La lectura en papel - Diario La Mañana
En un contexto económico difícil para el rubro editorial, por la recesión económica, las bajas en las ventas y las subas en los gastos que se deben efectuar para sostener una librería tradicional, lo cual lleva a algunos emprendedores a ofertar publicaciones en puestos callejeros o a través de Internet, se requiere que las autoridades y otros sectores dialoguen para hallar estrategias que permitan promover la lectura en papel, de diferentes formas. Tras haberse instalado la dicotomía entre lectura en papel y en pantalla, y con el fin de averiguar qué método de lectura proporciona la mejor comprensión, en la Universidad de Dakota del Norte (Estados Unidos) se realizó en 2019 un metaanálisis de 33 estudios de alta calidad. De todos los estudios, 29 de ellos encontraron que alumnos de diversas edades tienden a absorber más información cuando leen en papel, especialmente si la lectura es extensa. Por otro lado, algunos analistas consideran que la lectura en papel también permite un enriquecimiento del texto a través de anotaciones y subrayados, lo que puede potenciar la retención de lo leído. La falta de lectura de textos impresos originó numerosas falencias en comprensión lectora en el Nivel Primario. Por este tema, tras una iniciativa planteada por una conocida ONG, se implementó en 2024 un Plan Nacional de Alfabetización, que permite a cada Provincia desarrollar su propia estrategia para obtener mejores resultados educativos en materia de comprensión lectora. Esto remarca la importancia de leer libros impresos, a la hora de estudiar o por simple esparcimiento. Los precios de los libros nuevos aumentaron de forma considerable desde diciembre de 2023, y cada vez son más los lectores que recurren a un amplio abanico de estrategias para poder seguir disfrutando de textos impresos. En este marco, las librerías de saldos de nuestro país ofrecen ejemplares a valores mucho más baratos. Sin embargo, el nivel de ventas es fluctuante, lo cual genera que en diversos puntos de la Argentina, ciertos negocios del rubro se vean obligados a cerrar sus puertas o a ofrecer sus productos sólo a través de sitios de Internet o cuentas en redes sociales. La lectura es un hábito que se construye con la formación que se brinda en los hogares y en los establecimientos educativos, pero también a través de políticas públicas que incentiven a personas de diferentes edades a leer textos de forma impresa, asistiendo a Bibliotecas Populares o a eventos en los cuales se presenten o se comercialicen libros. En la actualidad, ciertos recortes de las erogaciones del Estado nacional obligan a las gestiones provinciales y municipales a reducir inversiones relacionadas con las actividades culturales. No obstante, las autoridades, junto con referentes del sector editorial y otros actores sociales, tienen que acordar objetivos y acciones en común para promover el hábito de leer textos impresos con iniciativas que impliquen menos gasto y que de igual forma brinden chances para acercar a los autores y a sus textos a las potenciales lectorías, apuntando a diversas edades y resaltando la importancia de la lectura en papel. Esto permitirá atravesar el contexto de crisis de la mejor manera posible, y sin dejar de promover esta práctica constructiva.