Los partidos de alta tensión pueden actuar como disparadores en personas con problemas cardíacos
Tucumán informó 33 pacientes desde el inicio del torneo y el hospital Córdoba recibió a seis en las seis horas posteriores al del miércoles.
Los partidos decisivos del Mundial se viven con una fuerte carga emocional y en personas con enfermedad cardiovascular o factores de riesgo, ese estrés puede actuar como desencadenante de un evento cardíaco.
Sin embargo, el mayor peligro es minimizar síntomas y perder minutos decisivos esperando que termine el partido o que los síntomas desaparezcan.
Investigaciones internacionales señalan que los encuentros de alta tensión pueden actuar como disparadores en personas predispuestas.
Sin llevar alarma, hay que reconocer las señales y actuar rápido en caso de experimentar síntomas compatibles con un infarto.
Si se percibe una opresión en el pecho, la falta de aire o una transpiración inusual a los nervios, hay que llamar inmediatamente al sistema de emergencias.
El síntoma más frecuente es una presión o dolor persistente en el centro del pecho, que puede extenderse hacia los brazos, los hombros, la espalda, el cuello o la mandíbula. También pueden presentarse falta de aire, sudor frío, náuseas, mareos, debilidad intensa o desvanecimiento.
La ambulancia cumple un papel central porque puede realizar el diagnóstico inicial, activar al centro receptor y definir, según las distancias y los tiempos, cuál es la mejor estrategia. En algunos casos, la opción será trasladar directamente a una institución con capacidad de efectuar una angioplastia.
En otros, especialmente en localidades alejadas, puede ser necesario iniciar un tratamiento fibrinolítico en el hospital más cercano y organizar luego la derivación a un centro de mayor complejidad. Los fibrinolíticos son medicamentos que se administran por vía intravenosa para disolver el coágulo que está obstruyendo una arteria coronaria durante un infarto para restablecer el flujo sanguíneo y evitar daños irreversibles o la muerte del paciente.
En Argentina, donde las grandes distancias y la distribución desigual de los centros con hemodinamia pueden prolongar los tiempos de atención. Sólo alrededor del 30% de los pacientes accede a una angioplastia dentro de los plazos recomendados.
Tiempo y decisiones clave
Ante cualquiera de las manifestaciones compatibles con un infarto se recomienda suspender la actividad, sentarse o recostarse y solicitar asistencia médica. No es aconsejable trasladarse en un vehículo particular sino en ambulancia.
La atención del infarto no comienza cuando el paciente ingresa a una unidad coronaria. Empieza cuando alguien de su entorno reconoce los síntomas y llama a emergencias. A partir de ese momento se activa una cadena que debe funcionar sin demoras: llegada de la ambulancia, evaluación clínica, realización de un electrocardiograma, comunicación con el equipo cardiológico y derivación a un centro preparado para dar el tratamiento indicado.
En hasta el 40% de los casos, el paciente puede fallecer antes de llegar al hospital. De allí surge el concepto "el tiempo es músculo": cuanto antes se restablezca el flujo de sangre al corazón, mayores serán las posibilidades de sobrevivir y reducir las secuelas.