Pan de ajo y aceite de oliva hecho en sartén: listo en 5 minutos para acompañar el café o mate de la tarde
Con pocos ingredientes y sin necesidad de encender el horno, este pan de ajo y aceite de oliva queda dorado por fuera y tierno por dentro.
Si buscás una receta rápida para una reunión con amigos, una cena familiar o un aperitivo improvisado, este pan de ajo y aceite de oliva hecho en sartén es una excelente opción. Se prepara en pocos minutos, requiere ingredientes simples y logra una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
El secreto está en elegir un buen pan, preferentemente una baguette o una barra rústica de miga firme, y combinar el ajo fresco con aceite de oliva para potenciar el sabor.
Ingredientes
- 1 baguette o barra rústica.
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 3 dientes de ajo.
- 1 cucharadita de ajo granulado (opcional).
- Ralladura de medio limón (opcional).
- Pimienta negra recién molida.
- Sal gruesa o en escamas.
- Perejil fresco picado.
Cómo hacer pan de ajo y aceite de oliva en sartén
Tiempo de preparación: 15 minutos.
- Cortar el pan en rebanadas de aproximadamente dos centímetros de grosor.
- Picar los dientes de ajo lo más fino posible y mezclarlos con el aceite de oliva, el ajo granulado, la pimienta, la ralladura de limón (si se desea) y una pizca de sal.
- Pintar o untar cada rebanada con la mezcla, procurando que el pan absorba parte del aceite.
- Calentar una sartén amplia a fuego medio y colocar las rebanadas sin superponerlas.
- Cocinar entre dos y tres minutos por cada lado, hasta que el pan quede bien dorado y crujiente.
- Retirar del fuego y espolvorear con perejil fresco picado antes de servir.
Cómo acompañar este pan de ajo
Este pan de ajo y aceite de oliva es perfecto como entrada, para una picada o como guarnición de carnes y ensaladas.
También puede servirse con jamón y queso, formando pequeños sándwiches o tostadas abiertas. El calor del pan ayuda a que el queso se ablande ligeramente, logrando una combinación simple y muy sabrosa.
Además, puede acompañarse con embutidos, aceitunas, tomates frescos, quesos blandos o untables, convirtiéndose en una opción ideal para compartir en reuniones o comidas al aire libre.