Llaryora empieza a darle forma a su gabinete de campaña
Con la creación de la jefatura de Gabinete, que estará a cargo de Manuel Calvo, el gobernador busca más dinamismo en la gestión. En el Centro Cívico admiten que, antes de fin de año, el equipo de gestión será "más chico".
El gobernador Martín Llaryora dio el primer paso en la reestructuración de su equipo de gestión. Creó la Jefatura de Gabinete y colocó allí a Manuel Calvo, el dirigente con mayor experiencia política de su equipo. Con estos cambios, el mandatario provincial comenzó a moldear lo que será el gabinete de campaña para su reelección.
La reestructuración no terminó con un jefe de Gabinete. Hubo otros movimientos en el gabinete y, según admiten en el propio Centro Cívico, no serán los últimos.
La intención de Llaryora es ir dándole forma, de manera gradual, al equipo con el cual afrontará el desafío de conseguir su segundo mandato, el octavo consecutivo del PJ cordobés.
La idea es que ese "gabinete de campaña" quede definido antes de fin de año, cuando comenzará la etapa más intensa, rumbo a 2027.
La decisión de crear una Jefatura de Gabinete inevitablemente remite al único antecedente peronista en Córdoba. Oscar González ocupó ese cargo durante el tercer mandato de José Manuel de la Sota (2011-2015), aunque apenas permaneció dos años en funciones. La crisis política y social que desató la huelga policial del 3 y el 4 de diciembre de 2013 terminó precipitando su salida.
En el llaryorismo, sin embargo, consideran que aquella experiencia poco tiene que ver con el escenario actual.
"En 2011, el 'Gallego' De la Sota necesitaba un jefe de Gabinete que administrara la gestión provincial, mientras él recorría el país como candidato presidencial. Ahora ocurre exactamente lo contrario: Llaryora está concentrado en la gestión provincial porque buscará la reelección, y Calvo será un aliado para mejorar la administración", explicó un dirigente que siguió de cerca la reestructuración del gabinete llaryorista.
El anuncio también tuvo una cuota de cálculo político. Llaryora eligió hacerlo en la antesala de la final del Mundial de este domingo, un momento en el que la atención pública está puesta en otro lado.
Además del ascenso de Calvo, otro cambio importante fue el desembarco de Gustavo Brandán en la Secretaría General de Gobierno, tras dejar el Ministerio de Cooperativas y Mutuales. Ese lugar será ocupado por el exmacrista Gabriel Frizza.
Objetivos de la reestructuración
En el entorno del gobernador aseguran que la creación de la Jefatura de Gabinete persigue dos objetivos centrales: concentrar el vínculo político con el Gobierno nacional y darle mayor velocidad a la coordinación entre los distintos ministerios.
"El gobernador quiere a sus ministros más activos, en las calles y al lado de la gente, resolviendo problemas", sintetizan cerca del flamante jefe de Gabinete.
Aunque en el círculo íntimo del mandatario sostienen que existe conformidad con el desempeño general del gabinete, admiten que Llaryora reclama una presencia pública mucho más intensa.
De hecho, en la Dirección de Protocolo provincial dicen que en la agenda del gobernador figura la visita a 157 localidades del interior, hasta fin de año. A eso se suma las dos recorridas por semanas que realiza por distintos barrios de la ciudad de Córdoba.
"Martín tiene la sensación de que muchos cordobeses no alcanzan a valorar la magnitud de la gestión porque no conocen todo lo que se está haciendo, en un contexto adverso. El ministro que no salga de la oficina tendrá que salir del cargo", advirtió un llaryorista puro.
El mensaje interno es claro y concreto: gestionar ya no alcanza; también habrá que mostrar la gestión.
Los cambios que vienen
La reestructuración todavía está incompleta, admiten en el Centro Cívico.
En los próximos días, volverá a existir el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, que recuperará autonomía al separarse de Bioagroindustria, la cartera que conduce Sergio Busso.
En el Centro Cívico aseguran que Llaryora mantiene conversaciones con un referente del sector productivo para encabezar ese ministerio, que hasta diciembre pasado condujo Pedro Dellarossa.
"Será alguien con mucha llegada al círculo rojo. En diciembre, el gobernador peronizó su gabinete; ahora buscará enviar señales a otros sectores. Frizza representa un gesto hacia el PRO, y el futuro ministro de Producción será una señal para el empresariado", explicó otra fuente oficial.
Cuando esa designación quede formalizada, el gabinete provincial estará integrado por una Jefatura de Gabinete y 12 ministerios.
Sin embargo, en el oficialismo aseguran que esa estructura todavía no es definitiva. La intención es que antes de fin de año el Gobierno reduzca la cantidad de ministerios hasta equipararla con la administración nacional: ocho ministerios y una Jefatura de Gabinete.
La decisión responde menos a una necesidad administrativa que a una cuestión política. En el Panal entienden que esa reducción les permitirá neutralizar una de las críticas más repetidas de la oposición: el supuesto exceso de gasto político por la cantidad de ministerios y agencias estatales.
De todos modos, aunque eventualmente disminuya el número de ministerios, por ahora, varios funcionarios tienen rango ministerial. Es el caso de Gustavo Brandán, como secretario general de Gobierno; Liliana Montero, al frente de la Secretaría de Salud y Desarrollo Humano; María Victoria Flores, en la Secretaría General de Educación y Ambiente; y Laura Jure, responsable de la Secretaría General de Hábitat y Desarrollo Emprendedor, y David Consalvi, secretario general de la Gobernación.