Calle Cuba, balaustradas repartiéndose el cielo y líneas art decó frente a una plaza que respira
Una cuadra, singular y distinta, frente a una plaza centenaria.
Calle Cuba, balaustradas repartiéndose el cielo y líneas art decó frente a una plaza que respira
Una cuadra, singular y distinta, frente a una plaza centenaria.
La calle lleva el nombre de Cuba, un estado soberano ubicado en las Antillas del mar Caribe. Sus tierras fueron recorridas por Cristóbal Colón en 1492, quien la llamó Isla Juana. Según las Cartas de Indias, Colón se arrodilló en la arena y con la cabeza levantada exclamó: «Esta es la tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto jamás».
Una cuadra singular (solitaria) de la calle corre entre Luis María Drago y Brown, recostada sobre la plaza Brown. Allí la arquitectura tiene cosas por contar, con sus estilos y detalles, en una variada convivencia de tiempos pasados y testimonios irrefutables.
Balaustraditas con espacios de cielo
"Las casas constituyen lo más conmovedor que existe, tan únicas de puertas, tan petulantes de balaustradas y de umbralitos de mármol". Jorge Luis Borges.
Muchos detalles hacen de esta casa una obra de arte. El rojo del frente la resalta en la cuadra, marca su presencia.
En tres planos distintos aparecen balaustradas, usadas como remate, incluso sobre el bajo portón del garaje, balaustres ajustados repartiéndose el cielo.
Un zócalo de granito sobresale como pedestal de las pilastras ahuecadas en su eje, terminadas con capiteles jónicos, inspirados en los rodetes que usaban las mujeres de Jonia. Hay cornisas y molduras, un porche con farol y borde de tejas y un balcón sobre la ventana de altos.
Un castillito adornado
De no estar entre medianeras podría pensarse que un castillito de Villa Harding Green se ha mudado al centro. O que un chalé del barrio Adornado ha dejado el parque de Mayo. Se puede encuadrar esta obra como un chalé suizo, techos de mucha pendiente, preparados para la nieve.
Pequeñas ventanas y una más grande con balcón. Dos columnas y un tejado jerarquizan la entrada, una puerta lateral opera como entrada de servicio. En un rincón, un pino se estira hacia el cielo, apretujado contra el muro.
Al chalé y la casa de aires italianos se suma una casa chorizo. La trabajada puerta de hierro y vidrio anticipa la galería a la que abrían las piezas. Frente símil piedra, molduras y detalles.
Una tipología bien barrial, una solución adoptada para terrenos angostos, con otras formas de vida y de organización familiar. La ventana con su balcón y seis postigones jugando a ser un bandoneón.
Tampoco falta el art decó. Arte abstracto, geométrico, de volúmenes escalonados y cuadros bajo relieve. Fue moda en la década del 20 y del 30, sinónimo de modernidad y velocidad, también de glamur, adoptado en casinos, hoteles y cines.
También dentro del estilo, en otra línea estética, la casa barco, inspirada en los barcos y trasatlánticos, con paredes curvas que son una proa. Un modelo simple y modesto que se enrola en esa estética.
En la esquina con calle Brown, un edificio centenario modifica su estética, la fachada sobre Cuba ha resignado parte de su ornamentación original y ha sumado nuevas ventanas.
Hay que espiar el frente sobre Brown para encontrar componentes originales, entre ellos las pilastras jónicas similares a las de la casa roja, apareadas y huecas en su eje.
La plaza tiene el ombú
Inaugurada en 1904, la plaza se llamó originalmente plaza 9 de Julio, en honor a esa fecha patria. Sin embargo siempre se la mencionó como plaza Brown, por su frente sobre esa calle. Esa situación se reforzó con la ubicación en su centro de un busto homenaje al Almirante.
El temporal de diciembre de 2023 fue fatal para el paseo, arrasando con casi la totalidad de sus árboles. Unos pocos quedaron en pie, otros varios se han plantado meses después. Entre los sobrevivientes se ubican varios ejemplares de ombú, jóvenes y con raíces que fueron capaces de soportar los vientos de aquella jornada.
En el partido bonaerense de La Matanza existe el llamado Territorio de Memoria Indígena Tres Ombúes, un sitio arqueológico y cementerio sagrado. Son lomadas altas, que sirvieron como asentamiento Querandí y son resguardadas por una comunidad multiétnica originaria ante el avance urbano.
Una curiosidad adicional del lugar, una columna de alumbrado dorada, vecina al monumento a Guillermo Brown giarda las mismas características de las que supo haber en la avenida Alem, colocadas en 1942 y retiradas en 1968. Es igual el tratamiento del poste aunque el poste posee cuatro brazos, uno más que los que supo haber en la avenida.
Sobre la esquina con Luiggi se ubica un kiosco barco, construido por la municipalidad en 1940, con una estética art decó. Tiene el logo de un comercio que iba a ocupar el lugar y que nunca se puso en marcha.
Final
Una cuadra, una única vereda con viviendas, un puñado de casas que suman estilos, materialidad, ornamentos, rejería y algo más. Un paseo que puede parecer mínimo pero que aporta mucho. La arquitectura como un modo de comunicación, la historia escrita en piedra.
La Yapa
Los chicos del vecino Jardín de Infantes Nº 3 colocaron un colorido cartel en el lugar, con una frase del pintor pablo Picasso: "Lleva mucho tiempo crecer hasta convertirse en un niño".
Después, la maravilla de mirar y descubrir, arte y artesanía, marcas de otros tiempos.