Argentina va por su cuarta estrella: España, Messi, el recorrido de la Scaloneta y todo lo que tenés que saber
Argentina y España definirán este domingo al campeón del Mundial 2026 en una final que promete hacer historia. En este informe especial repasamos el camino de ambos seleccionados, el extraordinario torneo de Lionel Messi, las claves tácticas del part
El fútbol vuelve a detener al mundo. Este domingo, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, Argentina y España disputarán la final de la Copa del Mundo 2026 en un partido que reúne todos los ingredientes para convertirse en un clásico instantáneo: el campeón vigente frente al campeón de Europa, la experiencia contra la juventud, el mejor ataque del torneo frente a la defensa más sólida y dos selecciones que llegan en un nivel extraordinario.
La Selección Argentina buscará escribir una página inédita en su historia. Después de la conquista en Qatar 2022, el equipo de Lionel Scaloni tiene la posibilidad de transformarse en el primer bicampeón mundial en más de seis décadas, una hazaña que solamente consiguió Brasil al quedarse con los títulos de Suecia 1958 y Chile 1962. Del otro lado estará una España que desplegó el fútbol más convincente del campeonato y que intentará volver a lo más alto del planeta dieciséis años después de su histórica consagración en Sudáfrica 2010.
La final también tendrá un enorme valor simbólico. Será el encuentro que enfrentará a dos generaciones del fútbol mundial. Lionel Messi, a los 39 años, disputará una nueva final con la camiseta argentina buscando ampliar un legado que ya lo ubica entre los más grandes de todos los tiempos. Enfrente aparecerá Lamine Yamal, el joven talento español que representa el presente y el futuro de una selección que construyó un equipo capaz de dominar a sus rivales desde la posesión, la presión y el juego colectivo.
Durante las últimas semanas, ambas selecciones recorrieron caminos diferentes hacia la definición. Argentina volvió a demostrar su enorme capacidad para competir en los momentos decisivos, superando cada instancia eliminatoria con personalidad y jerarquía. España, en cambio, llegó a la final mostrando una regularidad sobresaliente, imponiendo su identidad futbolística y recibiendo apenas un gol en todo el torneo, números que explican por qué muchos especialistas la consideran el equipo que mejor jugó este Mundial.
En este informe especial repasamos todo lo que hay que saber antes del partido que definirá al campeón del mundo: el recorrido de Argentina y España hasta la final, el Mundial de Lionel Messi, las claves tácticas del encuentro, las figuras que pueden inclinar la balanza, el historial entre ambos seleccionados y todos los detalles de una definición que promete quedar grabada para siempre en la historia del fútbol.
Argentina: la experiencia de un campeón que sabe competir
Argentina llegó al Mundial con un desafío enorme: defender el título conseguido en Qatar 2022. Muy pocas selecciones en la historia lograron sostenerse en la cima durante dos Copas del Mundo consecutivas y ese peso acompañó al equipo de Lionel Scaloni desde el primer día.
Sin embargo, lejos de sentir esa presión como una carga, el conjunto argentino volvió a demostrar una característica que viene construyendo desde hace varios años: la capacidad para competir en cualquier contexto.
A lo largo del campeonato no siempre fue ampliamente superior a sus rivales. En varios encuentros tuvo que sufrir, ajustar sobre la marcha e incluso atravesar momentos de incertidumbre. Pero cuando el partido entró en la zona donde aparecen las dudas, Argentina respondió como responden los grandes equipos: con personalidad.
En los octavos de final necesitó de toda su jerarquía para superar a Egipto por 3-2 en un encuentro mucho más complejo de lo esperado. Aquella victoria dejó una enseñanza importante. Argentina podía ganar jugando bien, pero también sabía hacerlo cuando el desarrollo del partido la obligaba a sufrir.
Los cuartos de final frente a Suiza ofrecieron otra prueba de carácter. El equipo encontró mayor fluidez ofensiva y mostró una versión mucho más equilibrada, imponiéndose por 3-1 con autoridad y recuperando sensaciones futbolísticas que parecían haberse perdido durante algunos pasajes del torneo.
La verdadera prueba de fuego llegó en semifinales. Inglaterra aparecía como uno de los grandes candidatos al título y representaba un desafío físico y futbolístico enorme. Sin embargo, Argentina volvió a responder en los momentos decisivos. Ganó 2-1, manejó los tiempos cuando fue necesario y confirmó que este plantel mantiene intacto el ADN competitivo que construyó durante el ciclo Scaloni.
Los números también explican su fortaleza. Llega a la final como el equipo más goleador del Mundial, con 19 tantos convertidos, una estadística que refleja la enorme variedad de recursos ofensivos que posee. Ya no depende exclusivamente de una figura. Puede lastimar con la creatividad de su mediocampo, con la velocidad de sus extremos, con la llegada de los laterales o con la jerarquía de sus delanteros.
