"Después de Diego, Dios nos dio a Messi y durante años lo castigamos"
En la previa de la Final, el exarquero y periodista Norberto "Ruso" Verea dialogó con época y dejó una profunda reflexión sobre el capitán de la "Scaloneta
La Selección Argentina afrontará hoy una nueva cita con la historia cuando se mida ante España en la final del Mundial 2026. El encuentro, que se disputará desde las 16 (hora de nuestro país) en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, pondrá en juego algo más que un título, ya que representa la posibilidad de que la "Scaloneta" alcance el bicampeonato del mundo y que el fútbol argentino sume así su cuarta estrella.
En la antesala de este partido histórico, entre ansiedad, colorido, predicciones y las más variadas aristas de análisis hechas y por hacer sobre la Final y la Copa en juego, diario época dialogó con el exarquero, periodista deportivo y conductor radial Norberto "Ruso" Verea, quien repasó las claves del exitoso ciclo encabezado por Lionel Scaloni y puso el foco en la figura de Lionel Andrés Messi.
Fiel a su estilo, el "Ruso" dejó definiciones contundentes sobre el capitán argentino y aseguró que durante años el país no supo valorar la dimensión del futbolista que tenía frente a sus ojos.
Un grupo, una idea
Para Verea, la explicación del gran momento que atraviesa la Selección no pasa únicamente por el talento individual de sus futbolistas ni por los títulos conseguidos en los últimos años. Detalló que el secreto está en la construcción de un grupo sólido, con una identidad definida y un líder que marca el camino dentro de la cancha.
"La explicación se encuentra dentro del grupo, en la cancha y en la realidad de un cúmulo de muy buenos futbolistas con un líder excepcional e histórico, imposible de equiparar e imposible de igualar", resumió al referirse al presente del conjunto nacional.
A su entender, el punto de inflexión llegó con la conquista de la Copa América en 2021 frente a Brasil. Aquella consagración, conseguida en plena pandemia, no solo rompió una larga sequía de títulos, sino que también liberó al plantel de una carga emocional que arrastraba desde hacía años.
"Se sacaron un montón de mochilas de discursos nefastos como el que no gana no existe o el segundo es el primero de los perdedores. Desde ahí consolidaron una idea desde la fe y desde creerle a un cuerpo técnico que no se cansa de dar muestras de un trabajo silencioso, humilde, respetuoso, pero a la vez contundente", sostuvo.
Verea destacó además la capacidad del cuerpo técnico para sostener una misma línea de trabajo pese al paso del tiempo y a las modificaciones en el plantel. "Entraron y salieron jugadores, se tomaron decisiones, se ganaron dos Copas América, la Finalissima y un Mundial, pero el mensaje sigue siendo el mismo. Eso es clave y fundamental para vivir este presente histórico", afirmó.
El de Rosario y el de Fiorito
El tramo más profundo de la charla con este matutino llegó cuando el "Ruso" habló de Lionel Messi. Lejos de detenerse únicamente en las condiciones futbolísticas del capitán argentino, eligió hacer una autocrítica sobre la manera en que gran parte del país evaluó durante años al mejor jugador de su generación.
"Messi es la conclusión total del elegido, con la genialidad y con el profesionalismo expuesto al máximo nivel", definió.
Luego, recordó el enorme peso que significó para el rosarino suceder a Diego Armando Maradona y cuestionó el tratamiento que recibió durante buena parte de su carrera con la camiseta albiceleste.
"Nosotros, como argentinos, durante 10 o 15 años lo castigamos sin entender la bendición que Dios nos dio: que después de un Maradona nos apareciera un Messi", reflexionó.
El periodista aclaró que no lo plantea desde el resentimiento, sino como una invitación a revisar la cultura futbolera argentina. "Cada uno de nosotros llegó a ese lugar horrible de plantear que si no ganás no existís, de pedir sacame campeón o de medir la temperatura del pecho de quien compite antes de preguntarnos qué temperatura tenemos nosotros para cambiar un poco nuestras propias vidas", expresó.
Sin mochilas
Para Verea, la conquista del Mundial de Qatar terminó de cerrar definitivamente esa discusión y liberó a Messi de todas las comparaciones que durante años condicionaron su figura.
En ese sentido, también acotó: "Después del partido con los ingleses se sacó la mochila de si le ganaba o no a Inglaterra, de si era o no como Diego y de tantas otras cosas que tenemos tristemente arraigadas los argentinos".
Consultado sobre Lionel Scaloni, el exarquero también fue contundente. Más allá de las virtudes tácticas del entrenador y del trabajo realizado por su cuerpo técnico para detectar y potenciar futbolistas, considera que el mayor mérito del seleccionador fue instalar una nueva forma de conducir desde el éxito.
"Scaloni es un cambio de paradigma", afirmó. Y explicó porqué: "No hay soberbia, no hay dedos acusadores, no está esperando que le pase algo bueno para caer sobre quienes lo criticaron. Aprende de sus errores y tampoco vive marcando sus aciertos".
Para el entrevistado, ese perfil resulta especialmente valioso en un ambiente donde históricamente predominó el discurso del resultado por encima de cualquier otra consideración, ese concepto unívoco de "La gloria o Devoto" con el que muchos viven y entienden el fútbol en este país.
Para concluir su perspectiva sobre el DT de la albiceleste, añadió: "Ganó más que muchos de los que durante más de 40 años dijeron que lo único que servía era salir campeón del mundo y, sin embargo, mantiene un discurso que enaltece no solo su profesión, sino también la manera de comunicar cuando uno conduce un grupo. Ese también es un legado para los futuros entrenadores y jugadores".