Las casas prefabricadas que se compran en China llegan en un contenedor, tienen precios bajos y se instalan en una hora
En los últimos años la importación de viviendas prefabricadas desde Asia se consolidó como una alternativa frente a los costos...
En los últimos años la importación de viviendas prefabricadas desde Asia se consolidó como una alternativa frente a los costos elevados de la obra tradicional.
La casa modular china promete entregar una estructura lista para montar, plazos acotados y un precio por metro cuadrado muy inferior al de construirse aquí, aunque plantean dudas sobre aranceles y logística.
Costos y logística
El flete marítimo es un costo clave: un módulo de 100 m² puede requerir uno o dos contenedores de 40 pies, y el traslado desde puertos chinos hasta Buenos Aires suele cotizar entre US$3000 y US$7000 por contenedor.
A esa cuenta hay que sumar gastos portuarios, seguro y gestión aduanera que elevan el total hasta un 10%-20% del declarado.
Las casas prefabricadas ingresan como bienes manufacturados y están sujetas a derechos de importación, IVA y tasas varias.
Según la posición arancelaria aplicable, la carga impositiva total puede ubicarse entre el 30% y el 50% del valor CIF, un impacto significativo sobre el precio final. Algunas firmas brindan asesoramiento para acelerar trámites y evitar contratiempos.
Cuando la mercadería se libera en aduana, llega desarmada y exige montaje local: fundación, mano de obra y conexiones a servicios.
El armado de un ejemplar de 100 m² suele demandar entre dos y cuatro semanas, y representaría entre el 10% y 20% del presupuesto. Una casa modular china puede requerir además materiales complementarios y ajustes de terminación.
Si se acumulan fabricación, flete, impuestos, montaje y mejoras, el precio llave en mano para una casa de 100 m² puede oscilar entre US$45.000 y US$80.000.
Para quienes están dispuestos a coordinar la importación, la alternativa ofrece combinación de precio y rapidez que muchas veces supera las expectativas sobre calidad y terminación.
Un caso concreto llegó desde Santa Fe: una familia importó un módulo de 72 m² que, una vez en el terreno, se desplegó en alrededor de una hora.
La inversión total rondó US$50.000 incluyendo fabricación, flete, despacho y montaje; el proceso completo llevó cerca de cuatro meses y la unidad incluyó tres dormitorios, cocina equipada y doble vidrio.
Las fábricas chinas trabajan con dos soluciones principales: contenedores adaptados y paneles tipo steel frame o SIP.
Los catálogos mayoristas suelen tarifar en dólares por metro cuadrado, y para una vivienda de cien metros los rangos referenciales van de US$18.000 a US$35.000 según terminaciones, calidad de materiales y complejidad del diseño. /Radio Mitre