De la celda al estrado: pasó 14 años preso, estudió en Bouwer y se recibió de abogado
Carlos Chiche Palacios inició la carrera durante el encierro y la terminó en libertad. En diálogo con Cadena 3, destacó el papel del proyecto RUAJ, el trabajo y la fe en su transformación.
De la celda al estrado: pasó 14 años preso, estudió en Bouwer y se recibió de abogado
Carlos Chiche Palacios inició la carrera durante el encierro y la terminó en libertad. En diálogo con Cadena 3, destacó el papel del proyecto RUAJ, el trabajo y la fe en su transformación.
Carlos "Chiche" Palacios permaneció detenido durante 14 años, comenzó a estudiar mientras cumplía su condena en el Complejo Carcelario de Bouwer y, después de recuperar la libertad, alcanzó uno de sus principales objetivos: se recibió de abogado.
"Después de varios tropiezos en la vida y de tomar malas decisiones, tuvimos esta oportunidad gracias a la Universidad Siglo 21", contó Palacios a Cadena 3, todavía emocionado por haber obtenido el título.
"Chiche" fue condenado por distintos delitos: robo calificado en 2004, encubrimiento agravado en 2011, asociación ilícita en 2013 y resistencia a la autoridad en 2017.
Su cambio comenzó dentro del establecimiento penitenciario, cuando entró en contacto con el Proyecto Ruaj, la filial cordobesa de la Fundación Espartanos, impulsada y coordinada por Marcelo Ruiz.
"Ellos nos inculcaron distintas tareas, ejercicio, educación y espiritualidad", recordó Palacios. Según indicó, comenzó a estudiar después de pasar entre siete y ocho años detenido.
Inicialmente cursó en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba y quedó a tres materias de completar el Bachillerato en Letras. Después apareció la posibilidad de estudiar Derecho y decidió cambiar de carrera porque consideró que podía brindarle mayores oportunidades laborales.
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Se trata del Ruaj, la filial de la Fundación Los Espartanos en Córdoba. Con casi 100 internos en el equipo, buscan a través del deporte y la espiritualidad ayudarlos a conseguir un trabajo cuando terminan su condena.
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"Me gusta mucho leer y vi que en Derecho había un poco más de futuro", explicó. Más adelante, una beca de la Universidad Siglo 21 le permitió continuar su formación y completar la carrera una vez que ya se encontraba en libertad.
"Chiche" tiene 49 años y cumplirá 50 durante este año. "Empecé a estudiar de grande. Hay herramientas que te dan, pero hay que saber aprovecharlas. Todo esto fue gracias a Dios y a la intervención de esta gente, que no me ayudó solamente a mí, sino a muchas personas que están adentro del penal", destacó.
Actualmente está en pareja, no tiene hijos y trabaja. El recorrido hasta obtener el título no fue sencillo: "Era una meta que tenía todo el tiempo. La pensé mucho estando adentro, hasta que finalmente se dio afuera. Hubo muchas trabas y no es fácil; esto es de a poco".
Al ser consultado sobre el momento que marcó su transformación, Palacios puso el acento en la espiritualidad. "Fue cuando dejé entrar a Dios en mi vida. Se basó mucho en eso y en ocupar el tiempo estando ahí", afirmó. También aseguró estar totalmente arrepentido de los delitos que cometió antes de ingresar a prisión.
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Lo suscribieron familiares de alumnos de tercer grado del Instituto Parroquial Monte Cristo. Las psicólogas Adriana Digon y Emilse Pucheta, y la profesora en educación especial, Marilena Fernández, lo explicaron a Cadena 3.
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"Es un ejemplo de un hombre nuevo"
Marcelo Ruiz, impulsor y coordinador general de Ruaj, expresó su alegría por el logro de Palacios y destacó que su reinserción se produjo tanto en el plano educativo como en el laboral.
"Para nosotros es una felicidad enorme haber compartido su graduación. Se recibió trabajando y con el apoyo de la Universidad Siglo 21. Esto abre nuevas puertas para los próximos muchachos que recuperen la libertad", señaló en diálogo con Cadena 3.
Ruiz recordó que Palacios fue invitado a diferentes actividades y torneos intercarcelarios, pero que en varias oportunidades decidió no asistir porque priorizó sus responsabilidades laborales. "Para nosotros, él representa al hombre nuevo. Es un ejemplo y un embajador que nos va a fortalecer muchísimo. Aunque fuera una sola persona la que pudiera transformarse, sentimos que la misión está cumplida", afirmó.
El coordinador también mencionó otros casos de personas que atravesaron el programa, recuperaron la libertad y pudieron reconstruir sus vidas. Como ejemplo, contó que uno de los participantes lo llamó recientemente para comunicarle que había abierto una fábrica de tejidos junto con su abuelo y que el emprendimiento funcionaba bien.
