoral Corrientes hace 3 horas 4 min de lectura

El Mundial como una lección de vida: qué aprendieron los niños de la Selección | El Litoral

El médico pediatra Flavio Serra explicó que, más allá del resultado de la competencia, el recorrido de la Selección permitió poner en primer plano valores como la perseverancia, el compañerismo, el abrazo y la posibilidad de expresar libremente las e

El Mundial como una lección de vida: qué aprendieron los niños de la Selección | El Litoral
Foto: El litoral Corrientes

El médico pediatra Flavio Serra reflexionó sobre el impacto emocional que tuvo el Mundial y destacó que la experiencia de la Selección Argentina dejó enseñanzas que trascienden el resultado deportivo. En diálogo con Hoja de Ruta, sostuvo que los jugadores mostraron una manera diferente de vivir las emociones y que los adultos tienen la responsabilidad de acompañar a los niños en ese aprendizaje.

Serra explicó que, más allá del resultado de la competencia, el recorrido de la Selección permitió poner en primer plano valores como la perseverancia, el compañerismo, el abrazo y la posibilidad de expresar libremente las emociones.

Destaqué un grupo de personas que nos mostraron una forma de vivir nuestra nacionalidad, nuestro país, nuestro himno, nuestra bandera, pero también de vivir nuestras emociones, señaló.

Para el pediatra, una de las principales enseñanzas que dejó el equipo argentino está relacionada con la manera de afrontar las derrotas y entender que un resultado adverso no necesariamente representa un fracaso.

Los resultados no son un fracaso, a veces son un aprendizaje, afirmó Serra, quien consideró que esta mirada puede trasladarse a distintos ámbitos de la vida cotidiana y convertirse en una herramienta fundamental para la crianza.

En ese sentido, remarcó que los niños no solo observan lo que ocurre dentro de la cancha, sino también la manera en que sus padres y familiares reaccionan frente a las emociones que genera un partido.

Los chicos veían a sus padres, a sus amigos, a sus tíos, viviendo el Mundial. Y eso también es un aprendizaje para ellos de cómo nosotros vivimos las emociones, explicó.

Serra sostuvo que los adultos deben aprovechar estas experiencias colectivas para conversar con los niños y ayudarlos a procesar tanto las alegrías como las frustraciones. Según indicó, acompañar no significa evitarles el dolor o explicarles permanentemente qué hicieron bien o mal los jugadores, sino enseñarles a transitar las emociones y a entender que siempre existe la posibilidad de volver a intentarlo.

Hay que acompañar, servir de ejemplo, no descontrolarse, mirar lo positivo y no reaccionar abruptamente cuando algo nos sale mal, expresó.

El abrazo y el llanto como parte del aprendizaje

Otro de los aspectos que destacó el pediatra fue la posibilidad de naturalizar expresiones emocionales que durante mucho tiempo fueron consideradas como signos de debilidad, especialmente entre los varones.

Serra resaltó el valor de los abrazos entre los integrantes de la Selección y la naturalidad con la que los jugadores expresaron sus sentimientos durante la competencia.

Tenemos que naturalizar el llanto como algo que no te hace más ni menos hombre y, sobre todo, cosas tan importantes como el abrazo, que no solamente das, sino que también recibís como contención emocional, afirmó.

Para el especialista, estas manifestaciones también constituyen un aprendizaje para las nuevas generaciones, que observan cómo sus referentes atraviesan momentos de alegría, tristeza, frustración y emoción.

En esa línea, recordó una imagen que se viralizó durante el Mundial, en la que una niña pequeña se acercaba al televisor para acariciar la pantalla al ver a Lionel Messi llorando y le decía: Ya va a pasar.

Serra explicó que esa escena representa la capacidad de los niños para aprender a partir de lo que observan en su entorno.

Los chicos aprenden mucho por lo que se llaman neuronas espejo. Viven en su cerebro lo que están viendo y van aprendiendo de las acciones que observan en su familia, sostuvo.

Una experiencia colectiva para hablar de emociones

El pediatra también destacó el carácter colectivo que tiene el fútbol y, particularmente, un Mundial, al permitir que millones de personas compartan una misma experiencia y puedan utilizarla como punto de partida para conversar sobre valores y emociones.

Según consideró, estas situaciones pueden ayudar a los padres a enseñar a sus hijos que una derrota no define sus capacidades ni determina su futuro.

La clave, sostuvo, está en transmitirles que equivocarse, perder o atravesar una frustración forma parte del aprendizaje y que siempre existe la posibilidad de levantarse y volver a intentarlo.

Los chicos naturalmente intentan caminar, se caen y vuelven a intentarlo. Nosotros, los adultos, a veces coartamos esa posibilidad cuando les hacemos creer que si algo no salió bien significa que no sirven o que no pueden, explicó.

Finalmente, Serra dejó una reflexión sobre el significado de las derrotas y la capacidad de volver a levantarse, tomando como ejemplo el recorrido de la Selección Argentina.

Las finales perdidas no borran la historia, solo la engrandecen. Solo los gigantes vuelven y vuelven una y otra vez a pelear por esa gloria que vimos en la Selección, concluyó.

El litoral Corrientes Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por El litoral Corrientes y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026