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AIM Digital hace 7 horas 4 min de lectura

La OMS reclama que el calor extremo sea considerado una emergencia sanitaria

La OMS reclama que el calor extremo sea considerado una emergencia sanitaria
Foto: AIM Digital

Europa, la región del planeta que se calienta con mayor rapidez, ya registró cerca de 10.000 muertes relacionadas con el calor durante este verano. Ante el aumento de estos episodios, la Organización Mundial de la Salud publicó una nueva guía destinada a ayudar a los países a preparar sus sistemas sanitarios, proteger a las personas más vulnerables y actuar antes de que las altas temperaturas provoquen nuevas víctimas.

Europa enfrenta una amenaza sanitaria cada vez más grave debido al incremento de las temperaturas. Aunque el verano todavía no terminó, los datos de cinco países muestran cerca de 10.000 muertes en exceso relacionadas con el calor, informó este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La región europea se calienta aproximadamente al doble del promedio mundial, lo que convierte al calor extremo en un desafío creciente para la salud pública y la seguridad sanitaria.

Casi 10.000 muertes en exceso, y el verano todavía no ha terminado, advirtió el director regional de la OMS para Europa, Hans Henri P. Kluge. No se trata de un desastre natural; se repite cada año porque demasiados gobiernos siguen tratando el calor como un fenómeno meteorológico y no como una emergencia sanitaria.

Preparación anticipada ante las olas de calor

Frente a este escenario, la OMS publicó una nueva edición de su guía para los Planes de Acción sobre Calor y Salud, un documento que brinda a los países un marco para prepararse de manera permanente ante las olas de calor, en lugar de reaccionar solamente cuando ya se produjeron.

La guía plantea ocho componentes esenciales, entre ellos fortalecer la gobernanza, establecer sistemas de alerta temprana, identificar a las poblaciones más vulnerables, reforzar la comunicación con la ciudadanía, preparar los sistemas de salud, reducir la exposición al calor y mejorar la vigilancia y la evaluación de las medidas implementadas.

También incorpora cinco documentos con recomendaciones específicas para los sectores de salud, trabajo, planificación urbana, servicios sociales y educación, además de un banco de mensajes de salud pública listo para ser utilizado durante episodios de calor extremo.

Hospitales con mayor capacidad de respuesta

Las olas de calor aumentan las hospitalizaciones y ejercen presión sobre centros de salud que, en muchos casos, no fueron diseñados para soportar temperaturas tan elevadas. El sobrecalentamiento de los edificios puede afectar el suministro eléctrico, los sistemas de refrigeración y los servicios informáticos, además de incrementar el estrés térmico entre pacientes y personal sanitario.

La OMS resaltó el caso del hospital Buhu?i, en Rumania, que habilitó un espacio climatizado para atender a personas con golpes de calor, distribuye agua fresca, capacitó a su personal para reconocer los primeros síntomas del agotamiento por calor y busca instalar un sistema de refrigeración de alta eficiencia en todo el edificio.

La organización también brinda apoyo a varios países mediante el Índice de Seguridad Hospitalaria, una herramienta que permite evaluar si los hospitales podrán continuar funcionando durante situaciones de emergencia. Armenia, Georgia, Kazajistán, Polonia y Ucrania ya realizaron evaluaciones y programas de capacitación con el acompañamiento de la OMS para fortalecer la preparación de sus sistemas sanitarios.

El papel de la población

La nueva guía destaca que la población no debe ser considerada únicamente como receptora de alertas, sino también como un actor fundamental para proteger su propia salud y la de las personas que la rodean.

Como ejemplo, la OMS mencionó el plan del Reino Unido frente a fenómenos meteorológicos extremos, que utiliza un sistema de alertas por colores vinculado con medidas concretas para los servicios de salud, las autoridades locales, los grupos comunitarios y la población.

Cuando algunas zonas del país registraron temperaturas de hasta 37,7 °C en junio de este año, el sistema activó automáticamente las alertas correspondientes.

La OMS advirtió que el aumento de las temperaturas en Europa no puede enfrentarse solamente con acciones dentro del continente. En julio de 2024, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, pidió a todos los países elaborar planes nacionales de acción frente al calor y reforzar la cooperación internacional para responder a este fenómeno, una iniciativa en la que participan diez entidades de la ONU, incluida la OMS.

En los últimos cuatro años, el calor ha causado más de 200.000 muertes en nuestra región y la mortalidad relacionada con las altas temperaturas ha aumentado un 30 por ciento en las últimas dos décadas, recordó Kluge.

Sin embargo, insistió en que muchas de esas muertes pueden prevenirse. Sabemos cómo proteger a las personas: alertar tempranamente a las comunidades, hacer las ciudades más frescas, garantizar el acceso al agua y a la sombra, vigilar a quienes corren mayor riesgo y preparar los sistemas de salud antes de que las temperaturas alcancen su máximo, concluyó.

Fuente: ONU

AIM Digital Esta nota se publicó originalmente en el medio.
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