El desafío tributario de Córdoba: Fundación Mediterránea estima 16 años para eliminar Ingresos Brutos
El economista de IERAL-Fundación Mediterránea sostuvo que el crecimiento económico, por sí solo, no permitirá eliminar los impuestos más distorsivos en plazos razonables.
Eliminar los impuestos considerados más distorsivos es uno de los principales reclamos del sector privado, aunque también uno de los mayores desafíos fiscales. Según un análisis elaborado por Osvaldo Giordano, presidente de IERAL-Fundación Mediterránea, esperar que el crecimiento económico genere por sí solo los recursos necesarios para reemplazarlos implicaría procesos demasiado extensos, especialmente para las provincias.
En el caso de Córdoba, el economista estima que serían necesarios aproximadamente 16 años para eliminar Ingresos Brutos y el impuesto de Sellos manteniendo el actual esquema de financiamiento público.
Giordano parte de dos premisas. La primera es que Argentina necesita una reforma tributaria integral que elimine los impuestos que afectan la competitividad, entre ellos las retenciones, el impuesto al cheque, Ingresos Brutos, Sellos y numerosas tasas municipales.
La segunda condición, sostiene, es preservar el equilibrio fiscal. A partir de ese diagnóstico, cuestiona la estrategia que propone esperar que el crecimiento económico genere mayor recaudación para luego reducir impuestos. "Un planteo realista es asumir que las futuras bajas del gasto público serán, en el mejor de los casos, modestas", sostiene.
Córdoba, entre las provincias que necesitarían más tiempo
El informe realiza una simulación suponiendo un crecimiento económico sostenido del 3,3% anual, una tasa que el propio Giordano considera optimista porque Argentina prácticamente no logró sostenerla durante largos períodos.
Aun bajo ese escenario favorable, Córdoba necesitaría alrededor de 16 años para generar recursos suficientes que permitan eliminar Ingresos Brutos y Sellos sin afectar el equilibrio fiscal. La estimación ubica a la provincia por detrás de Santa Fe y Mendoza que requerirían cerca de 14 años y por delante de Buenos Aires, donde el proceso demandaría casi dos décadas.
La propuesta: reemplazar impuestos y no solo reducirlos
Frente a ese escenario, Giordano plantea abandonar una lógica exclusivamente gradualista y avanzar hacia una reforma estructural del sistema tributario. Entre las alternativas propone un esquema de «Súper IVA», que reemplace la superposición actual entre IVA, Ingresos Brutos y tasas municipales.
Según el economista, un tributo de estas características permitiría mantener la recaudación, reducir la evasión y eliminar distorsiones que hoy afectan la competitividad de las empresas. Bajo la misma lógica, sostiene que también sería posible avanzar más rápidamente en la eliminación de las retenciones fortaleciendo la recaudación de impuestos como Ganancias y Bienes Personales.
Giordano concluye que sostener la disciplina fiscal sigue siendo indispensable, aunque advierte que no alcanzará para resolver por sí sola el problema tributario argentino.
A su entender, la experiencia del Consenso Fiscal de 2017 demostró que confiar exclusivamente en que el crecimiento económico compensará la pérdida de recaudación es una estrategia demasiado riesgosa, por lo que propone combinar austeridad fiscal con una reforma tributaria de fondo que simplifique el sistema y mejore la competitividad.