Con la identidad correntina como eje, JP Valdés abre una nueva fase
A siete meses de asumir la Gobernación, inició el receso invernal con una agenda atravesada por la religiosidad popular, las tradiciones y el patrimonio cultural. La estrategia coincide con un escenario nacional de negociaciones entre la Ca
A diferencia de los primeros meses de gestión, dominados por anuncios de infraestructura, desarrollo productivo, modernización del Estado y posicionamiento regional de Corrientes, la primera semana del receso invernal mostró una faceta diferente del gobernador Juan Pablo Valdés. No se trató de un cambio de rumbo, sino de la incorporación de un componente político que comenzó a ocupar un lugar central en la construcción de su perfil institucional: la reivindicación de la identidad correntina a través de sus expresiones culturales, las tradiciones populares y, especialmente, la fe.
La agenda desarrollada entre el fin de semana y el miércoles tuvo un hilo conductor evidente.
La participación en la quinta Fiesta Provincial del Locro, en Curuzú Cuatiá; el acompañamiento a la 126ª Peregrinación de San Luis del Palmar hacia la Basílica de Itatí; la continuidad de las obras de restauración del principal santuario mariano del Nordeste y el impulso político para que la tradicional manifestación religiosa sea reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, constituyeron capítulos de una misma estrategia.
No fueron actividades aisladas ni de carácter meramente protocolar.
En conjunto dejaron al descubierto una decisión de gobierno de reforzar un aspecto de la identidad provincial que históricamente distinguió a Corrientes y que ahora también busca convertirse en una política pública con proyección cultural, turística e incluso internacional.
La imagen que mejor sintetizó esa búsqueda fue la del Gobernador recorriendo a caballo buena parte del trayecto entre San Luis del Palmar e Itatí, compartiendo el camino con miles de peregrinos y permaneciendo durante las celebraciones religiosas.
La postal, ampliamente difundida por los canales oficiales y las redes sociales, mostró a un mandatario mezclado entre los fieles, escuchando historias personales, participando de los momentos de oración y acompañando una de las expresiones de religiosidad popular más importantes del país.
Lejos de limitarse a una presencia institucional, Valdés buscó transmitir el sentido político y humano de esa participación.
"Estoy contento de haber llegado, contento de haber tenido un grupo tan lindo de peregrinos, de haber compartido con tanta gente, escuchar historias y agradecimientos a la Virgen, todas las personas que se encomiendan a ella. Sobre todo sintiendo mucho la raíz de Corrientes, una raíz que se sostiene con la fe, con las tradiciones, viniendo a visitar la casa de nuestra mamá María", expresó al arribar a la Basílica.
El Mandatario profundizó luego esa idea al destacar que detrás de cada caminante existe una historia personal.
"La gente viene a cumplir con su promesa de caminar a Itatí para que se le conceda esa plegaria, ese deseo. La verdad que es maravilloso ser correntino, tener esta fe y poder vivir de esta manera. Es algo hermoso", afirmó.
Ese mensaje se mantuvo durante toda la peregrinación. Desde Ensenada Grande, luego de participar de la misa junto a miles de familias, escribió: "Compartimos una misa con las familias y recibimos la bendición de monseñor José Larregain para continuar este camino de encuentro hacia nuestra Madre de Itatí".
Pero quizás la definición con mayor contenido político fue la vinculada al futuro de esta manifestación religiosa.
"Esta multitudinaria edición, la Nº126, reunió a más de 30.000 fieles y nos ratifica en el camino para que esta peregrinación sea reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En Corrientes honramos lo nuestro".
La referencia no fue casual. Después del reconocimiento internacional obtenido por el Chamamé, la Provincia trabaja para que la histórica peregrinación siga el mismo camino. La iniciativa ya superó la instancia provincial y avanza en el ámbito nacional como paso previo a su presentación formal ante la UNESCO, transformándose en uno de los principales objetivos culturales de la actual administración.
En paralelo, el Gobierno también reforzó la difusión de las obras de restauración integral de la Basílica de Itatí, presentándolas no solamente como una intervención patrimonial sino como una inversión destinada a preservar uno de los símbolos más representativos de la identidad correntina. "Cuidamos aquello que nos identifica y nos enorgullece", sintetizó el mensaje institucional difundido durante la semana.
A esa agenda se sumó la Fiesta Provincial del Locro, realizada en Curuzú Cuatiá, donde el Gobernador volvió a colocar el foco sobre las expresiones populares como motores del desarrollo local. "La Fiesta Provincial del Locro es mucho más que una competencia gastronómica; es una oportunidad para que emprendedores, productores y familias muestren su trabajo y generen nuevas oportunidades. Es también cultura y orgullo curuzucuateño", sostuvo. "Vamos a seguir impulsándola para que crezca año a año", agregó.
En conjunto, estas actividades configuran una señal política que trasciende el calendario festivo. A siete meses de asumir, Valdés comienza a equilibrar el perfil técnico y desarrollista que caracterizó el inicio de su administración con una presencia más marcada en los espacios donde convergen la cultura, la espiritualidad y las tradiciones, dimensiones que forman parte del ADN correntino y que el Gobierno provincial busca proyectar como un activo estratégico para el desarrollo y la construcción de identidad.
Tiempo de acuerdos
Mientras Corrientes transita dos semanas de menor intensidad institucional por el receso invernal, el escenario político nacional también ingresó en una pausa temporal. El Congreso concluyó una intensa primera etapa legislativa y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires inicia ahora su propio receso de mitad de año, que mantendrá prácticamente congelada la actividad parlamentaria hasta fines de julio. Sin embargo, puertas adentro de la Casa Rosada y de las provincias, las negociaciones están lejos de detenerse.
La administración de Javier Milei cerró el primer semestre con una serie de victorias legislativas que fortalecieron su programa de gobierno. La sanción de la Ley de Modernización Laboral, la reforma del Régimen Penal Juvenil que redujo la edad de imputabilidad, los cambios a la Ley de Glaciares, la ratificación del acuerdo Mercosur-Unión Europea y la aprobación de más de un centenar de pliegos judiciales consolidaron una agenda que el oficialismo buscará profundizar en los próximos meses.
La prioridad política será ahora la reforma electoral. La eventual eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) aparece como uno de los proyectos más sensibles para el Gobierno nacional, que pretende avanzar con un nuevo esquema institucional antes del calendario electoral de 2027. Junto con esa iniciativa volverán a escena otros debates postergados, como Ficha Limpia, la profundización del sistema acusatorio, nuevas designaciones de jueces y fiscales federales y distintas reformas orientadas a fortalecer el programa económico.
Ese escenario explica el protagonismo creciente que adquirió el jefe de Gabinete, Diego Santilli, convertido en el principal interlocutor político del Gobierno con los gobernadores. Durante los últimos días mantuvo reuniones con los mandatarios de La Pampa, San Luis, Catamarca y Santa Fe, mientras la Nación reforzó las transferencias destinadas a las cajas previsionales provinciales y continuó reordenando el esquema de distribución de recursos.
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