Los daños en la red eléctrica demandarán una inversión de hasta $3.000 millones
El violento temporal que azotó a Concordia provocó uno de los mayores daños registrados en la infraestructura eléctrica de la ciudad, dejando un corte general del suministro que se extendió por alrededor de 12 horas y ocasionando pérdidas millonarias
Los daños en la red eléctrica demandarán una inversión de hasta $3.000 millones
El violento temporal que azotó a Concordia provocó uno de los mayores daños registrados en la infraestructura eléctrica de la ciudad, dejando un corte general del suministro que se extendió por alrededor de 12 horas y ocasionando pérdidas millonarias. Desde Concordia Cooperativa estimaron que la reconstrucción total de la red demandará una inversión de entre 2.500 y 3.000 millones de pesos.
De acuerdo con las autoridades de la entidad, la intensidad del viento superó ampliamente los parámetros habituales para los que está diseñado el sistema de distribución. Los primeros relevamientos permitieron constatar la magnitud del desastre: cientos de postes derribados, cerca de cinco kilómetros de líneas eléctricas destruidas, cables caídos algunos aún energizados y una gran cantidad de árboles de gran porte desplomados sobre las redes de distribución, lo que obligó al despliegue de maquinaria pesada y grúas especiales para despejar las zonas afectadas.
Los responsables de la Cooperativa señalaron que los protocolos de emergencia previstos para cortes del servicio resultaron insuficientes frente a un fenómeno de semejante magnitud, ya que los daños se produjeron de manera simultánea en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Además, remarcaron que no existen antecedentes recientes de un evento meteorológico que haya provocado una interrupción tan prolongada y un nivel de destrucción comparable sobre el sistema eléctrico local.
Durante la conferencia de prensa, explicaron que Concordia cuenta con tres alternativas de abastecimiento eléctrico: dos líneas de 132 kilovoltios provenientes de la estación transformadora Salto Grande y una tercera conexión desde el sur, a través de la estación de Colonia Elía. Sin embargo, el temporal provocó fallas simultáneas en las tres vías de alimentación debido a la caída de árboles sobre las líneas de alta tensión, dejando a la ciudad completamente aislada desde el punto de vista energético.
Una vez restablecida la alimentación principal, comenzó la inspección de las redes urbanas, donde se descubrió que la zona norte había sido la más castigada. El epicentro de los daños se ubicó entre calle Vuelta Obligado y el Acceso 015, extendiéndose desde la Ruta Nacional 14 hasta el río Uruguay. Los trabajos permitieron restablecer progresivamente el servicio, aunque varios sectores rurales y suburbanos continuaban sin energía debido a la complejidad de las reparaciones.
Desde la Cooperativa indicaron que alrededor del 90% de las fallas se produjeron por la caída de árboles sobre los conductores eléctricos y no por el deterioro de los postes. En muchos casos, las líneas deberán reconstruirse por completo, ya que los materiales existentes quedaron inutilizables. Por ello, estiman que las tareas de recuperación total del sistema demandarán entre cinco y ocho días adicionales de intenso trabajo.
Las autoridades también aclararon que el inconveniente no se originó en la represa de Salto Grande, que permaneció operativa durante todo el temporal. Explicaron que el problema estuvo en las líneas de transmisión administradas por ENERSA, las cuales quedaron fuera de servicio por la caída de árboles sobre los tendidos. En ese marco, destacaron el trabajo conjunto realizado entre la Cooperativa Eléctrica, ENERSA, el Gobierno de Entre Ríos y la Municipalidad de Concordia para restablecer el suministro en el menor tiempo posible.
Finalmente, los directivos reconocieron que el costo de la reconstrucción representa un enorme desafío económico para la institución, aunque aseguraron que se llevarán adelante todas las obras necesarias para recuperar por completo el servicio eléctrico. También señalaron la necesidad de revisar la presencia de árboles de gran porte próximos a las líneas de distribución, ya que constituyen uno de los principales factores de riesgo ante eventos climáticos extremos.