La historia se repite
Después de ganar el Mundial 86 de manera brillante, Argentina avanzó hasta la final del mundial siguiente con más garra que fútbol, para caer dolorosamente 0-1 en la final.
Después de ganar el Mundial 22 de manera brillante, Argentina avanzó hasta la final del mundial siguiente con más garra que fútbol, para caer dolorosamente 0-1 en la final.
El capitán que levantó la Copa, Diego Maradona, no pudo evitar las lágrimas con la medalla de plata al cuello.
Hoy a Messi le ocurrió lo mismo. Una estampa icónica que, así como los unió en el éxito, une a los más grandes futbolistas argentinos.
Para ellos, un subcampeonato es dolor.