El Municipio de Bariloche asume la gestión integral del alumbrado público, sin la CEB
Luego de un conflicto que escaló en los últimos meses, el intendente Cortés decidió poner fin a una delegación de funciones que se prolongó por casi cuatro décadas. Desde la Cooperativa cuestionan las facultades del jefe comunal para rescindir el acu
El intendente de Bariloche Walter Cortés decidió asumir por cuenta propia el servicio de alumbrado público y rescindió el convenio por el cual el municipio delegaba en la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) la operación y cobro de ese servicio, y que estuvo vigente desde 1988.
La resolución emitida el viernes por la tarde dispone el cambio de régimen a partir del 1 de septiembre y señala que la ruptura operará sin perjuicio de las obligaciones pendientes de rendición de cuentas, transferencias de fondos y cualquier otra responsabilidad derivada del convenio. Si bien no lo dice en el articulado, Cortés aclaró en los considerandos del documento que la finalidad del municipio es recuperar la titularidad y gestión integral del servicio de alumbrado público.
La CEB considera que Cortés no tiene atribuciones para rescindir el vínculo
El presidente de la CEB, Alejandro Pozas, dijo que no hubo contacto previo entre las partes y que se enteró por los medios de la decisión municipal. Interpretó que el intendente no tiene atribuciones para rescindir el vínculo, que está refrendado por ordenanza y que cualquier modificación debería pasar también por el Concejo Deliberante.
Pozas dijo que las diferencias en torno al alumbrado público llevan ya algunos meses y señaló que ante la falta de acuerdo la CEB recurrió hace 15 días a la Justicia con un recurso de amparo, que está pendiente de resolución.
Explicó que el reproche principal de la CEB es que desde el año pasado la municipalidad dejó de actualizar la tarifa del alumbrado público, como lo hizo durante años por resolución del intendente. Sostuvo que ese desfase generó una deuda de 1.000 millones de pesos que la CEB tiene debidamente documentada y que así lo ha transmitido a la administración comunal.
El Ejecutivo había pedido la rendición de cuentas del alumbrado
Desde el municipio, en cambio, refirieron hace dos meses que el conflicto surgió ante la negativa de la CEB de rendir cuentas de la recaudación y del gasto resultante. La discusión técnica quedará ahora centrada en la legitimidad de la resolución que desactiva un convenio aprobado por ordenanza.
La vigencia del acuerdo entre las partes no había sido puesto en duda porque una de las cláusulas establecía la vigencia del convenio por cinco años y su renovación operaba en forma automática (como ocurrió durante décadas) de no mediar denuncia expresa de cualquiera de las partes y siempre que la CEB continúe como concesionaria de la provisión, generación y distribución de energía en Bariloche.
Otra cláusula previó que al momento del traspaso del servicio, la deuda que mantenga la municipalidad con la CEB por la venta de energía eléctrica para el alumbrado público será actualizada al valor de la tarifa vigente al momento de cada pago.
Una discusión semántica sobre el concepto de «tasa»
Pozas subrayó que en parte el litigio tiene que ver con la calificación de tasa que el municipio le asigna a las sumas cobradas en la factura eléctrica para costear el servicio de alumbrado.
A su entender, no se trata de una tasa y por lo tanto el cobro y administración no es una potestad directa del Estado municipal. De hecho, el texto del convenio firmado hace ya 38 años entre el entonces intendente Edgardo Gagliardi y el expresidente de la CEB Leonardo De Ferrariis no menciona la palabra tasa y dice que la Cooperativa cobrará directamente a los usuarios los importas correspondientes para solventar el sistema de alumbrado público municipal.
Pero la resolución de Cortés sí apela a esa terminología cuando formaliza en el artículo 2 la designación de la CEB como agente de recaudación de la tasa de alumbrado público aunque le retira las funciones de administración de ese recurso.
Según Pozas, en la actual situación la deuda crece sin parar porque entran unos 200 millones de pesos por mes y el costo de prestación es de 230 millones. Dijo que la diferencia derivada de la falta de actualización la cubre la cooperativa.
Para el directivo de la prestadora eléctrica el escenario plantea una discusión sin sentido que solo perjudica a la comunidad. A su entender, la motivación del gobierno municipal es asegurarse el control de un recurso extra, cuyo manejo dependió hasta hoy de una comisión mixta creada por el convenio, con representación igualitaria de la CEB y del municipio.
Dijo que a partir del 1 de septiembre -de no haber acuerdo- el municipio tendrá que pagar el consumo de energía del alumbrado a la CEB y pagar por el alquiler de los postes. Entendió que no será sencillo el cambio porque la municipalidad hoy no tiene cómo administrar un servicio que requiere profesionales de la energía.
Un deterioro progresivo en la relación
Pozas dijo que hace tres meses el municipio pretendió cambiar el modo de gestión a través de una simple disposición de la secretaría de Hacienda que fijaba nuevas reglas para la rendición y , que la CEB impugnó mediante un recurso ante el intendente, rechazado semanas después. Querían que la CEB solo recaude, entregue el dinero y ellos decidían qué hacer, pero no es así como está normado por ordenanza. Nos querían imponer una metodología que no corresponde, explicó.
El presidente de la CEB dijo que el servicio de alumbrado anda muy bien, ha incorporado barrios y cambió a luminarias LED buena parte de la red, de modo que podría continuar así si las partes se ponen de acuerdo y el municipio quiere continuar con el cobro a través de la boleta de consumos eléctricos domiciliarios.
El intendente de Bariloche Walter Cortés decidió asumir por cuenta propia el servicio de alumbrado público y rescindió el convenio por el cual el municipio delegaba en la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) la operación y cobro de ese servicio, y que estuvo vigente desde 1988.