Lo dice Gordon Ramsay, chef 7 estrellas Michelin: el secreto para el pollo más sabroso está en un ingrediente que no se come
El mediático chef advirtió que la clave no está en agregar más condimentos, sino cocinar la carne junto con un elemento fundamental.
El pollo al horno es uno de los platos más preparados en las casas por su versatilidad, su buen aporte de proteínas y la facilidad para combinarlo con diferentes guarniciones. Sin embargo, conseguir que quede realmente jugoso suele ser uno de los mayores desafíos, ya que una cocción excesiva puede dejar la carne seca.
Para el chef británico Gordon Ramsay, distinguido con siete estrellas Michelin a lo largo de su carrera, la clave no está en agregar más ajo, cebolla o especias, sino en aprovechar un ingrediente que ni siquiera termina formando parte del plato. Se trata de un limón entero colocado dentro del pollo durante la cocción, cuya función es aportar humedad y perfume desde el interior.
El cocinero también recomienda cubrir completamente la fuente con papel de aluminio durante la primera parte del horneado. De esa manera, la carne se cocina al vapor con sus propios jugos antes de terminar el proceso destapado para lograr una piel dorada y crujiente.
Ingredientes (para cuatro personas)
- 1 pollo entero
- 1 chorizo curado
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 200 g de porotos blancos cocidos (tipo cannellini)
- 6 a 8 tomates semisecos
- 1 limón grande
- 2 ramitas de tomillo fresco (más algunas adicionales para la bandeja)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 400 ml de vino blanco
- 400 ml de agua
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta a gusto
Paso a paso
En primera instancia, comenzamos cortando el chorizo y lo cocinamos en una sartén hasta que libere parte de su grasa y tome color. Incorporamos un chorrito de aceite de oliva y agregamos la cebolla picada. Luego, cocinamos unos minutos hasta que quede transparente y ligeramente dorada.
Añadimos el ajo picado junto con el tomillo fresco. Mezclamos bien y sumamos los porotos blancos previamente escurridos. Condimentamos con sal y pimienta, revolviendo para que todos los ingredientes absorban los sabores del chorizo.
Integramos los tomates semi-secos, que aportarán un contrapunto dulce al relleno; una vez listo, colocamos la preparación dentro de la cavidad del pollo, presionando suavemente para ocupar todo el espacio.
El verdadero secreto de la receta llega ahora: introducimos un limón entero dentro del pollo, por encima del relleno. Aunque después no se coma, durante la cocción liberará vapor, aceites esenciales y aromas cítricos que perfumarán la carne y ayudarán a conservar su jugosidad.
En un recipiente, mezclamos aceite de oliva con el pimentón dulce y pincelamos toda la superficie, masajeándolo para que quede bien cubierto.
Colocamos todo en una fuente para horno junto con algunas ramitas adicionales de tomillo. Posteriormente, vertemos alrededor del pollo el vino blanco y el agua, cubriendo toda la fuente con papel de aluminio y procurando sellarla bien para que el vapor no escape.
Colocamos papel de aluminio para tapar bien la bandeja y cubrir completamente el pollo, de esta forma el pollo se cocinará al vapor en el horno, manteniéndolo húmedo y mucho más jugoso, refrendó el cocinero.
Llevamos el horno precalentado a 180 grados durante 60 minutos: transcurrido ese tiempo, retiramos el papel y continuamos la cocción durante media hora más.
La idea es que la piel quede bien dorada y crocante. Al retirar el pollo del horno, dejamos reposar unos minutos antes de cortarlo. Exprimimos el limón cocido sobre los jugos que quedaron en la fuente, colamos la preparación y la utilizamos como salsa para acompañar tanto la carne como el relleno.
De dónde proviene el pollo asado y cuál es su valor nutricional
El pollo asado entero forma parte de la gastronomía de numerosos países desde hace siglos y cada cocina desarrolló sus propias variantes.
En Europa es habitual rellenarlo con hierbas, frutas o pan, mientras que en América Latina predominan las versiones condimentadas con especias, cítricos o adobos. Por lo pronto, aporta proteínas de alto valor biológico, vitaminas del complejo B y minerales como fósforo y selenio.