Nueva polémica en el Congreso: los senadores pasarán a cobrar $12 millones y varios rechazaron el aumento
El aumento salarial acumulado del 6,6% para los trabajadores legislativos impactará automáticamente en los salarios de los integrantes de la Cámara alta. Por ahora, no hay intención de derogar la norma que establece el enganche.
Nueva polémica en el Congreso: los senadores pasarán a cobrar $12 millones y varios rechazaron el aumento
El aumento salarial acumulado del 6,6% para los trabajadores legislativos impactará automáticamente en los salarios de los integrantes de la Cámara alta. Por ahora, no hay intención de derogar la norma que establece el enganche.
Por Fernando Fraquelli - Los senadores entraron en receso invernal con una nueva polémica sobre sus dietas: los trabajadores legislativos acordaron un incremento salarial acumulado del 6,6%, correspondiente a un 2,4% en junio, un 2,2% en julio y un 1,9% en agosto. Como consecuencia del mecanismo de actualización automática vigente en la Cámara alta, las dietas de los senadores llegarán a los 12 millones de pesos.
Por el momento, no se avizora que el Senado busque derogar la polémica medida de enganche de los aumentos salariales. A partir de la suba de los trabajadores legislativos, las dietas de los senadores se actualizan automáticamente tras lo dispuesto por la resolución que el cuerpo aprobó en una polémica sesión de 2024. La única manera de evitar el incremento es que cada senador decida renunciar puntualmente al aumento o donar el monto de la actualización.
Algunos representantes de bloques como La Libertad Avanza, el PRO y la UCR ya implementaron esa decisión durante este año.
El senador Luis Juez (La Libertad Avanza), consultado por TN, reiteró su rechazo al aumento. Como ocurrió en los meses pasados, pedirá que se mantenga congelada mi dieta.
En marzo de este año, a raíz de otro incremento en las dietas de los senadores, el legislador por Córdoba le pidió a la titular del Senado, Victoria Villarruel, que, como ya lo manifestara en la oportunidad que el tema fuera tratado, no son momentos para discutir los salarios de la política. Todo lo contrario, es precisamente la oportunidad indicada para acompañar el esfuerzo que hace el pueblo en conjunto.
El formoseño Francisco Paoltroni seguirá las decisiones del bloque, aunque reconoció ante TN que su situación personal es particular porque su dieta está embargada por el gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Me inventó multas y embargos con la intención de desprestigiarme. No existe el Estado de derecho en Formosa, dijo el legislador.
Otros integrantes de la bancada libertaria ven difícil que se pueda derogar la resolución que el Senado votó en 2024, ya que no habría mayorías entre el oficialismo y sus aliados para dar marcha atrás con aquella norma.
La senadora Carolina Losada reiteró su rechazo al incremento de su dieta como senadora nacional y le confirmó a TN que ya presentó una nota ante Villarruel para renunciar a todos los aumentos del corriente año.
Desde la jefatura del bloque radical, que conduce Eduardo Vischi, consideraron que mantendrán el mismo criterio que formularon en marzo pasado: no aceptar el aumento de las dietas.
En aquella oportunidad, Vischi había planteado: Esos incrementos acordados, toda vez necesarios para acompañar el esfuerzo de los trabajadores que permiten desarrollar nuestras tareas en el Congreso, entendemos que no deberían implicar mejoras para los legisladores, en sintonía con el marco de razonabilidad y moderación que vivimos como sociedad y que compartimos.
El acuerdo salarial fue firmado el pasado viernes 17 de julio por los secretarios parlamentarios y los dirigentes sindicales de APL, ATE y UPCN.
Durante la firma del acta, la Asociación del Personal Legislativo (APL), que conduce Norberto Di Próspero, reclamó la creación de una comisión reguladora para revisar la situación de las categorías más bajas y cuestionó un plus económico otorgado por la presidencia de la Cámara de Diputados fuera de la negociación paritaria oficial.
Tenemos la obligación de hacer valer el pilar fundamental de la justicia laboral: igual remuneración por igual tarea, señaló el comunicado firmado por Di Próspero, Claudio Britos, de ATE, y Martín Roig, de UPCN.
La resolución que estableció el enganche con los aumentos de los trabajadores legislativos fue aprobada en abril de 2024 y tiene un impacto automático en los módulos que componen la remuneración de los senadores. El esquema incluye 2500 módulos por dieta, 1000 por gastos de representación y 500 por desarraigo. Además, se incorporó una decimotercera dieta anual para compensar el aguinaldo.
