Turismo en Entre Ríos: advierten una "verdadera emergencia" por la crisis del sector
Turismo en Entre Ríos: advierten una "verdadera emergencia" por la crisis del sector
La industria turística de Entre Ríos atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años. Con niveles de ocupación muy por debajo de los registrados en temporadas anteriores, una marcada caída del turismo interno y costos operativos cada vez más elevados, desde la Cámara Entrerriana de Turismo advirtieron que el sector enfrenta una "verdadera emergencia" y reclamaron medidas urgentes para evitar un mayor deterioro de la actividad.
Para el dirigente, esos porcentajes están muy lejos del nivel necesario para que hoteles, complejos turísticos, restaurantes y demás prestadores puedan cubrir sus costos operativos. "La situación es sumamente preocupante. El sistema turístico de Entre Ríos atraviesa una verdadera emergencia", aseguró.
Demanda en baja
Sostuvo que el escenario actual no responde únicamente a una mala temporada, sino a una tendencia que se viene profundizando desde hace aproximadamente dos años y medio. Explicó que la demanda turística viene disminuyendo de manera sostenida y que cada temporada presenta indicadores inferiores a la anterior.
Uno de los cambios más notorios es la desaparición de las reservas anticipadas. Si antes las vacaciones se planificaban con semanas o incluso meses de anticipación, hoy la mayoría de los viajeros decide sobre la fecha de partida a último momento o directamente cancela sus planes. Esa incertidumbre dificulta la planificación comercial de las empresas y vuelve prácticamente imposible proyectar inversiones o administrar recursos.
Aunque el impacto alcanza a prácticamente toda la provincia, algunos destinos lograron diferenciarse gracias a su perfil termal. Federación y Villa Elisa fueron las excepciones dentro del panorama general, con niveles de ocupación que oscilaron entre el 60 y el 65%, impulsados por el atractivo permanente de sus complejos termales. Sin embargo, la mayoría de las localidades turísticas registró cifras considerablemente inferiores.
La gente viaje menos
Desde la Cámara sostienen que el problema no radica exclusivamente en una pérdida de atractivo de Entre Ríos como destino, sino en una retracción general del turismo interno argentino. Los principales mercados emisores de visitantes (como Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) también muestran una fuerte caída en la cantidad de viajeros como consecuencia del deterioro del poder adquisitivo.
"La gente viaja menos, acorta la cantidad de noches o directamente decide no salir de vacaciones. La pérdida del poder adquisitivo afecta a todos los destinos turísticos del país y Entre Ríos no es la excepción", explicó Solari.
A esa menor demanda se suma otro problema que golpea con fuerza al sector: el incremento permanente de los costos de funcionamiento. El aumento de tarifas de servicios públicos, los mayores costos laborales, la presión tributaria y el encarecimiento de insumos redujeron considerablemente la rentabilidad de las empresas.
Según explicó el dirigente, muchos establecimientos trabajan actualmente con márgenes mínimos e incluso registran pérdidas, ya que trasladar todos esos incrementos a las tarifas implicaría perder aún más clientes en un contexto de fuerte retracción del consumo.
Sobreviviendo
Ante este escenario, las empresas implementaron promociones, descuentos, paquetes especiales, acuerdos con bancos y tarjetas de crédito, campañas de marketing digital y acciones conjuntas con organismos públicos para intentar sostener el movimiento turístico. Sin embargo, desde la Cámara reconocen que esas estrategias ya no alcanzan para revertir la tendencia.
"La prioridad dejó de ser crecer. Hoy muchas empresas están concentradas simplemente en sobrevivir, mantener abiertas sus puertas y conservar las fuentes de trabajo", afirmó Solari.
La preocupación excede al sector hotelero. Desde la entidad remarcan que el turismo moviliza una extensa cadena económica integrada por restaurantes, comercios, estaciones de servicio, transportistas, agencias de viaje, guías turísticos, artesanos, productores regionales y numerosos prestadores de servicios. Por esa razón, una caída prolongada de la actividad termina impactando sobre miles de familias entrerrianas.
En riesgo
Frente a este panorama, el sector reclama políticas públicas que permitan recuperar la competitividad y estimular nuevamente la demanda. Si bien en otros momentos las principales solicitudes apuntaban a obtener facilidades para el pago de impuestos, hoy la preocupación es aún mayor.
"Muchas empresas están buscando recursos para afrontar gastos básicos, pagar salarios y continuar funcionando. Si esta tendencia no se revierte en el corto plazo, una parte importante del sistema turístico provincial corre serio riesgo de no llegar en condiciones a la próxima temporada de verano", advirtió Solari.
Finalmente, el dirigente insistió en la necesidad de avanzar en un trabajo coordinado entre el Estado y el sector privado para fortalecer una de las principales economías regionales de Entre Ríos. "El turismo genera empleo, inversión y desarrollo en toda la provincia. Recuperar su competitividad es una condición indispensable para evitar que la crisis siga profundizándose", concluyó.