Al menos seis muertos y decenas de heridos por un fuerte sismo en el centro de Perú - Primera Edición
Un sismo de magnitud 5,1 sacudió la región peruana de Junín y dejó al menos seis muertos, decenas de heridos y unos 300 damnificados.
Al menos seis personas murieron y decenas resultaron heridas como consecuencia de un fuerte sismo registrado durante la noche del sábado en la región de Junín, en el centro de Perú. El movimiento provocó el derrumbe de viviendas, daños en edificios públicos y cortes de energía, mientras continuaban las tareas de búsqueda y asistencia a las comunidades afectadas.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el terremoto ocurrió el sábado 18 de julio, a las 21.24, y tuvo una magnitud de 5,1. Su epicentro se ubicó siete kilómetros al sur de Chupaca, en la provincia del mismo nombre, y a una profundidad de 24 kilómetros.
Después del movimiento principal se registraron nuevos temblores, entre ellos uno de magnitud 3,7 y varias réplicas que mantuvieron en alerta a la población. El Centro Sismológico Europeo-Mediterráneo había calculado inicialmente una magnitud de 5,6 para el primer terremoto.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Luis Vásquez, señaló que el balance preliminar era de seis fallecidos y 21 heridos, aunque otras fuentes elevaron posteriormente el número de lesionados por encima de 30. Las cifras podían modificarse a medida que los rescatistas avanzaran en las localidades más afectadas.
Decenas de viviendas destruidas
Los daños más graves se concentraron en localidades rurales de Chupaca y en el distrito de Chongos Bajo, particularmente en la comunidad de Pumpunya. Allí, numerosas construcciones de adobe y materiales precarios cedieron ante el movimiento.
Los primeros relevamientos indicaron que unas 48 viviendas quedaron destruidas y otras 18 sufrieron daños, lo que dejó cerca de 300 damnificados. Las autoridades comenzaron a distribuir carpas y elementos de primera necesidad entre las familias que perdieron sus casas.
La vulnerabilidad de las construcciones habría agravado las consecuencias del terremoto. La mayoría de las viviendas afectadas eran estructuras rurales levantadas con bloques de adobe, material que presenta escasa resistencia frente a movimientos sísmicos cuando no cuenta con refuerzos adecuados.
Equipos de bomberos, integrantes de las Fuerzas Armadas y personal de emergencia llegaron durante la madrugada y la mañana del domingo para remover escombros, asistir a los heridos y verificar si había más personas atrapadas.
El movimiento también ocasionó daños en edificios religiosos e históricos. Entre las estructuras afectadas se encontraban la Iglesia Matriz de Chongos Bajo y la Cruz del Señor de Cani Cruz, una construcción de varios siglos reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación.
Asimismo, medios locales reportaron grietas y daños en establecimientos sanitarios de Huancayo, además de interrupciones en el suministro eléctrico que afectaron inicialmente a decenas de miles de usuarios de Junín.
Ante el temor de nuevos derrumbes y réplicas, muchos pobladores permanecieron fuera de sus viviendas durante la noche. Las bajas temperaturas de la región andina complicaron la situación de las familias damnificadas y obligaron a reforzar la entrega de refugios temporales, frazadas y alimentos.
Perú se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona de contacto entre placas tectónicas en la que se concentra gran parte de la actividad sísmica y volcánica del planeta.
Fuente: Agencia de Noticias NA