Contacto

Volver a la portada
https://www.perfil.com/seccion/economia
Perfil hace 12 horas 4 min de lectura

La inflación mayorista desaceleró con fuerza en junio y anticipan una continuidad de la desinflación

Los precios mayoristas aumentaron 1,1% en el mes, contra el 2,5% de mayo y el 5,2% de abril. Economistas destacaron la señal positiva, aunque advirtieron que el dato todavía no refleja el impacto de la suba del dólar de fines de junio.

La inflación mayorista desaceleró con fuerza en junio y anticipan una continuidad de la desinflación
Foto: Perfil

La inflación mayorista se desaceleró con fuerza en junio y registró una suba del 1,1% mensual, según el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) que mide el INDEC. Se trata de una marcada moderación frente al 2,5% de mayo y el 5,2% de abril, en una nueva señal de desaceleración de los precios en la economía.

En términos interanuales, la inflación mayorista se ubicó en 33,7%, lo que representa una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto del mes anterior, cuando la internual dio 34,5. En el acumulado del año, la suba se ubicó cerca del 15%, todavía por debajo del 16,8% registrado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

La desaceleración se extendió a las distintas categorías del índice. Los precios de los productos nacionales aumentaron 1% mensual y acumularon una suba interanual del 34,1%, mientras que los bienes importados avanzaron 2,3% en junio y 27,5% en los últimos doce meses.

Qué explicó la desaceleración de los precios mayoristas

Uno de los factores que ayudó a contener el índice fue la evolución de los precios internacionales de la energía. Durante junio, el petróleo crudo y el gas natural retrocedieron 5,3% mensual, un movimiento que restó 0,56 puntos porcentuales a la inflación mayorista general, destacaron desde Max Capital.

Para Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases, el dato debe analizarse teniendo en cuenta que la inflación mayorista y la minorista miden fenómenos diferentes. Aunque están fuertemente relacionadas, sostuvo que la correlación entre ambas en el corto plazo no es tan sólida.

En ese marco, consideró que una inflación mayorista del 1,1% deja dos señales positivas: que no hubo un impacto significativo del tipo de cambio en el período relevado y que se terminó de absorber el shock de los combustibles sobre los precios mayoristas de los bienes.

Sarano también destacó la combinación de este dato con una inflación núcleo que se ubica en torno al 1,6%. A su entender, ambos registros son positivos en relación con la trayectoria esperada de los precios. De no mediar shocks externos o internos, uno debería esperar que los próximos meses sigan comenzando con 1 y acercándose rápidamente al rango de 1-1,5%, estimó.

En la misma línea, Nicolás Parreira, economista y director de Asesoría Financiera, sostuvo que la desaceleración de los precios mayoristas es una señal positiva porque implica una menor presión sobre los costos de producción de las empresas. Según explicó, una evolución más moderada de los insumos y bienes mayoristas mejora las condiciones para que la inflación al consumidor continúe desacelerándose, aunque advirtió que ese traslado no es automático ni inmediato.

Parreira puso el foco en la composición del dato y señaló que la diferencia entre la evolución de los productos nacionales y los importados confirma que el tipo de cambio continúa siendo una variable relevante para las empresas que dependen de insumos externos. Por eso, consideró que el dato mejora la previsibilidad de los costos, aunque todavía no permite afirmar que las presiones sobre los precios estén completamente resueltas.

Qué puede pasar con la inflación mayorista en los próximos meses

El principal factor de riesgo para los próximos registros será el impacto de la suba del dólar de fines de junio. El IPIM releva los precios al día 15, por lo que la medición de junio no captura buena parte de la depreciación cambiaria posterior.

Según el análisis de Max Capital, el tipo de cambio había alcanzado los $1.428 al 12 de junio, mientras que los movimientos posteriores quedaron fuera del período relevado por el índice. Por este motivo, los bienes transables podrían ejercer una mayor presión sobre el próximo registro.

La desaceleración de junio es una muy buena noticia, señaló Julián Neufeld, Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, quien remarcó que los precios mayoristas habían mostrado variaciones de entre 2,5 y 2,7% en mayo. El economista también destacó que la baja se produjo en las tres categorías del índice.

De todos modos, Neufeld advirtió que una desaceleración de los precios mayoristas no necesariamente se traduce de manera inmediata en una menor inflación minorista. En particular, anticipó que la suba del dólar de fines de junio podría impactar en el SIPM de julio a través del aumento de los bienes transables.

Sin embargo, advierte que para lo que queda del segundo semestre el panorama es positivo y espera que se continúe el sendero de desinflación retomado a partir de marzo de este año en línea con los fundamentos fiscales y monetarios que provee la política económica del gobierno.

Parreira, por su parte, señaló que de cara al segundo semestre la inflación mayorista podría mantenerse contenida si continúan la estabilidad cambiaria, la disciplina fiscal y una política monetaria consistente. Al mismo tiempo, planteó que será necesario seguir la evolución del tipo de cambio, los ajustes de precios regulados y el contexto internacional, factores que podrían generar cierta volatilidad.

FN/ML

Perfil Esta nota se publicó originalmente en el medio.
Ver noticia original

Aviso legal. Examedia es un sistema automático de monitoreo y análisis de medios. Esta noticia fue publicada originalmente por Perfil y se reproduce aquí con fines informativos y de seguimiento. Los contenidos, títulos y opiniones pertenecen exclusivamente a su fuente original; Examedia no los redacta, edita, avala ni asume responsabilidad alguna por ellos. Si sos titular de los derechos y querés que esta nota se retire, escribinos.

Examedia © 2026