Inflación y dólar aflojan y el Gobierno gana aire - Informe Digital
La inflación perforó el 2% y el Central compró dólares en una semana favorable. Milei celebra sin viajar a la final.
La baja de la inflación y la calma cambiaria le dieron al Gobierno una semana de alivio político y económico, justo cuando Javier Milei eligió seguir la final del Mundial desde la distancia. El dato importa porque refuerza la narrativa oficial de desinflación, aunque todavía sin señales de victoria definitiva.
Es muy probable que Javier Milei haya preferido no viajar a Nueva York y perderse la final del Mundial para no arriesgar: un resultado malo lo expondría inevitablemente al mote de mufa. Suena injusto y hasta absurdo, pero no lo es en un país tan futbolero como Argentina. Desde el entorno del propio Presidente aclararon que incluso lo verá con la campera de YPF justamente por cábala.
Suena hasta ridículo analizado desde otro país, pero no en vano en los últimos tiempos se impuso el latiguillo Argentinano lo entenderías.
A tal punto que todavía hoy se recuerda la última vez que un presidente argentino asistió a un partido del Mundial. Fue en Italia 1990, más precisamente en el debut frente a Camerún. Carlos Menem estuvo presente en el partido debut de Argentina, que terminó con la derrota del equipo que cuatro años antes había ganado el Mundial en México. Es un partido recordado por el error en el gol camerunés, su posterior fractura, las patadas que recibió Claudio Caniggia y la presencia del entonces presidente en el palco.
Menem no asistió a ningún otro partido de la selección argentina que finalmente llegaría a la final de Italia 1990. Y nunca más un presidente argentino asistió a un partido mundialista en los últimos 36 años.
Ahora Milei declinó esta posibilidad a pesar de la anunciada presencia en el estadio en Nueva York de Donald Trump y también del presidente español, Pedro Sánchez, economista igual que él, pero de ideología opuesta.
Solo por redes y libre de sospecha
Milei optó por celebrar en redes sociales y apariciones públicas los triunfos de la selección. También puso a disposición la Casa Rosada para los festejos y aclaró que él no estaría. Buscó así quedar libre de sospecha de algún aprovechamiento político de la euforia popular. Alberto Fernández quedó pagando cuando quiso la foto con los jugadores de la selección tras la conquista de Qatar en 2022.
Luis Caputo fue un poco más allá y aprovechó para celebrar todo junto: los sucesos deportivos y económicos. Inflación 1,9%, compras récord por USD 532 millones del Central y baile de España a Francia. ¿Podemos decir que hoy no es un buen día?, posteó en la previa del partido de Argentina con Inglaterra, y luego de la victoria del equipo argentino respondió con dureza a las palabras de un inglés resentido.
La semana efectivamente arrojó buenos datos. La inflación finalmente rompió en junio por primera vez en el año el 2%, en lo que fue el tercer mes consecutivo de moderación. Hacia adelante esperamos que la inflación siga moderándose, aunque muy gradualmente: promediaría 1,8% en el segundo semestre y cerraría 2026 en torno al 30% anual, señalaron desde la consultora Invecq.
Los procesos de estabilización no son lineales -agregaron- y la inflación demora años en volver a un dígito anual, cuando hoy se encuentra en niveles de 33,5 por ciento.
El mejor escenario
El mejor escenario posible al que puede aspirar el Gobierno es mantener el índice levemente por debajo del 2% mensual. En julio podría repetirse el 1,9%. La recuperación gradual que se espera del salario real podría incidir sobre los precios, con algunos sectores que buscarán recuperar rentabilidad.
El desafío sigue siendo el mismo que hace más de un año: romper la inercia que los precios vienen mostrando desde junio 2025, cuando la inflación subyacente descendió a la zona del 2% mensual pero no logró ubicarse más abajo, agregaron.
Pero además hay que seguir con atención al dólar. El tipo de cambio revirtió en los últimos clavado en los $ 1.500 y el dólar MEP a $ 1.520. Se sintió la mayor oferta de divisas a lo largo del mes. Hubo más liquidación del agro luego del salto cambiario de junio, también ingresaron más dólares por la colocación de Obligaciones Negociables por parte de las empresas. Así el Banco Central logró una jornada de compra récord y ya adquirió más de USD 12.000 millones en lo que va de 2026.
Es probable que el tipo de cambio gane algo de velocidad en los próximos meses, cuando se espera menor liquidación de dólares. En ese escenario, se puede esperar una recuperación que le sume algo de presión a los precios. Pero todo sería muy gradual.
Crecimiento sí, tasas chinas no
Aunque en el Gobierno hablan de los mejores 18 mejores meses de la historia para la economía, la realidad es bien diferente. Será un año de crecimiento, pero estará lejos de las tasas chinas de otras épocas. En el mejor escenario, el PBI podría crecer como máximo 3%, impulsado por los sectores ganadores: agro, energía y minería.
La buena noticia es que los otros rubros que no empujan tanto también están mostrando señales de mejora. La construcción, por ejemplo, ya muestra un repunte interesante en los datos de abril y se habrían mantenido en los dos meses subsiguientes. El comercio también muestra un repunte después de haber tocado un piso. Y en la industria hay situaciones heterogéneas: textiles o neumáticos siguen cayendo, pero otros mejoran.
Los estudios de humor social siguen mostrando un repunte para la imagen del Gobierno y del Presidente. El divulgado a fines de esta semana por DAlessio-Beresztein muestra una mejora de 2 puntos en los últimos dos meses para Milei, que pasó del 38% al 40% de aceptación. En el mejor momento llegó a superar levemente el 45%, que parece ser el techo. Lo más esperanzador para el Gobierno es que la oposición sigue sin levantar. Axel Kicillof se perfila como el mejor dirigente para la lucha presidencial, pero aún con mucha imagen negativa.
Los inversores, sin embargo, muestran un fuerte optimismo la continuidad del Gobierno. El mercado hoy descuenta con una probabilidad implícita del 89% la reelección del Presidente, asegura Fernando Marull a partir de la cotización de los bonos. En los supuestos considera que el riesgo país podría caer hasta los 200 puntos básicos si se sostiene el rumbo económico hasta 2031. En cambio, una victoria kirchnerista anti mercado lo elevaría a los 2.000 puntos. En una opción peronista más moderada podría ir a la zona de los 1.000 puntos.
Bonos, precios y expectativas
El fuerte repunte de los bonos en dólares no solo está relacionado con la mejora de los indicadores económicos, la acumulación de reservas y la reciente suba de la calificación de riesgo. También hay un fuerte componente de expectativas sobre la posibilidad de una releección del actual Gobierno.
Sin embargo, con una aceptación en el orden del 40% Milei no está en condiciones de asegurar un triunfo electoral. El gran objetivo oficial es imponerse en primera vuelta, pero no es algo que hoy luzca seguro ni mucho menos. Por eso dependerá mucho de cómo se comporte la economía en los próximos meses, que se mantenga el proceso de desinflación y que lentamente repunte el salario real.
Leo Chialva, director de Delphos Investment, utilizó una metáfora futbolera para hablar de los tiempos del Gobierno: Se parece mucho a la selección de Scaloni. Van despacio, parece que no pasa nada, se hace un trabajo medio invisible pero al final arremeten y ganan. Incluso a veces sufren como el partido con Egipto, que es equiparable al golpe cambiario del año pasado, del cual se recompusieron. Ahora el desafío es ganarlo en los últimos seis o nueve meses y conseguir la reelección, tal como lo hizo el equipo en todos los partidos que jugó. El Mundial, como no podía ser de otra manera, presente en todas las conversaciones también entre los inversores.