Pero quizás el mayor activo de Argentina no aparezca en ninguna estadística. Este equipo transmite la sensación de saber exactamente cómo jugar cada partido. Entiende cuándo acelerar, cuándo sufrir y cuándo administrar ventajas. Es una selección madura, con futbolistas acostumbrados a disputar instancias decisivas y que ya atravesaron escenarios de máxima presión.
España: el equipo que conquistó el Mundial desde el juego
Si Argentina llega respaldada por su experiencia, España arriba a la final convenciendo desde el funcionamiento.
El equipo dirigido por Luis de la Fuente probablemente haya sido el conjunto que mostró la identidad más clara durante toda la Copa del Mundo. Desde el primer partido dejó en evidencia una idea innegociable: controlar el balón, presionar inmediatamente tras perderlo y atacar desde la posesión.
No se trata solamente de tener la pelota. España la utiliza como una herramienta para dominar emocionalmente a sus rivales. Obliga a correr detrás del balón, reduce espacios y desgasta física y mentalmente a cualquier adversario.
Ese modelo volvió a funcionar durante toda la fase eliminatoria.
En octavos de final no dejó dudas frente a Austria. Ganó 3-0, monopolizó la posesión y prácticamente no permitió situaciones de riesgo.
El desafío aumentó considerablemente en cuartos frente a Bélgica, una selección intensa y con enorme poder físico. Sin embargo, España volvió a imponer sus condiciones. Se quedó con el triunfo por 2-1 mostrando una madurez poco habitual para un equipo que basa gran parte de su juego en asumir riesgos con la pelota.
La semifinal representó quizás su actuación más completa del torneo. Francia llegaba como uno de los máximos favoritos, con individualidades capaces de resolver cualquier partido. España anuló esas fortalezas mediante una presión coordinada, una circulación permanente y una notable eficacia para aprovechar los espacios. El 2-0 final incluso resultó corto respecto al desarrollo del encuentro.
Pero si existe un dato que resume el campeonato español es el defensivo. A lo largo de toda la Copa apenas recibió un gol. No se trata únicamente del rendimiento de sus defensores o de su arquero. España defiende desde la posesión. Su mejor sistema defensivo consiste en que el rival prácticamente nunca tenga la pelota.
Cuando la pierde, la recupera rápidamente gracias a una presión organizada que comienza con sus delanteros y termina con una última línea siempre bien posicionada.
Ese funcionamiento colectivo convirtió al conjunto español en el equipo más sólido del Mundial.
Además, llega a la final con un nivel físico muy alto. A diferencia de otros seleccionados que atravesaron partidos extensos o emocionalmente desgastantes, España resolvió la mayoría de sus compromisos con autoridad, administrando esfuerzos y manteniendo siempre el control del juego.
EL MUNDIAL DE MESSI: EL CAPITÁN QUE VOLVIÓ A DESAFIAR LA HISTORIA
Cuando Lionel Messi levantó la Copa del Mundo en Lusail, el 18 de diciembre de 2022, muchos imaginaron que aquella sería la última gran imagen de su carrera. Había conquistado el único título que le faltaba, había sido elegido el mejor jugador del torneo y había cerrado el debate sobre su legado con la camiseta argentina.
Sin embargo, cuatro años después, el capitán volvió a desafiar cualquier lógica.
A los 39 años, Messi no llegó al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá para despedirse. Llegó para competir. Y terminó protagonizando uno de los torneos más extraordinarios de toda su carrera.
Lejos de convertirse en un futbolista testimonial, asumió nuevamente el liderazgo de la Selección Argentina. Ya no desde el despliegue físico permanente que caracterizó a sus mejores años, sino desde una lectura del juego pocas veces vista en la historia del fútbol. Cada intervención suya parece estar pensada varios segundos antes que la del resto. Ya no necesita tocar cincuenta veces la pelota para dominar un partido. Le alcanza con cinco.
Ese cambio explica buena parte del recorrido argentino. Messi entendió que este Mundial exigía administrar energías. Eligió cuidadosamente cuándo acelerar, cuándo bajar el ritmo y cuándo aparecer. Y cuando apareció, casi siempre cambió el rumbo de los partidos.
Su torneo comenzó con una actuación inolvidable frente a Argelia, en la que convirtió un hat-trick y dejó en claro que seguía siendo determinante en el máximo escenario del fútbol mundial. A partir de allí mantuvo una regularidad sorprendente, convirtiéndose otra vez en el eje ofensivo del equipo de Lionel Scaloni.
Pero reducir su Mundial únicamente a los goles sería un error. Messi volvió a convertirse en el organizador del ataque argentino. Retrocedió varios metros para iniciar las jugadas, administró los tiempos del equipo, encontró espacios donde parecía no haberlos y, sobre todo, volvió a hacer mejores a todos los futbolistas que lo rodean.
Las estadísticas respaldan esa influencia. Antes de la final suma ocho goles y cuatro asistencias, números que lo mantienen entre los máximos goleadores del campeonato y también entre los principales asistentes del Mundial.
