Damián Revelli, remodelador: "He visto miles de casas con humedades y nunca las arreglan bien"
El influencer de la construcción evaluó cuatro decisiones clave durante una remodelación. Explicó cuáles recomienda, cuáles dependen de cada caso y cuáles, según su experiencia, conviene descartar.
El baño es uno de los ambientes más costosos y complejos de remodelar. Una mala elección de materiales o una decisión tomada solo por estética puede traducirse en problemas de humedad, filtraciones, resbalones o reformas que habrá que repetir pocos años después.
Por eso, el remodelador e influencer de la construcción Damián Revelli (Instagram @ideas.remodelatucasa) propuso un ejercicio simple: repartir tarjetas rojas, amarillas y verdes a algunas de las consultas que más recibe de quienes están renovando su casa.
Desde el tipo de piso hasta la iluminación y el uso de microcemento, estas son las recomendaciones que hace a partir de su experiencia asesorando obras.
Tarjeta roja: piso brilloso en el baño
Revelli no duda en ponerle tarjeta roja al piso brilloso dentro del baño. El motivo principal es la seguridad. Te vas a resbalar, resumió.
Según explica, este tipo de superficies pierde adherencia cuando está mojado y aumenta el riesgo de caídas.
Además, considera que tampoco es una buena opción desde el mantenimiento, ya que las marcas de agua, el jabón y la suciedad se notan con mayor facilidad.
Otro inconveniente tiene que ver con la instalación. Los pisos brillosos suelen comercializarse en placas de gran tamaño, algo que dificulta ejecutar correctamente las pendientes necesarias para que el agua escurra hacia el desagüe.
Tarjeta verde: mucha iluminación
Otra recomendación contundente de Revelli es no tener miedo de colocar mucha iluminación LED.
Para el remodelador todavía existe el mito de que muchas luces significan una factura de electricidad más cara, cuando la realidad cambió completamente con la tecnología LED (por sus siglas en inglés Light Emitting Diode).
La luz no gasta nada. Un aire acondicionado consume lo mismo que cientos de lámparas LED, aseguró.
Para que tengas una idea, un solo aire acondicionado de 2000 w equivale a 400 a 500 lámparas led, dijo.
La gente tiene en la cabeza que por apagar una luz estás ahorrando y pierden de vista otros ejes de ahorro como la aislación. Se pierden porque antes las luces gastaban mucho, sostuvo.
Por eso recomienda iluminar por sectores:
- La ducha.
- El espejo.
- La iluminación general.
- Los artefactos sanitarios.
De esa forma, el baño gana comodidad, seguridad y funcionalidad.
Tarjeta amarilla: tapar la humedad con una cámara de aire
La humedad es una de las consultas más frecuentes que recibe.
Revelli explicó que muchas soluciones terminan siendo un simple maquillaje y, con el tiempo, el problema vuelve a aparecer.
Por eso considera que la cámara de aire ventilada puede ser una buena alternativa, siempre que esté correctamente ejecutada con placas impermeables y ventilación.
He visto miles de casas con humedades y nunca las arreglan bien, sostuvo.
Aclaró que no elimina el origen de la humedad, pero sí mejora notablemente el comportamiento de la pared y evita que el deterioro siga avanzando.
Tarjeta roja: microcemento en la parte húmeda
El otro material que recibe una tarjeta roja es el microcemento dentro de la ducha o en sectores expuestos permanentemente al agua.
Revelli sostiene que, con el paso de los años, observó numerosos casos en los que aparecen microfisuras y problemas en los encuentros entre paredes y pisos.
Aunque reconoce que muchos fabricantes adjudican esos inconvenientes a una mala colocación, su experiencia es diferente.
Son muy pocos los casos en que dura lo que una vivienda necesita y un cliente pretende. Al final terminan sacándolo, dijo.
Por ese motivo, recomienda utilizar microcemento únicamente en paredes secas y elegir otros revestimientos para las zonas húmedas.