Una madre protegió a su bebé durante 32 horas bajo los escombros y ambos fueron rescatados con vida
La mujer y su hijo de apenas 18 días quedaron atrapados tras el derrumbe de un edificio provocado por los terremotos que afectaron a La Guaira. El conmovedor rescate ocurrió después de más de un día de intensa búsqueda.
Una historia de supervivencia y amor maternal conmueve a Venezuela y al mundo luego de que una mujer y su bebé recién nacido fueran rescatados con vida tras permanecer más de 32 horas bajo los escombros de un edificio derrumbado durante los terremotos que afectaron al estado de La Guaira.
La protagonista es Dayana Patiño, quien quedó atrapada junto a su hijo Juan David, de apenas 18 días de vida, cuando el complejo habitacional en el que residían colapsó como consecuencia de los fuertes movimientos sísmicos.
Según relataron rescatistas que participaron del operativo, durante todo el tiempo que permanecieron sepultados, la mujer hizo todo lo posible para proteger a su bebé de los riesgos derivados del derrumbe. Incluso habría utilizado su propio cuerpo para resguardarlo de los escombros y facilitar su respiración dentro del reducido espacio en el que quedaron atrapados.
Las tareas de búsqueda se extendieron durante más de un día, en medio de condiciones complejas y del temor por posibles réplicas. Finalmente, los equipos de emergencia lograron detectar señales de vida al escuchar el llanto del pequeño, lo que permitió orientar las labores de rescate hacia el lugar exacto donde se encontraban.
Tras una delicada operación de extracción, madre e hijo fueron retirados de entre las ruinas y recibieron asistencia médica inmediata. Los profesionales confirmaron que ambos se encontraban con vida, pese a las difíciles condiciones que soportaron durante largas horas.
La historia generó una profunda emoción entre los rescatistas y rápidamente se viralizó en distintos países, convirtiéndose en uno de los relatos más impactantes surgidos tras la tragedia.
Mientras continúan las tareas de asistencia a los damnificados por los terremotos, el rescate de Dayana y Juan David se transformó en un símbolo de esperanza y fortaleza en medio de una de las peores emergencias vividas en la región.