Paso Cerrado: el impacto de los costos extra para transporte, exportaciones y logística en general
El Paso Internacional Cristo Redentor estará cerrado por un tiempo más. Los costos de las inclemencias climáticas que, aunque se repiten, complican al sector.
Una de las postales clásicas del invierno mendocino son los camiones varados en playones o a los costados de la ruta por el corte del Paso Internacional Cristo Redentor. Este no será un año atípico y, por el contrario, el cruce hacia Chile y de allí al resto del mundo podría permanecer cerrado por un total de tres semanas seguidas. A las filas de camioneros y las dificultades que ello implica para quienes esperan, se suman una serie de costos ocultos en el comercio internacional y la logística en general.
Carlos Messina, presidente de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), comentó que son momentos complicados para el sector porque durante este lapso las empresas dejan de facturar. Aunque hoy los pronósticos anticipan que el Paso a Chile podría estar cerrado hasta el 2 de agosto, el empresario expresó que la Asociación se maneja con un horizonte de tres días hacia adelante en lo que a pronósticos se refiere.
Agregó que existen pérdidas por la falta de rotación de las unidades que es un problema que, por otra parte, no puede controlarse porque solo depende del clima. Esto, a diferencia de lo que sucedía hasta hace un tiempo cuando los cortes eran preventivos y la mayoría sin justificación alguna. Esto ha cambiado, aclaró.
José Bunjeil gerente de Logística del Grupo All In, expresó que si bien ese algo que sucede todos los años, estos cortes afectan el comercio exterior en diversos puntos de la cadena de suministros. Hay demoras en las importaciones y exportaciones así como sobrecostos en almacenamiento o por los tiempos muertos de la flota, sintetizó el profesional.
En este marco, cada ítem debe sumar valores no contemplados a sus cargas con el fin de cumplir con los compromisos. En especial para las empresas exportadoras que tienen una venta hecha o corren riesgo de quebrar stock en destino si las demoras se extienden. Es que no solo se trata del tiempo de espera a la apertura del Paso o de la búsqueda de salidas alternativas sino también de la coordinación con las empresas navieras, los puertos y otros factores en danza.
Según datos de Aprocam, el flujo diario entre Argentina y Chile por el Paso Internacional Cristo Redentor es de unos 1.200 camiones en ambos sentidos. Los cierres prolongados como el actual, tienen costos extraordinarios tanto para los dadores de carga como para los transportes. Tener un camión parado por día implica una pérdida de entre 350 y 450 dólares diarios, según de donde provenga. Este costo lo tomamos en función de cantidad de viajes y rotaciones que tiene al mes un camión explicó Messina.
Cuánto más puede costar
Existen rutas alternativas para llegar a los puertos y la principal hoy es la de Pino Hachado o Cardenal Samoré en Neuquén, que se encuentran operativos. Cada empresa decidirá qué hacer en función de su carga, posibilidad de almacenamiento y compromisos asumidos. Bunjeil comentó que los productos que precisan de cadena de frío deben tener cuidados específicos y que son los que mayor valor suman debido al alto precio que hoy tiene la energía.
Esa mercadería va arriba de un furgón térmico o de un contenedor con equipo de frío. Si el paso te agarró donde no podés reponer combustible, corrés el riesgo de perder esa carga, sumó el referente del Centro de almacenamiento logístico de secos y fríos. Explicó que los exportadores cargan con la peor parte ya que lo ideal es no frenar la producción y se continúa con el envío de la mercadería más allá del Paso cerrado.
El tema es que el cierre genera un círculo en el que se atrasan las entregas, hay que cambiar de barco, de puerto y se concatenan diversos factores que achican los márgenes y complican el comercio internacional. En línea con la mirada de Messina, Bunjeil explicó que las contingencias climáticas son imprevistos que no pueden manejarse, pero que a sabiendas de que venía el corte- buscaron adelantar envíos con muchos de sus clientes que ya tenían las ventas hechas.
Aunque hay una infinidad de variables dentro del comercio internacional y en medio de los cortes por temporal de nieve, hay que tener en cuenta que los costos por demoras, espera, almacenamiento, kilómetros extra o cambio de puerto pueden sumar hasta un 50% extra a los exportadores. Nosotros buscamos trabajar con nuestros propios costos internos para acompañar a nuestros clientes y absorbemos todo lo que podemos, aclaró el gerente de All Inn.
Sin embargo, estimó que los cortes del cruce pueden incrementar los costos entre un 30% y un 35% los valores iniciales. Más allá de las cargas que necesitan frío, el gran peso lo va a tener el transporte que debe pagar no solo los días de espera a sus empleados sino los diversos plus que corresponden para estas situaciones. Combustible y carga parada también son ítems que inciden a la hora de exportar y esperar.