Aplicaciones inteligentes: el caso del éxito de Berardo Agropecuaria
La empresa Berardo Agropecuaria se transformó en un caso testigo de una compañía que mejoró sus aplicaciones y redujo el uso de agua.
Berardo Agropecuaria se transformó en el caso testigo de una empresa agrícola que mejoró la calidad de sus aplicaciones y redujo hasta un 67% el uso de agua. El principal cambio no estuvo en las máquinas, sino en la capacidad de medir, aprender y mejorar año tras año.
USO DEL AGUA Y HERBICIDAS
Aplicaciones inteligentes: el caso del éxito de Berardo Agropecuaria
En pocas palabras
Mientras gran parte de las innovaciones del agro se concentran en nuevas tecnologías, el caso de Berardo Agropecuaria propone una mirada complementaria: quizás uno de los mayores saltos productivos todavía tenga mucho que ver con aprender a utilizar mejor las herramientas que ya tenemos.
El trabajo que desarrolla hace cinco años Berardo Agropecuaria y el Grupo APC
Después de cinco años de trabajo junto al Grupo APC en un proceso de mejora continua basado en mediciones objetivas, capacitación permanente y seguimiento técnico de sus aplicaciones, la empresa logró aumentar su productividad operativa, incrementar la capacidad de trabajo de sus equipos, reducir hasta un 67% el uso de agua en determinadas aplicaciones, disminuir más del 25% el uso de herbicidas y triplicar la cantidad de ingrediente activo que llega efectivamente al objetivo biológico.
Pero quizás el dato más sorprendente sea otro
Si bien incrementó la superficie trabajada y el número de aplicaciones realizadas por año, la empresa pudo reorganizar toda su operación, pasando de nueve a siete pulverizadoras y aumentando la capacidad de trabajo de cada equipo, mejorando simultáneamente la calidad y la eficiencia de las aplicaciones. El principal cambio no estuvo en incorporar más máquinas. Estuvo en construir un proceso permanente de mejora.
Presentado durante la jornada Pulverización Inteligente, realizada en el marco de la 138° Exposición Rural de Palermo, el caso se convirtió en uno de los ejemplos más representativos de cómo la mejora continua puede impactar simultáneamente en la productividad, la eficiencia operativa y la calidad de los procesos productivos.
Medir para poder mejorar
Hace cinco años, Berardo Agropecuaria estaba convencida de que realizaba buenas aplicaciones. Contaba con maquinaria moderna, profesionales capacitados y una larga experiencia en el sector. Sin embargo, cuando comenzó a medir objetivamente cada uno de sus procesos, descubrió que todavía existía un enorme margen para mejorar. Creíamos que aplicábamos bien. Teníamos buenas máquinas, buenos ingenieros y experiencia, pero cuando empezamos a medir descubrimos que había muchísimo por aprender, afirmó Sofía Berardo. El cambio comenzó con una decisión sencilla: dejar de suponer y comenzar a medir.
Siempre nos ocupamos de capacitarnos en siembra y cosecha. Entonces nos preguntamos por qué no hacer lo mismo con las pulverizaciones. Ahí empezó todo, recordó. Lo que comenzó siendo una evaluación técnica terminó transformándose en una nueva forma de trabajar.
Más productividad utilizando menos recursos
Actualmente, Berardo Agropecuaria produce más de 53.000 hectáreas por campaña y realiza alrededor de 210.000 hectáreas de pulverización por año, entre producción propia y servicios para terceros. Durante estos cinco años logró reducir hasta un 67% el volumen de agua utilizado en aplicaciones de insecticidas y fungicidas, disminuir más del 25% el uso de herbicidas y triplicar la cantidad de ingrediente activo que llega al objetivo biológico, aumentando la eficiencia de los tratamientos y reduciendo pérdidas.
Pero los resultados no se limitaron al ahorro de recursos. La disminución del volumen aplicado permitió reducir significativamente los tiempos destinados a la carga de agua, optimizar la logística y aumentar la productividad operativa de las pulverizadoras. Aunque la empresa incrementó su escala productiva, pudo pasar de nueve a siete máquinas, aumentando la capacidad de trabajo del sistema sin resignar calidad de aplicación. En otras palabras, producir más utilizando menos recursos.
Un proceso que se construye todos los años
Uno de los principales aprendizajes que dejó este recorrido es que la mejora continua no es un objetivo que se alcanza, sino un proceso que se construye año tras año. El trabajo se apoya sobre tres pilares fundamentales: el conocimiento de las personas, el estado y la configuración de los equipos de aplicación y la calidad de las aplicaciones realizadas en las situaciones productivas más frecuentes.
A partir de esa información objetiva se identifican oportunidades de mejora, se establecen nuevos desafíos y se construye conocimiento aplicado para seguir evolucionando. Cinco años después, Berardo Agropecuaria continúa recorriendo el mismo camino. Porque cada evaluación permite descubrir nuevas oportunidades para seguir mejorando.
La mayor inversión fueron las personas
Uno de los principales aprendizajes del proceso fue comprender que la mayor inversión no estuvo en la incorporación de nuevas tecnologías, sino en las personas. La tecnología es importante, pero aprendimos que las personas son las que hacen la diferencia. El criterio se construye; cuando el equipo entiende por qué hace cada cosa, los resultados aparecen naturalmente, explicó Sofía Berardo.
La experiencia demuestra que la innovación no siempre implica incorporar una nueva máquina. Muchas veces consiste en aprender a utilizar mejor las herramientas disponibles y respaldar cada decisión con información objetiva.
El futuro ya comenzó
Después de cinco años de implementación, Berardo Agropecuaria continuará profundizando su proceso de mejora. Entre los próximos objetivos figuran avanzar hacia aplicaciones de 10 litros por hectárea, seguir incrementando la productividad operativa y fortaleciendo la capacitación permanente de todo el equipo. Más allá de los resultados obtenidos por la empresa, la experiencia pone en evidencia que la mejora continua no tiene un punto de llegada. Cada medición permite descubrir nuevas oportunidades para producir mejor, aplicar mejor y utilizar menos recursos.
Cinco años después, el principal aprendizaje es que siempre existe un nuevo nivel por alcanzar. Quizás ese sea uno de los mayores desafíos del agro que viene.
Acerca de Grupo APC
Es una empresa que se dedica a la producción, comercialización y servicios de tecnología de aplicación de fitosanitarios, mediante técnicas de trabajo y productos específicos que permiten reducir los costos y mejorar la sustentabilidad de la producción agrícola.