En el Día de San Expedito, miles de creyentes fueron a pedir por la Selección Argentina
En un 19 de julio muy especial, miles de creyentes llegaron al santuario de San Expedito para agradecer, cumplir promesas y pedir por la Selección Argentina.
En el Día de San Expedito, miles de creyentes fueron a pedir por la Selección Argentina
En un 19 de julio muy especial, miles de creyentes llegaron al santuario de San Expedito para agradecer, cumplir promesas y pedir por la Selección Argentina.
La previa de la final del Mundial entre Argentina y España se vive con una mezcla de pasión, nervios y esperanza. Pero este domingo, para muchos argentinos, la ilusión no solo pasa por el fútbol: también por la fe.
Como ocurre cada día 19 de mes, cientos de fieles se acercaron a la Parroquia Nuestra Señora de Balvanera de Buenos Aires, para homenajear a San Expedito, el santo de las causas justas y urgentes. Sin embargo, esta vez hubo un ingrediente especial: gran parte de las plegarias estuvieron dirigidas a la Selección Argentina.
Camisetas, banderas y una misma oración
A pesar del frío, el viento y las lluvias intermitentes, nadie quiso perder la oportunidad de cumplir una promesa o pedir por el equipo de Lionel Scaloni.
Las camisetas de la Selección, las banderas argentinas y las velas verdes y rojas se mezclaron en una escena cargada de emoción.
Cada quince minutos, el sacerdote bendijo a los presentes, mientras muchos levantaban sus llaves, imágenes religiosas, banderas argentinas e incluso a sus mascotas para recibir la bendición.
"Prometí venir si Argentina llegaba a la final"
Entre los testimonios más emotivos estuvo el de Belén Punte, quien viajó junto a toda su familia para cumplir una promesa.
"Yo había prometido que, si la final caía un 19, iba a venir sí o sí. Siempre supe que coincidía con el día de San Expedito", contó.
La mujer aseguró que durante los partidos anteriores encendió velas en su casa para pedir por la Selección y que ahora llegó el momento de agradecer y volver a pedir por un nuevo título.
También Julieta Mazzei, junto a un grupo de amigas, decidió acercarse al santuario con la bandera argentina sobre los hombros.
"Cuando vimos que la final era el 19 nos dijimos: hay que ir. Para nosotros no es una casualidad", expresó.
Una cábala que une fe y fútbol
Otros grupos también llegaron desde distintos puntos de la provincia y del país para cumplir promesas realizadas durante el Mundial.
Algunas personas aseguraron que encendieron velas antes de cada partido de Argentina, mientras otras prometieron regresar cada 19 si la Scaloneta logra conquistar una nueva Copa del Mundo.