Profesionales y empresarios piden al Congreso un régimen extraordinario que permita proteger el empleo privado y fortalecer las economías regionales - Diario La Mañana
El Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Provincia de Formosa y la Federación Económica de Formosa , a través de sus presidentes, Leandro Greco y Enrique Zanín respectivamente, presentaron un petitorio al presidente de la Comisión de Pequeñas y Medianas Empresas de la Cámara de Diputados de la Nación, el ingeniero Luis Basterra , solicitando el tratamiento urgente de un régimen extraordinario de recuperación destinado a las pequeñas y medianas empresas argentinas . Tanto el CPCEF como la FEF solicitaron un régimen extraordinario que contemple una amplia moratoria fiscal para obligaciones vencidas al 30 de junio de 2026, con reducción y condonación de intereses y multas, menores anticipos y plazos razonables de financiación. También, se propone incorporar las obligaciones surgidas de inspecciones fiscales y determinaciones de oficio, revisar las tasas aplicables a los planes de facilidades de pago, suspender temporalmente nuevas ejecuciones fiscales para quienes regularicen su situación y crear líneas de crédito destinadas exclusivamente al fortalecimiento del capital de trabajo. En lo vinculado a este tema, el contador Oscar Kraupner, quien integra el Tribunal de Ética y Disciplina del CPCEF , comentó a La Mañana que la iniciativa refleja una coincidencia plena entre quienes diariamente analizan la realidad económica desde el ejercicio profesional y quienes enfrentan, desde la actividad empresarial, las dificultades que atraviesa el sector productivo. Además, remarcó que las PyMEs representan el principal generador de empleo privado del país, sostienen las economías regionales y constituyen uno de los pilares del desarrollo federal. Sin embargo, hoy atraviesan una de las situaciones financieras más delicadas de los últimos años, acotó. También, el profesional mencionó que las empresas enfrentan simultáneamente una fuerte retracción del consumo, reducción de sus márgenes de rentabilidad, incremento permanente de los costos operativos, una elevada presión tributaria, escaso acceso al crédito productivo y una competencia creciente derivada de importaciones provenientes de economías con estructuras de costos muy diferentes. A ello se suma un problema que hoy resulta determinante: numerosas empresas mantienen obligaciones fiscales financiadas mediante planes con elevadas tasas de interés, importantes anticipos y pocas cuotas, condiciones que absorben prácticamente toda su capacidad financiera e impiden recomponer el capital de trabajo necesario para producir, invertir o sostener el empleo, explicó Kraupner a este Diario . Asimismo, el experto señaló que continúan abiertas numerosas inspecciones fiscales y procedimientos de determinación correspondientes principalmente a ejercicios iniciados desde 2023, cuyos resultados podrían incrementar aún más el endeudamiento de empresas que ya presentan una situación patrimonial delicada. El problema trasciende lo estrictamente económico. Cada PyME que cierra significa mucho más que el cierre de un comercio o de una industria. Representa la pérdida de puestos de trabajo, la caída de la actividad económica local, menor recaudación para el Estado, el debilitamiento de proveedores y un deterioro del tejido social de nuestras comunidades. Por ello es imprescindible preservar empresas viables que afrontar luego los enormes costos económicos y sociales derivados de su desaparición, recalcó. Los profesionales conocemos técnicamente la realidad financiera y tributaria de las empresas porque las acompañamos todos los días. Los empresarios viven esa realidad desde la gestión cotidiana. Cuando ambos sectores coincidimos en el diagnóstico y en las soluciones, entendemos que esa voz merece ser escuchada, agregó. Una empresa en marcha seguirá produciendo, invirtiendo, generando empleo y pagando impuestos. En cambio, una empresa que desaparece deja de aportar riqueza y oportunidades a su comunidad, declaró el especialista. Además, el contador dijo que tanto el CPCEF como la FEF pusieron a disposición del Congreso nacional la experiencia técnica de los profesionales y el conocimiento práctico del sector empresario para colaborar en la elaboración de una legislación que responda a las necesidades reales de las pequeñas y medianas empresas argentinas. Preservar a las PyMEs es defender el empleo, la producción, las economías regionales y el desarrollo federal. En definitiva, se trata de generar las condiciones para que no se pierda al principal motor del trabajo y de la actividad productiva del país. Una empresa que cierra no sólo pierde un empresario; pierde un trabajador, un proveedor, un cliente, una comunidad y también el propio Estado, que deja de contar con un contribuyente. Por eso, preservar el entramado PyME no es una concesión: es una inversión en el futuro productivo de la Argentina, manifestó Oscar Kraupner .