España, segunda estrella de lujo
España llegaba con una sola Copa del Mundo en su palmarés, ganada en la prórroga en Sudáfrica 2010 y ahora repitió la hazaña contra Argentina para convertirse en campeona del mundo por segunda vez.
El suplente Ferran Torres fue el héroe de España, al batir a Emiliano Martínez en el minuto 106 del partido, rompiendo así los corazones de Argentina e impidiendo que Lionel Messi y su equipo ganaran dos Copas del Mundo consecutivas.
Por eso, La Roja volvió a marcar la historia. Se convirtió en la cuarta selección masculina en ostentar simultáneamente la Eurocopa y la Copa del Mundo, después de Alemania Occidental (1972-74), Francia (1998-2000) y la generación dorada de España, que se convirtió en el primer equipo masculino en ganar tres grandes torneos internacionales consecutivos entre la Eurocopa 2008 y la Eurocopa 2012.
Tras vencer a Argentina en Estados Unidos, España amplió su racha invicta a 38 partidos (29 victorias y 9 empates), la más larga jamás registrada por una selección nacional masculina europea.
En este camino, España fue de menor a mayor. Había comenzado su participación con un empate 0-0 contra Cabo Verde. Es el segundo torneo consecutivo en el que el eventual campeón no logra ganar su partido inaugural (Argentina 1-2 Arabia Saudita en 2022), algo que solo había ocurrido tres veces en las primeras 21 ediciones.