Una menor intentó matarse en el Bº Juan Felipe Ibarra y fue rescatada por su familia
La madre descubrió la terrible situación y alertó al resto de los integrantes del grupo familiar, quienes lograron resguardarla. La mujer explicó a qué se debió lo sucedido.
Una terrible y tensa situación se registró en las últimas horas en una vivienda ubicada en Pasaje 421 y Avenida del Libertador, en el barrio Juan Felipe Ibarra de la capital santiagueña, donde una menor intentó quitarse la vida.
De acuerdo con la información proporcionada por la Policía, la madre descubrió la delicada situación al encontrar a la jovencita autolesionándose con un arma blanca dentro del domicilio. Al advertir lo que estaba sucediendo, la mujer pidió ayuda al resto de los integrantes de la familia.
Entre todos lograron intervenir rápidamente, reducir a la joven y quitarle el arma blanca antes de que pudiera provocarse heridas de mayor gravedad. La rápida reacción de sus allegados fue determinante para evitar una tragedia.
Minutos después, efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 5 arribaron al inmueble tras ser alertados sobre el episodio. En el lugar se entrevistaron con la madre de la adolescente, quien relató las circunstancias en las que ocurrió el hecho y brindó detalles sobre el estado de salud de su hija.
Según manifestó la mujer, la adolescente padece un retraso madurativo moderado con deterioro significativo del comportamiento y se encuentra bajo tratamiento médico permanente. Además, explicó que la joven no habría ingerido la medicación que tenía indicada para ese día Valcote de 250 miligramos y Aripiprazol de 5 miligramos, circunstancia que, de acuerdo con su relato, habría influido en la crisis que atravesó.
Luego de que la situación fuera controlada, los familiares le administraron la medicación correspondiente y permanecieron junto a ella para brindarle contención. Cuando los efectivos policiales ingresaron al domicilio, la adolescente ya se encontraba descansando en una de las habitaciones, acompañada por sus seres queridos.
Pese a la intervención policial y a la posibilidad de recibir asistencia sanitaria, la madre decidió no solicitar atención médica para la menor al considerar que, tras haber tomado la medicación y encontrarse contenida por la familia, la situación estaba estabilizada.
Finalmente, el personal policial dejó constancia de todo lo ocurrido mediante las actuaciones de rigor y se retiró del lugar una vez corroborado que no existía un riesgo inmediato para la adolescente. El caso quedó registrado y fue informado a las autoridades competentes, conforme al protocolo previsto para este tipo de situaciones.