Sin embargo, el verdadero impacto de Messi excede ampliamente los números.
Su presencia modifica la manera en que defienden los rivales. España ya anticipó que no utilizará una marca personal sobre él, pero también reconoció que será imposible dejarlo sin vigilancia durante los noventa minutos. Incluso Luis de la Fuente admitió que un futbolista como Messi obliga a preparar un partido diferente, porque cualquier distracción puede convertirse en una ocasión de gol.
El Mundial también volvió a colocarlo frente a la historia. Con sus actuaciones en esta Copa alcanzó 21 goles en Mundiales, ampliando todavía más su condición de máximo goleador argentino en la competencia y quedando nuevamente entre los grandes récords históricos del torneo. Además, estableció una nueva marca de asistencias mundialistas que ningún otro futbolista había conseguido hasta ahora.
Ahora le queda un último desafío. Noventa minutos o quizás algunos más lo separan de conseguir algo que parecía imposible incluso después de conquistar Qatar: ganar dos Mundiales consecutivos como capitán de la Selección Argentina.
Si lo logra, no solo agregará otra estrella al escudo argentino. También escribirá uno de los capítulos más extraordinarios que haya protagonizado un futbolista en la historia de las Copas del Mundo.
TODO LO QUE TENÉS QUE SABER DE LA FINAL DEL MUNDIAL
La espera terminó. Argentina y España definirán este domingo al nuevo campeón del mundo en una final que promete quedar en la historia. El campeón defensor buscará su cuarta estrella, mientras que la "Roja" intentará conquistar el segundo Mundial de su historia. A continuación, todos los detalles del partido más esperado del planeta.
El escenario: el imponente MetLife Stadium
La gran final se disputará en el MetLife Stadium, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey, a pocos kilómetros de Nueva York.
El estadio fue inaugurado en 2010 y tiene una capacidad superior a los 82.000 espectadores, convirtiéndose en uno de los escenarios deportivos más importantes de Estados Unidos. Habitualmente es la casa de los New York Giants y los New York Jets de la NFL, aunque durante este Mundial fue adaptado exclusivamente para el fútbol.
Será la primera vez que este estadio albergue una final de la Copa del Mundo y se espera un lleno absoluto con hinchas llegados desde todos los rincones del planeta.
El árbitro: experiencia europea para la gran definición
La FIFA designó al esloveno Slavko Vincic como árbitro principal de la final.
El juez, de 46 años, es considerado uno de los mejores árbitros del fútbol europeo y cuenta con una extensa trayectoria en la UEFA Champions League, Eurocopas y competiciones internacionales.
Estará acompañado por sus compatriotas:
- Asistente 1: Tomaz Klancnik
- Asistente 2: Andraz Kovacic
- Cuarto árbitro: Adham Makhadmeh (Jordania)
Para Vincic será el partido más importante de su carrera y la FIFA confía en su experiencia para conducir una final que estará bajo la mirada de millones de personas.
Probable formación de Argentina
Lionel Scaloni repetiría la base que eliminó a Inglaterra en semifinales.
Argentina:
Emiliano Martínez; Nahuel Molina o Montiel, Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul, Enzo Fernández, Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Julián Álvarez y Giovani Simeone.
DT: Lionel Scaloni.
El entrenador argentino no realizaría modificaciones importantes y apostará por el funcionamiento que llevó al equipo hasta la definición del Mundial.
Probable formación de España
Luis de la Fuente tampoco prepara demasiados cambios respecto al equipo que venció a Francia.
España:
Unai Simón; Pedro Porro, Robin Le Normand, Pau Cubarsí, Marc Cucurella; Rodri, Pedri, Fabián Ruiz; Lamine Yamal, Nico Williams y Álvaro Morata.
DT: Luis de la Fuente.
Un show de medio tiempo histórico
Por primera vez en la historia de los Mundiales, la FIFA organizará un show de medio tiempo inspirado en el Super Bowl.
El espectáculo tendrá una duración aproximada de 17 minutos, dos más que el entretiempo habitual, y estará producido por Chris Martin, líder de Coldplay, junto con la organización Global Citizen.
Entre los artistas anunciados figuran:
- Coldplay
- Shakira
- Justin Bieber
- Burna Boy
- Madonna
- BTS
- Gustavo Dudamel
Además, antes del partido habrá una ceremonia especial con distintas figuras internacionales del deporte y el espectáculo. El evento también tendrá un objetivo solidario, ya que buscará recaudar fondos para programas educativos y de desarrollo infantil impulsados por FIFA y Global Citizen.
¿Cuándo se juega?
- Partido: Argentina vs. España
- Instancia: Final del Mundial 2026
- Estadio: MetLife Stadium (Nueva Jersey)
- Capacidad: Más de 82.000 espectadores
- Hora en Argentina: 16:00
- Hora local (Estados Unidos): 15:00 (ET