Reflexión del Apóstol Guillermo Decena: "Las maldiciones se convierten en bendiciones" - MisionesOnline
El Apóstol Guillermo Decena expresó que Dios nos predestinó, nos llamó, nos justificó y glorificó en Cristo Jesús, así que, sin importar los obstáculos o adversidades, si contamos con el respaldo divino, ninguna fuerza maligna tiene el poder de derro
El Apóstol Guillermo Decena expresó que Dios nos predestinó, nos llamó, nos justificó y glorificó en Cristo Jesús, así que, sin importar los obstáculos o adversidades, si contamos con el respaldo divino, ninguna fuerza maligna tiene el poder de derrotarnos. La fidelidad de Dios con su pueblo es comprobada y sus promesas son inquebrantables.
Y a los que predestinó, a éstos también llamó; y a los que llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? (Romanos 8:30-31)
Dios nos predestinó, nos llamó, nos justificó y glorificó en Cristo Jesús, así que, sin importar los obstáculos o adversidades, si contamos con el respaldo divino, ninguna fuerza maligna tiene el poder de derrotarnos. Hay una obra poderosa detrás nuestro de parte de Dios, para que no abandonemos fácilmente. La fidelidad de Dios con su pueblo es comprobada y sus promesas son inquebrantables.
Lo vemos en la historia de Israel, él ya era bendecido, era protegido aún cuando estaba en marcha hacia la tierra prometida, aún cuando le había fallado a Dios y cuando no era todo lo que debería ser. En este marco, el Apóstol Guillermo Decena detalló algunos puntos:
1. ISRAEL ES UNA FIGURA DE LA IGLESIA
Luego el pueblo de Israel viajó a las llanuras de Moab y acampó al oriente del río Jordán, frente a Jericó (Números 22:1).
Israel aún estaba en el desierto, y venía avanzando para conquistar la tierra prometida. La posesión de la tierra prometida representa la plenitud de la bendición de Dios sobre Su pueblo. Entonces, desde que estaba en el desierto, ya gozaba de la protección de Dios.
Así mismo, como Dios protegió a Israel, podemos confiar en el Altísimo y su fidelidad maravillosa aún cuando vayamos en proceso de crecimiento. Estar unido al pueblo de Dios y estar unido a la iglesia del Señor es estar bajo cobertura. Marchamos como Israel, como un pueblo que va hacia adelante, hacia la plenitud y la victoria.
Cuando la Biblia dice categóricamente no dejar de congregarnos esta queriendo que no nos perdamos la bendición de habitar al abrigo del Altísimo, y morar bajo la sombra del Omnipotente. Dios siempre se expresó y se manifestó a su pueblo, por más que tenga un trato personal con cada uno. Por esto no debe dar lugar al aislamiento.
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, () sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca (Hebreos 10:2-25).
2. HABÍA ALGUIEN QUE SE SENTÍA AMENAZADO
Mas si por el dedo de Dios echo yo fuera los demonios, ciertamente el reino de Dios ha llegado a vosotros. () El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama (Lucas 11:20-23).
El maligno se siente amenazado en su dominio cuando la iglesia crece y cuando el Espíritu Santo cambia corazones. Cuando la iglesia avanza y conquista corazones, el pánico se desata en las filas del enemigo.
Los que planean maldición en contra de los hijos de Dios son personas que se sienten intimidados porque la iglesia porta un mensaje sobrenatural y la expansión es sobrenatural, quiere decir que hay algo genuino en los milagros.
Los que atacan también son personas inseguras, temerosas, que nos ven victoriosos y se llenan de temor y envidia. Son personas mediocres que en vez de ser inspirados por nuestras victorias nos tienen envidia, y comienzan a difamar y fabular con teorías aberrantes hacia nuestra persona.
Deberíamos entender lo maravilloso de pertenecer al pueblo de Dios y la cobertura espiritual que eso nos da.
() repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón (Hechos 9:3-5).
Lo que hacía Saulo de Tarso era perseguir a la iglesia del Señor, pero no se daba cuenta que perseguía así, al mismo Señor Jesús. Es por eso que podemos decir que Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones, por lo tanto, no temeremos aunque la tierra sea removida (Salmo 46:1 y 2).
3. BALAAM. CAÍDO, PERO DE OJOS ABIERTOS
En tres ocasiones diferentes, Balaam fue a maldecir a Israel, y en las tres ocasiones no pudo más que bendecirlo.
Mira, una inmensa multitud que cubre la faz de la tierra ha llegado de Egipto y me amenaza. Ven, por favor, maldíceme a este pueblo, porque es demasiado poderoso para mí. () Entonces los mensajeros de Balac y los ancianos de Moab y de Madián, partieron con el dinero para pagarle a Balaam a fin de que maldijera a Israel. () Pero Dios le dijo a Balaam: No vayas con ellos ni maldigas a este pueblo, ¡porque es bendito! (Números 22:5-35).
Esta historia nos muestra indudablemente una sola cosa, Dios tiene la capacidad de interferir a tu favor cuando planeen el mal contra ti. No importa lo poderoso que parezca algún ser humano, ni lo poderoso que puede parecer el enemigo de la iglesia, siempre seremos vencedores.
4. BALAC Y BALAAM SE ENCONTRARON PARA LAS TRES BENDICIONES AL PUEBLO DE ISRAEL
Pero ¿cómo puedo maldecir A quienes Dios no ha maldecido? () Escucha, yo recibí la orden de bendecir; ¡Dios ha bendecido, y yo no puedo revertirlo! (Números 23:8-20).
La cuarta profecía (la profecía de la maldición) fue para Balac, anunciándole la victoria de Israel sobre el pueblo de los moabitas y la derrota del Balac mismo.
Amó la maldición, y ésta le sobrevino; Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él (Salmos 109:17).
Sé parte del pueblo de Dios, entregá tu vida al Señor y Él te guiará. Jesús es el camino viviente a la salvación eterna.
Israel no podía ser maldecido porque no había espacio para la maldición. Dios permanecerá fiel a su pueblo para protegerlo, pero su pueblo debe permanecer fiel a Dios y no pecar contaminándose con personas que lo aborrecen, entendamos, seamos sabios y la maldición nunca llegará a nuestra vida.
Que Dios te bendiga, te guarde de todo mal y tengas una semana de completa victoria!
Apóstol Guillermo Decena
Victory Church