Paredes perdió el control, hubo empujones y Scaloni frenó la pelea tras la derrota
La derrota de Argentina ante España no terminó con el pitazo final. Apenas concluyó el partido se desató un fuerte cruce entre futbolistas de ambos equipos, con Leandro Paredes como uno de los protagonistas. Lionel Scaloni intervino rápidamente para
Quien salió rápidamente en defensa de su compañero fue Gavi, que encaró a Paredes en medio del tumulto. En la confusión también intervino Thiago Almada intentando separar, mientras el volante español terminó en el suelo durante los forcejeos. La tensión aumentó durante algunos segundos y el clima amenazó con desbordarse.
En medio del caos apareció una de las imágenes más destacadas del cierre de la final. Lionel Scaloni ingresó rápidamente para separar a sus futbolistas, pedir tranquilidad y alejar a los argentinos del foco del conflicto. El entrenador volvió a asumir un rol de conductor incluso después de la derrota, evitando que el incidente creciera mientras España comenzaba sus festejos.
Incluso, en plena confusión, Lamine Yamal y Borja Iglesias se acercaron a saludar al entrenador argentino, en una escena que contrastó con el clima de nerviosismo que reinaba en el resto del campo.
Otro de los que exteriorizó su enojo fue Nicolás Otamendi, quien protagonizó un fuerte intercambio con Rodri. Según pudo observarse en la transmisión, el defensor argentino le recriminó al mediocampista español haber estado "llorando toda la semana", antes de retirarse junto a sus compañeros.
Ya con las pulsaciones más bajas, Scaloni dejó un mensaje que buscó cerrar el episodio y poner el foco en el comportamiento del equipo. "Tenemos que darle una validez enorme. Cuesta un montón. Tenemos que demostrar que sabemos perder. El partido lo perdimos y ya asumimos las cosas. No por eso vamos a olvidarnos de todo lo que hicimos para llegar hasta acá."
El entrenador también valoró el esfuerzo realizado por sus futbolistas durante todo el torneo. "Gracias a los jugadores, dimos todo. Si dejan todo como lo dejaron hoy, es un gran ejemplo para la gente y para nuestro país. Hay que levantarse."
España celebró el título. Argentina se marchó con dolor, bronca y la sensación de haber peleado hasta el último minuto una final que terminó escapándose en el alargue.