El consumo de carne vacuna vuelve a caer a mínimos históricos, aunque aumentan las exportaciones
El consumo de carne vacuna ca yó a 47 kilos por habitante anual en junio. Las exportaciones crecieron 10,2%.
El consumo de carne vacuna volvió a retroceder y se ubicó en un promedio de 47 kilos por habitante al año en junio, lo que representa un descenso de 8,2% respecto del mismo período de 2025. Se trata de uno de los registros más bajos de las últimas dos décadas, de acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA).
La entidad atribuyó la reducción del consumo interno al menor poder de compra de los hogares, afectado por el incremento del precio relativo de la carne vacuna durante el último año. En ese contexto, el abastecimiento del mercado doméstico cayó 11,5% interanual durante el primer semestre de 2026.
Entre enero y junio el consumo aparente de carne vacuna alcanzó 1,02 millones de toneladas res con hueso, lo que representa una disminución de 131.830 toneladas frente al mismo período del año pasado. Como consecuencia, el consumo anualizado descendió hasta 47 kilos por habitante, es decir 4,2 kilos menos que un año atrás.
Los datos de CICCRA muestran además que el consumo continúa muy por debajo de los niveles históricos. En junio de 2023 el promedio móvil de doce meses había alcanzado 53,8 kilos por habitante al año. Desde entonces inició una trayectoria descendente que lo llevó a 48,3 kilos en 2024, a 51,2 kilos en 2025 y finalmente a 47 kilos en junio de 2026.
La menor disponibilidad de carne para el mercado interno también estuvo condicionada por una reducción de la producción. Durante el primer semestre del año se produjeron 1,428 millones de toneladas de carne vacuna, un volumen 6,2% inferior al registrado en igual período de 2025, equivalente a casi 94.000 toneladas menos. Según CICCRA, la menor oferta de hacienda para faena fue parcialmente compensada por un mayor peso de las reses obtenido mediante la recría a campo.
Mejora de las exportaciones
Mientras el mercado interno se contrae las exportaciones se expanden. En los primeros seis meses del año los embarques de carne vacuna alcanzaron 408.565 toneladas res con hueso, con un crecimiento interanual de 10,2%. Esto significó que los mercados externos absorbieran cerca de 38.000 toneladas adicionales respecto del mismo período de 2025.
Como resultado de estas tendencias, las exportaciones pasaron a representar el 28,6% de la producción total de carne vacuna durante el primer semestre, frente al 24,4% registrado un año antes. En paralelo, la participación del mercado interno descendió de 75,6% a 71,4% de la producción.
El crecimiento de las ventas externas estuvo impulsado principalmente por Estados Unidos. En mayo las exportaciones totalizaron 49.183 toneladas peso producto, un incremento de 9,4% interanual. Los envíos a ese mercado casi se cuadruplicaron y alcanzaron 9.856 toneladas, favorecidos por la ampliación del cupo de importación sin aranceles acordado entre ambos países. Israel también registró un fuerte crecimiento, mientras que China continuó siendo el principal destino, aunque con menores volúmenes que un año atrás.
Además del mayor volumen exportado, el sector se benefició por una mejora de los precios internacionales. En mayo el precio promedio de exportación alcanzó US$ 8.311 por tonelada peso producto, 32,8% por encima del registrado un año antes. Gracias a ello, la facturación mensual por exportaciones llegó a US$ 408,8 millones, un incremento interanual de 45,3%.
De esta manera, el mercado de la carne vacuna muestra dos dinámicas contrapuestas. Mientras la demanda internacional continúa fortaleciendo las exportaciones y mejora los ingresos del sector frigorífico, el consumo interno sigue retrocediendo como consecuencia de la menor oferta disponible y de la pérdida de poder adquisitivo de los hogares, llevando el consumo por habitante a uno de los niveles más bajos registrados en las últimas dos décadas.