Henry Wang, el científico que ayuda a la FIFA a inyectar tecnología en el fútbol
El integrante del MIT estudia cómo los datos pueden mejorar la forma en que se juegan, analizan y arbitran los deportes.
El Mundial 2026, que este fin de semana llegará a su punto cúlmine, tuvo un especial protagonismo de la tecnología. Y aunque a muchos futboleros de la vieja guardia les genere urticaria, todo indica que los avances llegaron para quedarse.
El siguiente caso es una muestra de esos cambios. ¿Sabías que la pelota que rodó en el certamen celebrado en Estados Unidos, México y Canadá tiene un chip en su interior y que, además, cuenta con una batería que debe recargarse como si se tratase de un smartphone?
Henry Wang lo sabe de primerísima mano. Él es uno de los científicos del Spots Lab en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, donde expertos estudian cómo la tecnología y los datos pueden mejorar el juego, análisis y arbitraje de los deportes, entre ellos el fútbol.
Lo disfruto muchísimo. No sé qué otra cosa podría estar haciendo aparte de esto, comenta en diálogo con MIT News el estudiante de doctorado en Sistemas Sociales y de Ingeniería. El laboratorio en el que trabaja colabora con la FIFA para ayudar a que los referís tomen decisiones más rápidas y precisas. Además, procura expandir el acceso a los datos para mejorar el rendimiento de los jugadores.
Henry Wang, el investigador que diseña tecnología para el deporte
El especialista del MIT creció en Dallas y, según cuenta, su amor por el deporte no fue heredado de sus padres, ambos dedicados a la ciencia. Cuando a sus siete años le diagnosticaron asma, un médico aconsejó que comience natación. Su familia lo apoyó y su constancia fue tal, que a los pocos años se convirtió en el capitán del equipo.
Ya en la recta final de su programa de doctorado, recuerda que el primer espectáculo deportivo que lo impresionó fue el Super Bowl del 2008. Lejos ha quedado en el tiempo aquel evento, mientras prepara la tesis final de su carrera, después de casi una década en la universidad y de haber obtenido su licenciatura con doble titulación en Informática, Economía y Ciencia de Datos, además de Análisis Empresarial. A lo largo de sus años de estudios, el deporte fue una constante.
La competición deportiva siempre fue una parte importante de mi vida. Así es como hice amigos, en la piscina. Ahora, también en la universidad, en el laboratorio y en la oficina, dice Wang, que recientemente colaboró en el desarrollo de un sistema semiautomático que se basa en datos del cuerpo de los futbolistas y en el seguimiento de la pelota para determinar qué jugador la tocó por última vez, antes de cobrar un lateral, un saque de arco o un tiro de esquina.
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Luego de experiencias con equipos de fútbol americano, béisbol y básquet, Wang coopera con FIFA Innovation, área en la que se diseñan y ponen en práctica las tecnologías que ya se usan en las canchas de todo el mundo. En concreto, su investigación se centra en la detección automática y en cómo colaborar en la tarea de los árbitros con la menor cantidad de interrupciones en el juego.
Amén de las tecnologías en las que trabaja, sus ambiciones recuperan aquello que el deporte le regaló cuando era pequeño. Mi objetivo es que todos los chicos tengan la mejor experiencia deportiva posible, porque sé lo importante que puede ser eso en su vida, cierra.