Cada vez que se actualizan los salarios de los empleados legislativos, aumenta automáticamente el valor de esos módulos y, en consecuencia, las dietas de los senadores.
En Diputados nunca se aprobó el enganche de las dietas a los aumentos de los salarios de los trabajadores legislativos. Allí, los porcentajes de incremento de las dietas quedan a disposición de la presidencia de la Cámara, que actualmente ocupa Martín Menem.
La dieta en bruto de los diputados nacionales asciende a los siete millones de pesos, un 40% menos que la de los senadores nacionales.
En el cierre de la sesión del 18 de abril de 2024, el entonces senador Juan Carlos Romero (Cambio Federal) pidió la palabra e incorporó al tratamiento de la sesión un proyecto que ya había sido adelantado en la reunión de labor parlamentaria. La iniciativa fue tratada sobre tablas.
Solo se leyó el número de expediente y ningún senador, ni siquiera aquellos que acompañaron el proyecto o quienes lo rechazaron, pidió una votación nominal para registrar la decisión de cada legislador. En menos de un minuto y a mano alzada, se aprobó el proyecto que continúa vigente hasta estos días.
En su iniciativa, Romero fue acompañado por los senadores peronistas José Mayans y Juliana Di Tullio; los radicales Pablo Blanco y Daniel Kroneberger; la neuquina Lucila Crexell; el correntino Carlos Camau Espínola; la misionera Sonia Rojas Decut y, para sorpresa de otros sectores, el libertario Bruno Olivera Lucero. El PRO, que en ese momento era presidido por Luis Juez, no acompañó el proyecto. Fuente TN.
Precios por encima de la inflación
El consumo de carne vacuna cayó 11,5% en el primer semestre del año ante la suba de precios
El consumo de carne vacuna cayó más de 11% en el primer semestre del año a la par de una aceleración en los precios de los cortes, de acuerdo a lo informado por la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
El reporte reflejó que el consumo aparente de carne vacuna durante el primer semestre del año se situó en 1,02 millones de toneladas, lo que representa una caída del 11,5% anual en comparación con el mismo período de 2025. En términos absolutos, el mercado doméstico absorbió unas 131.830 toneladas menos que el año anterior.
Esta retracción se refleja con claridad en el consumo por habitante. El promedio móvil de los últimos doce meses indica que el consumo per cápita anual se ubicó en 47 kilos, resultando un 8,2% menor al promedio registrado en junio del año pasado, lo que equivale a una pérdida de 4,2 kg por habitante al año.
La caída del consumo está ligada a la dinámica de los precios minoristas. Aunque el ritmo de crecimiento del nivel general de precios al consumidor se desaceleró en junio (1,9% mensual), el rubro de carnes y derivados acumuló un alza del 45,0% anual, superando el incremento del IPC general, que fue del 33,4%.
Al analizar específicamente los cortes vacunos, el aumento de precios fue mayor ya que escaló al 53,6% anual en junio. En contraste, el precio del pollo avanzó a un ritmo inferior, con un alza del 29,9% anual. En los últimos doce meses, el kilo de carne vacuna se encareció un 18,3% en relación con el kilo de pollo.
Sin embargo, el informe destaca que en el último trimestre se ha observado una fase de estabilización de precios. En junio, el precio promedio de los cortes vacunos registró una leve baja del 0,1% mensual.
Dentro de esta tendencia, se destacaron las caídas en el precio del asado (-1,8%), la nalga (-0,9%) y el cuadril (-0,5%), mientras que la carne picada común subió un 2,1% y la paleta un 0,6%.
La debilidad de la demanda local ha alterado la distribución de la producción nacional. En el primer semestre de 2026, el mercado interno absorbió el 71,4% de la carne producida, una cifra menor al 75,6% que representaba en el mismo periodo de 2025.
Mientras el consumo doméstico retrocede, las exportaciones muestran una dinámica opuesta, con un crecimiento del 10,2% interanual en el volumen enviado al exterior durante la primera mitad del año.
Esta tracción externa, liderada por la ampliación de la cuota con Estados Unidos, compensa parcialmente la baja actividad de la industria frigorífica, que en junio operó con niveles históricamente bajos debido a la menor oferta de hacienda. Agencia NA.