"Ver a estos chicos reencaminados en la sociedad es una enorme alegría", sostuvo. Aclaró, sin embargo, que esos resultados no dependen solamente del voluntariado, sino de un trabajo articulado con el Ministerio de Justicia, el Servicio Penitenciario y empresas privadas.
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El sistema detecta niveles de atención, comprensión y participación durante cada clase. El decano Federico Olivo Aneiros explicó en Cadena 3 que la herramienta complementa, pero no reemplaza al docente.
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Deporte, educación, espiritualidad y trabajo
Ruiz explicó que el equipo trabaja desde hace 14 años en Bouwer y que hace ocho decidió replicar en Córdoba la experiencia de la Fundación Espartanos, incorporando una fuerte dimensión espiritual.
Ruaj se sostiene sobre cuatro pilares: deporte, educación, espiritualidad y trabajo. Los miércoles se realizan los entrenamientos de rugby y los jueves se desarrollan los encuentros de la Casa de la Palabra, en los que se comparte el Evangelio durante casi cuatro horas.
Actualmente, funcionan ocho Casas de la Palabra distribuidas en los cuatro módulos del complejo, con la participación de cerca de 400 personas privadas de su libertad.
Además, el proyecto está conformando un "club de empresas". Para integrarlo, cada compañía debe comprometerse a ofrecer al menos un puesto laboral a una persona que haya recuperado la libertad.
Ruiz reconoció que la situación económica y la crisis del mercado laboral dificultan esa tarea, especialmente cuando los postulantes tienen antecedentes penales. En su empresa familiar, sin embargo, trabajan actualmente dos exparticipantes del programa, Alan y Gonzalo. "Salir a la calle con antecedentes y empezar a ser rechazado en distintos lugares aumenta las posibilidades de reincidencia. Necesitamos que las empresas se animen a ofrecer oportunidades", planteó.
Como alternativa, Ruaj también impulsa la capacitación en oficios. Ruiz destacó el acompañamiento de la Academia Santo Domingo, que comenzó a ofrecer formación para que algunos participantes puedan desempeñarse como gasistas matriculados o electricistas.
A eso se suma la creación de la cooperativa Línea Amarilla, denominada así por el color de la camiseta del equipo. La iniciativa realizará trabajos de construcción y limpieza y estará coordinada por un voluntario. "El objetivo es que, apenas recuperen la libertad, puedan tener un trabajo y no aparezcan las tentaciones de volver a la vida delictiva, muchas veces por necesidad", explicó Ruiz.
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El director de Asuntos Espaciales, Matías Orefice, explicó a Cadena 3 cómo la Fuerza Aérea avanza en vigilancia orbital, monitoreo de satélites y control del espacio como eje estratégico de la defensa.
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El acompañamiento después de la cárcel
El proyecto también dispone de cinco espacios denominados VAE Volver a Empezar para que quienes recuperaron la libertad puedan continuar con su formación espiritual.
Ruiz indicó que uno de los próximos objetivos es conseguir un espacio deportivo o una cancha propia para que los exintegrantes puedan seguir practicando rugby fuera de la cárcel. "Creemos que la combinación de espiritualidad, trabajo y deporte es la que marca la diferencia", aseguró.
El modelo se desarrolla actualmente en cinco establecimientos penitenciarios de la provincia: Bouwer, Río Cuarto, Villa María, San Francisco y Cruz del Eje. Ruiz remarcó que todas las personas involucradas son voluntarias, no cobran por su tarea y absorben buena parte de los gastos de cada actividad.
La historia de Palacios se dio en el marco del debate sobre las dificultades de reinserción. Las estadísticas oficiales ubican la reincidencia entre el 19% y el 26,4%, mientras que algunos estudios académicos, al aplicar criterios más amplios, la estiman entre el 65% y el 70%.
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Se trata de Eduardo Agüero, quien ha trabajado en Filipinas y ahora lo hace en Macao. Su hermano, el periodista Fernando Agüero, escribió un libro para retratar la labor del sacerdote.
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Entrevista de Federico Albarenque y Guillermo Hemmerling.
Lectura rápida
¿Quién es Carlos "Chiche" Palacios? Es un hombre que estuvo detenido durante 14 años y se recibió de abogado tras su liberación.
¿Qué hizo durante su tiempo en prisión? Estudió, participó en el Proyecto Ruaj y se enfocó en su formación académica y espiritual.
¿Cuál fue su principal apoyo educativo? La Universidad Siglo 21 le otorgó una beca que le permitió completar su carrera de Derecho.
¿Quién coordina el Proyecto Ruaj? Marcelo Ruiz es el impulsor y coordinador general de este proyecto que ayuda a la reinserción de exreclusos.
¿Qué pilares sostiene el Proyecto Ruaj? Se basa en deporte, educación, espiritualidad y trabajo, buscando facilitar la reinserción social de los participantes.