Pese a la tristeza del adverso resultado, los hinchas coparon Iguazú con una marea celeste y blanca de puro reconocimiento a la Scaloneta
Argentina gritó bicampeón mundial tras batir a España en Meadowlands. El cierre del torneo norteamericano desató una hecatombe de euforia en Puerto Iguazú. La tensa definición, vivida como una auténtica guerra del fin del mundo, se transformó en fies
Argentina gritó bicampeón mundial tras batir a España en Meadowlands. El cierre del torneo norteamericano desató una hecatombe de euforia en Puerto Iguazú. La tensa definición, vivida como una auténtica guerra del fin del mundo, se transformó en fiesta colectiva donde se unieron la gurisada y los más viejos.
La Selección Argentina vio frustrado el sueño de la cuarta estrella en los Estados Unidos tras un extenuante periplo que forjó la mística del grupo. El equipo de Scaloni se impuso a Jordania, sudó en dos prórrogas agónicas contra Cabo Verde y Suiza, dio vuelta el marcador ante Egipto y venció a Inglaterra en las semifinales en el minuto 92. Sin embargo, España ratificó su condición de amenaza seria gracias al andar perfecto de un bloque defensivo que solo encajó un gol tras eliminar a Austria, Portugal, Bélgica y Francia con una frialdad quirúrgica, y se llevó la victoria en el tiempo suplementario con un gol de Ferrán.
El silbato definitivo en Nueva Jersey rompió la ilusión colectiva, pero dio paso a una manifestación inmediata de apoyo incondicional. Los hinchas coparon el cruce tradicional de las Cinco Esquinas, punto neurálgico que se transformó en una marea celeste y blanca de puro reconocimiento. La muestra de respeto congregó a las familias en un fuerte abrazo para festejar con orgullo la entrega y el camino histórico del plantel.
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misionesonline.net (@misionesonline) March 18, 2024