Quién fue Robin Williams y la magistral interpretación dramática con la que conquistó su único Oscar
El 21 de julio de 1951 nació el genio de la comedia y el drama hollywoodense. Su trayectoria, la improvisación como sello distintivo y el papel de Sean Maguire en Good Will Hunting que consagró su carrera.
El 21 de julio de 1951 nació en Chicago, Estados Unidos, Robin McLaurin Williams. Formado en la prestigiosa Juilliard School de Nueva York, Williams comenzó su carrera profesional en la comedia stand-up antes de dar el salto a la televisión con la serie Mork & Mindy a finales de la década de 1970. Su agilidad mental, su capacidad de improvisación y una versatilidad interpretativa fuera de lo común lo convirtieron rápidamente en uno de los actores más influyentes y queridos de la industria cinematográfica internacional.
A lo largo de las décadas de 1980 y 1990, construyó una filmografía icónica que alternó la comedia desopilante con el drama profundo. Películas como Buenos días, Vietnam, La sociedad de los poetas muertos, Despertares, Papá por siempre y la voz del Genio en Aladdín consolidaron su estatus de estrella global.
Sin embargo, a pesar de haber recibido tres nominaciones previas al premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas como Actor Principal, la consagración con la estatuilla dorada le llegaría a través de un papel secundario de alto impacto emocional.
La consagración académica con Good Will Hunting
En 1997, Williams aceptó interpretar al doctor Sean Maguire en el drama Good Will Hunting (titulado En busca del destino en Latinoamérica), dirigido por Gus Van Sant y escrito por los por entonces jóvenes e inéditos guionistas Matt Damon y Ben Affleck.
El actor asumió el rol de un terapeuta y profesor de psicología viudo y austero de Boston, encargado de tratar a Will Hunting (Damon), un joven genio de la matemática autodidacta que trabajaba como conserje en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) y atravesaba serios problemas de conducta con la ley.
La interpretación de Williams aportó la contención y el eje emocional necesario para la historia. Lejos de su habitual hiperactividad escénica, el actor construyó un personaje sobrio, empático y atravesado por el duelo de haber perdido a su esposa. Escenas fundamentales del film, como el monólogo en el banco de un parque sobre el valor de la experiencia de vida frente al conocimiento puramente teórico o la icónica línea final improvisada por Williams ("Me robó la frase"), se convirtieron en clásicos automáticos de la narrativa contemporánea.
El reconocimiento en la 70ª edición de los Premios de la Academia
El 23 de marzo de 1998, durante la 70ª entrega de los Premios Óscar celebrada en el Shrine Auditorium de Los Ángeles, Robin Williams fue galardonado con la estatua al Mejor Actor de Reparto.
Al subir al escenario, ofreció un discurso célebre donde agradeció a Damon y Affleck por el guion escrito, reconoció la dirección de Van Sant y cerró su intervención dedicando el premio a su padre con una frase que conmovió a la audiencia: "Quiero agradecer a mi padre, allí arriba, el hombre que cuando le dije que quería ser actor me dijo: 'Maravilloso, solo asegúrate de tener una profesión de respaldo como la de soldador'".
El premio no solo ratificó el reconocimiento de la crítica especializada, sino que coronó la faceta dramática de un artista que demostró que su talento trascendía con creces los límites de la comedia. Williams falleció el 11 de agosto de 2014 a los 63 años, dejando un legado cinematográfico que permanece como referente ineludible de la cultura popular contemporánea.
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